miércoles, 18 de diciembre de 2013

La voz de las familias cristianas



El bien de las personas y el futuro de los pueblos dependen en gran medida de la salud de sus familias. Esta verdad está avalada por los estudios sociológicos. Quien quiera comprobarlo lo puede leer en el libro, de Pierpaolo Donati, La familia como raíz de la sociedad (BAC). Sin embargo, la cultura hegemónica y los políticos se empecinan en conducir a la sociedad española por la dirección contraria. Son muchas las explicaciones que podemos dar a este hecho. En la raíz de todas ellas está el abandono de Dios, un concepto de autonomía y de libertad radical e individualista y una rancia herencia del marxismo que ve como enemigos al matrimonio natural entre un hombre y una mujer, a la maternidad y a la familia.
La debilitación de nuestras familias, por rupturas familiares y el maltrato que reciben de las llamadas leyesprogresistas, está provocando un verdadero malestar: fracaso escolar, niños con carencias afectivas, conductas de riesgo y adicciones; aumento del alcoholismo juvenil y de la drogadicción; descenso de la población y aumento de los abortos en adolescentes; empobrecimiento general y en particular de la mujer, abandono de los ancianos, etc. A pesar de estos síntomas, constatados estadísticamente todos los años, las propuestas culturales y las políticas familiares se han encaminado en un sentido de progresiva desinstitucionalización del matrimonio y promoción del caos de formas familiares diversas. Con ello se está dejando en el camino un número ingente de personas heridas a las que la Iglesia, desde la verdad, debe acercarse, acompañar y ayudar con entrañas de misericordia.
Todo ello hace más necesario escuchar la voz de las familias cristianas y hacer visible una multitud de matrimonios que, a pesar de las dificultades de la crisis, continúan aportando a España la fidelidad conyugal, la estabilidad familiar y la muchedumbre de sus hijos. El secreto está en la humildad de edificar la casa sobre la roca que es Cristo. Por eso, la Eucaristía de la plaza de Colón, el 29 de diciembre, pondrá de manifiesto, una vez más, el secreto para promover una sociedad sana y enriquecida con la primavera de los hijos. La familia, conviene no olvidarlo, es la auténtica ecología humana. Acudir a la Misa de las Familias en Madrid, en comunión con el Papa Francisco y nuestros pastores, es contribuir a que se oiga el clamor de las familias. ¡En la familia se juega nuestro futuro.
Juan Antonio Reig Pla
obispo de Alcalá de Henares

martes, 17 de diciembre de 2013

27-29 de diciembre: Fiesta de la Sagrada Familia


Un lugar privilegiado
Miles de familias de toda España, y también de otros países de Europa se darán cita, una vez más, en la madrileña Plaza de Colón, para la ya tradicional celebración de la Fiesta de la Sagrada Familia, con el lema La familia, un lugar privilegiado para la transmisión de la fe

Un momento de la celebración del año pasado,
en la plaza de Colón, de Madrid
¡Qué precioso es el valor de la familia, como lugar privilegiado para transmitir la fe!: de esta frase del Papa Francisco en el Ángelusdurante la JMJ se ha sacado el lema para la séptima edición de la Fiesta de la Sagrada Familia, un encuentro ya tradicional que trae a Madrid a numerosas familias de toda España, y de otros países de Europa para celebrar la fe y la vida en familia.
Desde el viernes día 27, a las 17 h., hasta el domingo 29, en los Jardines del Descubrimiento, de la plaza de Colón, se sucederán 40 horas ininterrumpidas de adoración ante el Santísimo Sacramento, en una carpa especialmente habilitada como lugar de oración por la institución familiar, por las familias que pasan más dificultades, por las madres en apuros en su gestación y por que se respete en España el derecho a la vida en todas las fases de su desarrollo. Durante todo este tiempo, habrá la posibilidad de acercarse al sacramento del Perdón, en los mismos confesionarios utilizados para la JMJ Madrid 2011.
Y ya el domingo, a partir de las 10,30 h., Kiko Argüello, iniciador del Camino Neocatecumenal, presentará a las familias que se acercarán al cardenal Rouco, arzobispo de Madrid, para recibir la bendición antes de ser enviados en misión ad gentes por todo el mundo. A las 12 h., se conectará con Roma para escuchar las palabras del Papa Francisco dirigidas a los participantes en el encuentro. Y, nada más terminar, comenzará la Santa Misa, presidida por el mismo cardenal Rouco y concelebrada por numerosos obispos de Españas y de toda Europa.
Como afirma don Javier Cremades, Delegado de Actos Públicos del Arzobispado de Madrid, «celebrar la Sagrada Familia con la Santa Misa en la plaza de Colón es una tradición cada vez más arraigada en las fiestas de Navidad. En el transcurso de esta Eucaristía habrá un momento emocionante: un buen número de familias del Camino Neocatecumenal recibirán el envío a otros continentes, especialmente a Asia, donde van a realizar su misión. Además, por segundo año, repetiremos la adoración al Santísimo pidiendo por la institución familiar y por tantas familias que pasan apuros. Es emocionante recordar los miles y miles de familias enteras que el año pasado abarrotaron el espacio dispuesto para estar con Jesús presente en la custodia. Además, en esta carpa se recogerán donativos para ayudar a muchos padres y madres muy necesitados de la generosidad de todos».
Con ocasión de la Jornada de la Sagrada Familia, los obispos de la Subcomisión episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida, de la Conferencia Episcopal Española, han llamado la atención sobre «la situación preocupante» que afecta a la institución familiar en nuestro tiempo, pues se está produciendo «un cambio sustancial en nuestra legislación que afecta gravemente a la familia», un cambio «promovido por la irrupción de la llamada ideología de género», y que tiene como consecuencia principal «la destrucción del matrimonio por vía legal».
Por eso, la celebración de la Fiesta de la Sagrada Familia dibuja en la sociedad española un horizonte de esperanza: el rostro de miles y miles de padres y madres de familia, junto con hijos, nietos y abuelos, que cada año muestran al mundo la alegría de ser familia.
Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo

lunes, 16 de diciembre de 2013

Descéntrate: la familia es el secreto de la alegría


Los organizadores de la Fiesta de la Sagrada Familia calientan motores para el encuentro de familias cristianas del próximo día 29, en la madrileña Plaza de Colón. Uno de los principales objetivos de esta convocatoria es dar públicamente testimonio de la belleza de la familia. Con ese objetivo, ha empezado a circular el vídeo Descéntrate, que en apenas un minuto, explica que el secreto de la felicidad es salir de nuestros egoísmos y dejar que otros ocupen el lugar central en nuestra vida:
Noticia digital (16-XII-2013)
«Cuando naces, te conviertes en el centro para otras personas. Pacientes, esas personas te cuidan día a día. Te regalan su amor y su cariño. Te enseñan a compartir. A ser más tú siendo un nosotros. Te dan un hogar donde aprendes a caminar. Donde lloras, ríes y creces. Donde siempre puedes volver. Y es que la familia está formada por descentrados. No es que estén despistados. Es que han dejado de ser el centro de su propia vida para permitir que otros ocupen ese lugar. Es un amor generoso, al ritmo del más lento. Pero vivir descentrado lleva toda una vida. Porque en el día a día hay momentos difíciles que empujan a centrarse en uno mismo. Por eso, todos nosotros necesitamos descentrados que nos ayuden a seguir adelante. ¡DESCÉNTRATE!»
Ése es el breve y conciso mensaje que lanza el vídeo Descéntrate. La iniciativa recuerda a que la que se puso en marcha en Alemania, entre septiembre de 2005 y enero de 2006,  con la campaña Du bist Deutschland, sobre la belleza de la paternidad y de la infancia. La diferencia es que aquella campaña contó con el apoyo de las grandes empresas y organizaciones de sociedad civil del país, ante las negras perspectivas demográficas. Las televisiones cedieron gratuitamente espacios para un vídeo de 2 minutos, y los grandes diarios alemanes publicaron páginas de publicidad sin cobrar nada a cambio.
En el caso de Descéntrate, el éxito de la campaña dependerá de que los propios usuarios lo difundan por la red.
R.B

sábado, 14 de diciembre de 2013

La humildad como verdad y como servicio en Francisco de Asís


Este viernes por la mañana, el papa Francisco asistió, junto a la Curia Romana, a la segunda predicación de Adviento en la Capilla Redemptoris Mater del Vaticano. Como en otras ocasiones, el sermón fue pronunciado por el predicador de la Casa Pontificia, padre Raniero Cantalamessa. El fraile capuchino tituló su reflexión de adviento en preparación a la Navidad: La humildad como verdad y como servicio en Francisco de Asís.
Segunda Predicación de Adviento
LA HUMILDAD COMO VERDAD Y COMO SERVICIO EN FRANCISCO DE ASÍS
1. Humildad objetiva y humildad subjetiva
Francisco de Asís, hemos visto la vez pasada, es la demostración viviente de que la reforma más útil de la Iglesia es la del camino de santidad, que consiste siempre en un valiente regreso al Evangelio y que debe comenzar por uno mismo.
En esta segunda meditación quisiera profundizar sobre un aspecto del regreso al Evangelio, una virtud de Francisco. Según Dante Alighieri, toda la gloria de Francisco depende de su“haberse hecho pequeño”,es decir de su humildad. ¿Pero en qué ha consistido laproverbialhumildad de san Francisco?
En todas las lenguas, a través de las cuales ha pasado la Biblia para llegar hasta nosotros, es decir en hebreo, en griego, en latín y en castellano, la palabra "humildad" tiene dos significados fundamentales: uno objetivo que indica bajeza, pequeñez o miseria de hecho y uno subjetivo que indica el sentimiento y el reconocimiento que se tiene de la propia pequeñez. Este último es lo que entendemos por virtud de la humildad.
Cuando en el Magníficat María dice: “Ha mirado la humildad (tapeinosis) de su sierva”, entiende humildad en el sentido objetivo, ¡no subjetivo! Por esto muy oportunamente en distintas leguas, por ejemplo en alemán, el término es traducido por “pequeñez” (Niedrigkeit). ¿Cómo se puede imaginar, además, que María exalta su humildad y atribuya a ésta la elección de Dios, sin, con eso mismo, destruir la humildad de María? Y también a veces se ha escrito incautamente que María noatribuye a si misma ninguna otra virtud si no la de la humildad, como sí, de tal modo, se hiciese un gran honor, y no un gran mal a tal virtud.
La virtud de la humildad tiene un estatuto especial: la tienequien no cree tenerla, no la tiene quien cree tenerla. Solo Jesús puede declararse “humilde de corazón” y serlo verdaderamente; esta, veremos, es la única e irrepetible característica de la humildad del hombre-Dios. Por tanto, ¿María no tenía la virtud de la humildad? Claro que la tenía y en el grado más alto, pero esto lo sabía solo Dios, ella no. Precisamente esto es lo queconstituye el mérito inigualable de la verdadera humildad: que su perfume es percibido solo por Dios, no por quien lo emana. San Bernardo escribió: “El verdadero humilde quiere ser considerado vil, non proclamado humilde”i. Las Florecillas refieren en relación con esto un episodio significativo, y en el fondo, ciertamente histórico.
Un día, al volver San Francisco del bosque, donde había ido a orar, el hermano Maseo quiso probar hasta dónde llegaba su humildad; le salió al encuentro y le dijo cuasi bromeando: “¿Por qué a ti? ¿Por qué a ti? ¿Por qué a ti?” “¿Qué quieres decir con eso?”, repuso San Francisco. Y el hermano Maseo: "Me pregunto ¿por qué todo el mundo va detrás de ti y no parece sino que todos pugnan por verte, oírte y obedecerte? Tú no eres hermoso de cuerpo, no sobresales por la ciencia, no eres noble, y entonces, ¿por qué todo el mundo va en pos de ti?". Al oír esto, San Francisco sintió una grande alegría de espíritu, […], se dirigió al hermano Maseo y le dijo: ¿Quieres saber por qué a mí? ¿Quieres saber por qué a mí? ¿Quieres saber por qué a mí viene todo el mundo? Esto me viene de los ojos del Dios altísimo, que miran en todas partes a buenos y malos, y esos ojos santísimos no han visto, entre los pecadores, ninguno más vil ni más inútil, ni más grande pecador que yo”ii.
2. La humildad como verdad
La humildad de Francisco tiene dos fuentes de iluminación, una de naturaleza teológica y una de naturaleza cristológica. Reflexionamos sobre la primera. En la Biblia encontramos actos de humildad que no salen del hombre, de la consideración de la propia miseria o del propio pecado, sino que tienen como única razón Dios y su santidad. Tal es la exclamación de Isaías “Soy un hombre de labios impuros”, frente a la manifestación imprevista de la gloria y de la santidad de Dios en el templo(Is 6, 5 s); tal es también el grito de Pedro después de la pesca milagrosa: “¡Aléjate de mí que soy un pecador!” (Lc 5,8).
Estamos delante de la humildad esencial, la de la criatura que toma conciencia de sí delante de Dios. Hasta que la persona se mide con sí mismo, con los otros o con la sociedad, no tendrá nunca la idea exacta de lo que es; le falta la medida. “¡Qué acento infinito, ha escrito Kierkegaard, cae sobre el yo en el momento en el que obtiene como medida a Dios”iii. Francisco poseía de forma eminente esta humildad. Una máxima que repetía a menudo era: “Lo que un hombre es delante de Dios, eso es, nada más”iv.
Las Florecillas cuentan que una noche, el hermano León quería espiar de lejos lo que hacía Francisco durante su oración nocturna en el bosque deLaVerna y de lejos le oía murmurar largo rato algunas palabras. El día siguiente el santo lo llamó, y después de reprenderlo amablemente por haber desobedecido su orden, le reveló el contenido de su oración:
“Sepas, fray Ovejuela de Dios, que cuando yo hablaba lo que oíste, me eran manifestadas dos luces: la del propio conocimiento y la del conocimiento del Creador. Cuando yo decía: «¿Quién eres tú, dulcísimo Dios mío?», en la luz de la contemplación veía el abismo de la infinita bondad y sabiduría y potencia de Dios, y cuando decía: «¿Qué soy yo?», era en la luz de la contemplación con la cual veía el profundo valle lacrimoso de mivileza y miseria”v.
Era eso que pedía a Dios san Agustín y que consideraba la suma de toda la sabiduría: “Noverim me, noverim te. Que yo me conozca a mí y que yo te conozca a ti; que yo me conozca a mí por humillarme y que yo te conozca a ti por amarte”vi.
El episodio del hermano León está ciertamente adornado, como siempre en las Florecillas, pero el contenido corresponde perfectamente a la idea que Francisco tenía de sí y de Dios. Es una prueba el inicio del cántico de las criaturas con la distancia infinita que pone entre Dios “altísimo, omnipotente, buen Señor, a quien se debe la alabanza, la gloria, el honor y la bendición” y el mísero moral que no es digno ni siquiera de "nombrar"a Dios, es decir, de pronunciar su nombre.
En esta luz, que he llamado teológica, la humildad nos aparece esencialmente como verdad. “Me preguntaba un día, escribió santa Teresa de Ávila, por qué motivo el Señor ama tanto la humildad y me vinoen mente de improviso, sin ninguna reflexión mía, que debe ser porqué él es suma de Verdad y la humildad es verdad”vii.
Es una luz que no humilla, sino al contrario, da alegría inmensa y exalta. Ser humilde de hecho no significa estar descontentos de sí y tampoco reconocer la propia miseriay lapropia pequeñez.Es mirar a Dios antes que a sí mismo y medir el abismo que separa el finito del infinito. Más se da uno cuenta de esto, más se hace humilde. Por tanto, se comienza a regocijar de la nada, ya que es gracias a esto que se puede ofrecer a Dios un rostro cuya pequeñez y cuya miseria ha fascinado desde la eternidad el corazón de la Trinidad.
Una gran discípula del Pobrecillo, que papa Francisco ha proclamado santa hace poco, Angela da Foligno, cercana a la muerte exclamó: “¡Oh nada desconocida, oh nada desconocida! El alma no puede tener una visión mejor en este mundo que contemplar la propia nada y vivir en ésta como en la celda de una cárcel”viii.Hay un secreto en este consejo, una verdad quese aprende por experiencia. Se descubre entonces que existe de verdad esa celda y que se puede entrar realmente cada vez que se quiera. Ésta consiste en el sentimiento quieto y tranquilo de ser una nada delante de Dios, ¡pero una nada amada por él!
Cuando se está dentro de la celda de esta cárcel luminosa, no se ven más los defectos del prójimo, o se ven con otra luz. Se entiende que es posible, con la gracia y con el ejercicio, realizar lo que dice el Apóstol y que parece, a primera vista, excesivo esdecir“considerar a todoslosotros superiores a sí” (cf Fil 2, 3), o al menos se entiende cómo esto puede haber sido posible para los santos.
Cerrarse en esta cárcel es diferente a cerrarse en sí mismo; es, sin embargo, abrirse a los otros, al ser, a la objetividad de las cosas. El contrario de lo que siempre han pensado los enemigos de la humildad cristiana. Es cerrarse al egoísmo, no en el egoísmo. Es la victoria sobre uno de los males que también la psicología moderna juzga fatal para la persona humana: el narcisismo. En esa celda, además, no penetra el enemigo. Un día, Antonio el Grande tuvo una visión; vio, en un momento, todos los lazos infinitos del enemigo en el suelo y dijo gimiendo: “¿Quién podrá evitar todos estos lazos? y escuchó una voz responderle: “¡Antonio, la humildad!”ix. “Nada, escribió el autor de la Imitación de Cristo, conseguirá hacer exaltarse a aquel que está fijado firmemente en Dios”x.
3. La humildad como servicio de amor
Hemos hablado de la humildad como verdad de la creatura delante de Dios. Paradojalmente lo que entretanto llena más de estupor el alma de Francisco no es la grandeza de Dios, pero su humildad. En las Laudi di Dio Altissimo que se conservan escritas por su puño en Asís, entre las perfecciones de Dios - “Tú eres santo. Tú eres fuerte. Tú eres trino y uno. Tu eres amor, caridad. Tu eres sabiduría...”, en un cierto momento Francisco añade una insólita: “Tú eres humildad”. No es un título puesto por equivocación. Francisco ha aferrado una verdad profundísima sobre Dios que debería de llenarnos también a nosotros de estupor.
Dios es humildad porque es amor. Delante de las creaturas humanas, Dios se encuentra desprovisto de cualquierposibilidadno solamente constrictiva, pero también defensiva. Si los seres humanos eligen, como han hecho, rechazar su amor, él no puede intervenir autoritariamente para imponerse a ellos. No puede hacer otra cosa que respetar el libre arbitrio de los hombres.Los hombres podránrechazarlo, eliminarlo: él no se defenderá, dejará hacer. O mejor, su manera de defenderse y de defender a los hombres contra su mismo aniquilamiento será la de amar nuevamente y siempre, eternamente. El amor crea por su naturaleza dependencia y la dependencia la humildad. Así es también, misteriosamente, en Dios.
El amor nos da por lo tanto la llave para entender la humildad de Dios: se necesita poca potencia para ponerse en muestra, en cambio se necesita mucha para ponerse a un lado, para borrarse. Dios es esta ilimitada potencia de esconderse de sí y como tal se revela en la encarnación. La manifestación visible de la humildad de Dios es posible tenerla contemplando a Cristo que se pone de rodillas delante a sus discípulos para lavarle los pies -y podemos imaginarlos que esos pies estaban sucios- y aún más cuando reducido a la más radical impotencia en la cruz, sigue amando sin nunca condenar.
Francisco ha acogido este nexo estrecho entre la humildad de Dios y la encarnación. Veamos aquí algunas desus palabras de fuego:
“Cada día él se humilla, como cuando de su sede real descendió en el vientre de la Virgen; cada día él mismo viene hacia nosotros en apariencia humilde; cada día desciende del seno del Padre en el altar, en las manos del sacerdote”xi.
“Oh humildad sublime. Oh sublimidad humilde, que el Señor del universo, Dios e Hijo de Dios, así se humille hasta esconderse por nuestra salvación, bajo la poca apariencia del pan. Miren hermanos, la humildad de Dios, y abran delante de él su corazón”xii.
Hemos descubierto así el segundo motivo de la humildad de Francisco: el ejemplo de Cristo. Es el mismo motivo que Pablo indicaba a los Filipenses cuando les recomendaba de tener los mismos sentimientos de Cristo Jesús que se “humilló a sí mismo haciéndose obediente hasta la cruz” (Fil 2, 5.8). Antes de Pablo había sido Jesús personalmente a invitar a los discípulos a imitar su humildad: “Aprendan de mi que soy manso y humilde de corazón”” (Mt 11, 29).
¿En qué, nos podríamos interrogar, Jesús nos dice que imitemos su humildad? ¿En qué fue humilde Jesús?Leyendolos evangelios, no encontramos nunca ni siquiera la mínima admisión de culpa sobre la boca de Jesús, ni siquiera cuando conversa con el Padre. Esta es una de las pruebas más escondidas, mismo de las que más convencen, sobre la divinidad de Cristo y de la absoluta unicidad de su conciencia. En ningún santo, en ningún grande de la historia y en ningún fundador de religión, se encuentra una tal conciencia de inocencia”.
Todos reconocen, más o menos de haber cometido algún error y de tener alguna cosa de la cual hacerse perdonar, al menos de Dios. Gandhi, por ejemplo, tenía una conciencia muy aguda de haber, en algunas ocasiones, tomado posiciones equivocadas; tenía también sus remordimientos. Jesús nunca. Él puede decir dirigiéndose a sus adversarios: “¿Quién de ustedes me puede convencer del pecado?”. (Jn 8, 46). Jesús proclama de ser “Maestro y Señor” (cfr Jn 13, 13), de ser más que Abraham, que Moisés, que Jonás, que Salomón. Dónde está por lo tanto la humildad del Señor, para poder decir: “¿Aprenden de mi que soy humilde?
Aquí descubrimos una cosa importante. La humildad no consiste principalmente en ser pequeños, porque se puede ser pequeños sin ser humildes; no consiste principalmente en sentirse pequeños, porque uno pude sentirse pequeño y serlo realmente y esta sería objetividad, pero no aún humildad; sin tomar en cuenta que además el sentirse pequeño e insignificante puede nacer también por un complejo de inferioridad y llevar al replegarse sobre sí mismo y a la desesperación en vez que llevar a la humildad. Por lo tanto la humildad para sí, en el grado más perfecto no está en el ser pequeños, ni en el sentirse pequeños, ni en proclamarse pequeños. Está en el hacerse pequeño y no por cualquier necesidad o utilidad personal, sino por amor, para “elevar” a los demás.
Así fue la humildad de Jesús; él se hizo tan pequeño de “anularse” incluso por nosotros. La humildad de Jesús es la humildad que baja desde Dios y que tiene su modelo supremo en Dios, no en el hombre. En la posición en la cual se encuentra, Dios no puede “elevarse”; nada existe encima de él. Si Dios sale de si mismo y hace algo fuera de la Trinidad, esto no podrá ser que un rebajarse y un hacerse pequeño; no podrá ser, en otras palabras, que humildad, o como decíanalgunos Padres griegos, synkatabasis, o sea condescendencia.
San Francisco hace de la “hermana agua” el símbolo de la humildad, definiéndola “útil, humilde, preciosa y casta”. El agua de hecho nunca se “levanta”, nunca “asciende”, pero “desciende” hasta que llega al punto más bajo.Elvapor sube y por lo tanto es el símbolo tradicional del orgullo y de la vanidad: el agua desciende y por lo tanto es el símbolo de la humildad.
Ahora sabemos qué quiere decir la palabra de Jesús: “Aprendan de mi que soy humildad”. Es una invitación a hacernos pequeños por amor, a lavar como él los pies de los hermanos. En Jesús vemos además la seriedad de esta opción. No se trata de hecho de descender y hacerse pequeño cada tanto, como un rey que en su generosidad cata tanto se digna de descender entre el pueblo y quizás servirlo en alguna cosa. Jesús se hace “pequeño”, como “se hace carne”, o sea establemente, hasta el fondo. Eligió pertenecer a la categoría de los pequeños y de los humildes.
Este nuevo rostro de la humildad se resume en una palabra: servicio: Un día -se lee en el Evangelio- los discípulos habían discutido entre ellos quien era “el más grande”. Entonces Jesús “habiéndose sentado” -como para dar mayor solemnidad a la lección que estaba por impartir- llamó a sí a los doce y les dijo: “Si uno quiere ser el primero sea elúltimo”. Pero después explica en seguida que entiende por 'último': que sea el 'siervo' de todos. La humildad proclamada por Jesús es por lo tanto servicio. En el Evangelio de Mateo, esta lección de Jesús es acompañada por un ejemplo: “Justamente, como el Hijo del hombre que no vinopara ser servido sino para servir” (Mt 20, 28).
4. Una Iglesia humilde
Alguna consideración práctica sobre la virtud de la humildad, tomada en todas sus manifestaciones, tanto respecto a Dios como respecto a los hombres. No debemos ilusionarnos de haber alcanzado la humildad solamente porque la palabra de Dios nos ha conducido a descubrir nuestra nada y nos ha mostrado que tiene que traducirse en servicio fraterno. En qué punto nos encontramos en materia de humildad, se ve cuando la iniciativa pasa de nosotros a los otros, o sea cuando no somos más nosotros a reconocer nuestros defectos y equivocaciones, pero son los otros a hacerlo, cuando no somos solamente capaces de decirnos la verdad, pero también de dejar que nos la digan, de buen grado,losotros. Antes de reconocerse delante a frayMaseocomo el más vil de los hombres, Francisco había aceptado en buena medida y por mucho tiempo, las mofas, considerado por amigos y parientes y por todo el pueblo de Asís como un ingrato, un exaltado, uno que no habría logrado hacer nada bueno durante su vida.
A qué punto estamos en la lucha contra el orgullo, se ve, en otras palabras, de acuerdo a como reaccionamos externamente o internamente cuando nos contradicen, corrigen, critican, o nos dejan aparte. Pretender asesinar el propio orgullo golpeándolo nosotros solos, sin que nadie intervenga desde el exterior, es como usar el propio brazo para castigarse uno mismo:nunca hará verdaderamente mal a sí mismo. Es como si un médico quisiera extirparse un tumor por si mismo.
Cuando yo busco que un hombre me de gloria por algo que digo o hago, es casi seguro que aquel que tengo delante busca recibir gloria de mi parte, por como escucha y por como él responde. Y así sucede que cada uno busca la propia gloria y nadie la obtiene para sí, y si acaso la obtiene no es que 'vanagloria', o sea gloria vacía, destinada a disolverse en humo como la muerte. Pero el efecto es igualmente terrible; Jesús atribuía a la búsqueda de la propia gloria incluso la imposibilidad de creer. Le decía a los fariseos: “¿Cómo pueden creer ustedes que pretenden la gloria uno de los otros y no buscan la gloria que viene solamente de Dios?”. (Jn 5, 44).
Cuando nos encontramos involucrados en pensamientos y aspiraciones de gloria humana, lancemos en la pelea de tales pensamientos, como una antorcha ardiente, la palabra que Jesús mismo usó y que nos dejó a nosotros: “Yo no busco mi gloria” (Jn 8, 50). La de la humildad es una lucha que dura toda la vida y se extiende a cada aspecto de ella. El orgullo es capaz de nutrirse sea del mal que del bien; peor aún, al contrario de lo que sucede con los otros vicios, el bien, no el mal, es el terreno de cultivo preferido por este terrible “virus”.
Escribe con argucia el filosofo Pascal:
“La vanidad tiene raíces tan profundas en el corazón del hombre que un soldado, un siervo de milicias, un cocinero, un cargador, se enorgullece y pretende tener sus admiradores, y los mismos filósofos los quieren. Y los que escriben contra la vanagloria aspiran a la vanagloria de haber escrito bien, y quienes leen a la vanagloria de haberlos leídos; y yo que escribo esto nutro quizás el mismo deseo; y quienes me leerán quizás también”xiii.
Para que el hombre no se “suba en soberbia”, Dios lo fija al piso con una especie de ancla; le pone al lado como a san Pablo un “mensajero de satanás que lo abofetea”, “una espina en la carne” (2 Cor 12,7). No sabemos exactamente que era para el apóstol esta “espina en la carne”, ¡pero sabemos bien lo que es para nosotros! Cada uno que quiere seguir al Señor y servir a la Iglesia la tiene. Son situaciones humillantes de las cuales uno es llamado constantemente, a veces noche y día, a la dura realidad de lo que somos. Puede ser un defecto, una enfermedad, una debilidad, una impotencia, que el Señor nos deja, a pesar de todas las súplicas; una tentación persistente y humillante, quizás justamente tentación de soberbia; una persona con la que uno está obligado a vivir y que, a pesar de la rectitud de ambas partes, tiene el poder de poner al desnudo nuestra fragilidad, de demoler nuestra presunción.
Pero la humildad no es sólo una virtud privada. Hay una humildad que tiene que resplandecer en la Iglesia como institución y pueblo de Dios. Si Dios es humildad, también la Iglesia tiene que ser humildad; si Cristo ha servido, también la Iglesia debe servir, y servir por amor. Durante demasiado tiempo la Iglesia, en su conjunto, ha representado ante el mundo la verdad de Cristo, pero quizás no demasiado la humildad de Cristo. Y sin embargo, es con ésta, mejor que con cualquier apologética, con la que se aplacan lashostilidades y los prejuicios en su contra y se allana la vía para la acogida del Evangelio.
Hay un episodio de Los novios de Manzoni que contiene una profunda verdad psicológica y evangélica. El capuchino Fray Cristobal, terminado el noviciado, decide pedir perdón públicamente a los parientes del hombre que, antes de hacerse fraile, ha matado en un duelo. La familia se despliega en fila, formando una especie de horcas caudinas, de manera que el gesto resulte lo más humillante posible para el fraile y de mayor satisfacción para el orgullo de la familia. Pero cuando ven al joven fraile avanzar con la cabeza inclinada, arrodillarse ante el hermano del muerto y pedir perdón, cede la arrogancia, son ellos los que se sienten confundidos y los que piden perdón, hasta que al final todos se apiñan para besarle la mano y encomendarse a sus oracionesxiv. Son los milagros de la humildad.
En el profeta Sofonías, dice Dios: “Y dejaré en medio de ti un pueblo humilde y pobre, que confiará en el nombre del Señor”.Esta palabra todavía es actual y quizás de ella dependa también el éxito de la evangelización en la que está involucrada la Iglesia.
Ahora soy yo el que, antes de terminar, me tengo que recordar a mi mismo una máxima querida por san Francisco. Él solía repetir: “El emperador Carlos, Rolando, Oliverio y todos los esforzados caballeros consiguieron una gloriosa y memorable victoria… En cambio, ahora hay muchos que pretenden honra y gloria con sólo contar las hazañas que ellos hicieron”xv. Utilizaba este ejemplo para decir que los santos han practicado las virtudes y otros buscan la gloria con sólo contarlasxvi.
Para no ser también uno de ellos, me esfuerzo por poner en práctica el consejo que daba un antiguo Padre del desierto, Isaac de Nínive, a aquel que se ve obligado por el deber a hablar de cosas espirituales que aún no ha alcanzado con su vida: “Habla de ellas, decía, como uno que pertenece a la clase de los discípulos y no con autoridad, tras haber humillado tu alma y haberte hecho más pequeño que cada uno de tus oyentes”. Con este espíritu, Santo Padre, Venerables Padres, hermanos y hermanas, he osado hablarles de humildad.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Vivir el Adviento en Familia

¿Queréis ayudar a vuestros hijos a vivir el Adviento? Os dejamos algunas opciones para llegar a la Navidad con un corazón lleno de amor al niño Dios.
1. Pesebre y pajas:
En esta actividad se va a preparar un pesebre para el Niño Dios el día de su nacimiento. El pesebre se elaborará de paja para que al nacer el niño Dios no tenga frío y la paja le dé el calor que necesita. Con las obras buenas de cada uno de los niños, se va a ir preparando el pesebre. Por cada buena obra que hagan los niños, se pone una pajita en el pesebre hasta el día del nacimiento de Cristo.
2. Vitral del Nacimiento:
En algún dibujo en el que se represente el Nacimiento los niños podrán colorear algunas parte de éste cada vez que lleven a cabo una obra buena para irlo completando para la Navidad.
3. Calendario Tradicional de Adviento:
En esta actividad se trata de que los niños hagan ellos mismos un calendario de Adviento en donde marquen los días del Adviento y escriban sus propios propósitos a cumplir. Pueden dibujar en la cartulina el día de Navidad con la escena del nacimiento de Jesús. Los niños diario revisarán los propósitos para ir preparando su corazón a la Navidad. Este calendario lo podrán llevar a la Iglesia el día de Navidad si así lo desean.
Se sugieren los siguientes propósitos:
  1. Ayudaré en casa en aquello que más me cueste trabajo.
  2. Rezaré en familia por la paz del mundo.
  3. Ofreceré mi día por los niños que no tienen papás ni una casa donde vivir.
  4. Obedeceré a mis papás y maestros con alegría.
  5. Compartiré mi almuerzo con una sonrisa a quien le haga falta.
  6. Hoy cumpliré con toda mi tarea sin quejarme.
  7. Ayudaré a mis hermanos en algo que necesiten.
  8. Ofreceré un sacrificio por los sacerdotes.
  9. Rezaré por el Papa.
  10. Daré gracias a Dios por todo lo que me ha dado.
  11. Llevaré a cabo un sacrificio.
  12. Leeré algún pasaje del Evangelio.
  13. Ofreceré una comunión espiritual a Jesús por los que no lo aman.
  14. Daré un juguete o una ropa a un niño que no lo tenga.
  15. No comeré entre comidas.
  16. En lugar de ver la televisión ayudaré a mi mamá en lo que necesite.
  17. Imitaré a Jesús en su perdón cuando alguien me moleste.
  18. Pediré por los que tienen hambre y no comeré dulces.
  19. Rezaré un Ave María para demostrarle a la Virgen cuanto la amo.
  20. Hoy no pelearé con mis hermanos.
  21. Saludaré con cariño a toda persona que me encuentre.
  22. Hoy pediré a la Santísima virgen por mi país.
  23. Leeré el nacimiento de Jesús en el Evangelio de S. Lucas 2, 1-20.
  24. Abriré mi corazón a Jesús para que nazca en él.
4. Los que esperaban a Cristo:
En esta actividad se trata de lograr hacer una lista con 24 ó 28 nombres (dependiendo del número de días del Adviento) de personajes del Antiguo y del Nuevo Testamento que esperaban la venida del Mesías. Se buscarán en la Biblia, se dibujarán los personajes y se recortarán. Atrás, se les pondrá el nombre de quién es y qué dijo o hizo este personaje. Se puede utilizar como juego.
Algunos personajes que se pueden incluir:

  • Abraham: Dios le dijo a Abraham que su descendencia iba a ser numerosa como las estrella del cielo y lasa arenas del mar, y sí fue.
  • David: Dios le dijo al rey David que el Mesías iba a ser de su familia.
  • Isaías: Dios le dijo al profeta Isaías que el Mesías iba a nacer de la Virgen.
  • Jeremías: Dios le dijo al profeta Jeremías que cuando naciera el Mesías, Él iba a dar a los hombres un corazón nuevo para conocerlo y amarlo mucho.
  • Ezequiel: Dios le dijo al profeta Ezequiel que el Mesías iba a resucitar.
  • Miqueas: Dios le dijo al profeta Miqueas en Belén iba a nacer su Hijo.
  • Oseas: Dios le dijo al profeta Oseas que de Egipto iba a llamar a su Hijo.
  • Zacarías: Dios le dijo al profeta Zacarías que su hijo iba a entrar en Jerusalén montado en burro.
  • Hombres Sabios o Reyes Magos: esperaban la venida del Salvador de los hombres.
  • Los pastores: Fueron avisados por un ángel del gran acontecimiento.

martes, 10 de diciembre de 2013

La Misa de las Familias se celebrará el domingo 29 de diciembre en la Plaza de Colón

GIRARÁ EN TORNO A LA MISIÓN


La Misa de las Familias se celebrará el próximo domingo 29 de diciembre en la Plaza de Colón de Madrid, coincidiendo con la fiesta litúrgica de la Sagrada Familia de Nazaret, y el lema de este año estará relacionado con la misión, en línea con la invitación del Papa Francisco de salir a las periferias, según han indicado a Europa Press fuentes conocedoras del encuentro.

 Además, será el primer año que el Papa Francisco participará en esta fiesta que reúne cada año a decenas de miles de familias de toda España y del extranjero, al igual que lo ha hecho Benedicto XVI en los años anteriores.
Concretamente, en 2011, Benedicto XVI exhortó a las familias a no ceder «a tantas fuerzas mundanas que amenazan el gran tesoro de la familia» en un mensaje leído por el arzobispo de Madrid, el cardenal Antonio María Rouco Varela. Mientras, en 2012, aprovechó para saludar a las familias durante el Ángelus, en el que reclamó que cada niño sea «sostenido por el amor del padre y de la madre».
Por otro lado, entre los mensajes recogidos en las homilías del cardenal Rouco Varela en anteriores fiestas de la Familia destaca el de 2012, año en el que aseguró que «sin la verdad del matrimonio, el organismo vivo que es la sociedad, se desintegraría» y se refirió al 2012 como un año «crítico y doloroso por tantos motivos».
Un año antes, en su homilía de la Misa de las Familias de 2011, Rouco Varela advirtió de que el hombre «no es dueño» de la vida ni de la familia ni del matrimonio, subrayó que «ninguna instancia humana puede disponer de la vida humana de un ser inocente» y alertó del «estremecedor» número de niños «a los que se les ha impedido nacer en estas tres últimas décadas».
En el acto de presentación de la Misa de las Familias 2013, que tendrá lugar este miércoles, intervendrán el obispo de Alcalá de Henares y presidente de la Subcomisión Episcopal de Familia y Defensa de la Vida, monseñor Juan Antonio Reig Plá; el delegado de Familia de la diócesis de Madrid, Fernando Simón, y la coordinadora de contenidos de la Delegación de Actos Públicos, Mar Ripoll, según ha informado el Arzobispado de Madrid.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Carta de felicitación de Navidad de los presidentes diocesanos del MFC de Madrid

         Madrid, 5 de diciembre de 2.013

Queridas familias y amigos:

¡Feliz Navidad!. Con estas palabras nos congratulamos por el Nacimiento de Jesús, el Hijo de Dios del seno de la Virgen María, doncella de Nazaret desposada con José de la estirpe de David, a quien había sido revelado el misterio de la concepción virginal de su esposa por obra del Espíritu Santo y a quien se le había confiado por parte de Dios el cuidado de la Madre y del Niño.

La contemplación de este misterio nos invita a reflexionar sobre el papel de la familia y su misión evangelizadora. He aquí el camino que se nos abre como miembros del Movimiento Familiar Cristiano en este segundo año de la Misión Madrid, en el que el Papa Francisco nos exhorta a testimoniar el evangelio con alegría.

Como movimiento eclesial tenemos obligación de fortalecer nuestra fe, compartirla, gastar nuestro tiempo y fuerzas en vivir y exhibir la grandeza de la familia, formando parte de nuestros grupos, rezando por los matrimonios de nuestro Movimiento y por los que, la cuestión fundamental del matrimonio y de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo no está clara.
Os animamos, a que junto a familiares y amigos, participéis en las siguientes actividades, propias de la Navidad:

1.-Convivencia de Navidad.- sábado 14 de diciembre; Acogida a las 16:45 horas. A las 17,00 horas Santa Misa, en la Parroquia Beata María Ana Mogas. Daremos la acogida a nuevos miembros del M.F.C., celebrando el Rito de Admisión. Después tendremos divertimentos navideños junto a  una chocolatada  acompañada de  lo que cada uno traiga.
2.- Día 28 de diciembre, sábado.- A las 17,00 horas en el Km. 0, partida para hacer el recorrido de los Belenes por Madrid.
3.-Día 29 de diciembre, domingo.- Festividad de la Sagrada Familia. Santa Misa en Colón.

Esperamos que no faltéis.

Un abrazo en Cristo, 
Juan Carlos y Mercedes.- Presidentes Diocesanos 

domingo, 8 de diciembre de 2013

Fiesta de Navidad del MFC de Madrid



El próximo sábado 14 de diciembre en la Pª Beata Mogas, Eucaristía y fiesta de navidad del MFC de Madrid, comenzaremos a las 17:00 h, habrá juegos, bienvenida de nuevos matrimonios, sorpresas y merienda compartida, y sobre todo mucha alegría. No os olvidéis de las panderetas, cantaremos villancicos.

sábado, 7 de diciembre de 2013

Noticias de la Parroquia Beata Ana Mogas: anuncia la convivencia de navidad del MFC

Aún con la resaca de la inauguración del economato. Día intensísimo el lunes, que se acrecentó con una llamada a las doce de la mañana desde casa de mi madre en el pueblo. La señora ucraniana que la cuida desde hace ocho años: D. Jorge, perdón molestia, calefacción rota, todo roto, todo frío, doña Alicia mucho frío... Así que aprovechando que el día era tranquilo?? coche, cincuenta kilómetros de ida, otros tantos de vuelta... No era nada. Pero a ver cómo explicas a una señora ucraniana por teléfono que mire si hay presión en la caldera y que abra la llave roja.

La inauguración todo un éxito. Mi gratitud a D. Fidel Herráez, obispo auxiliar, por su presencia, gratitud que extiendo a D. Atilano Hinojosa, director de Cáritas Vicaría VIII, a D. Carlos Perelló, director general de Natixis, que financia el proyecto, y a tantos y tantos voluntarios, amigos y colaboradores. Para que conozcan un poco más cómo fue la cosa y puedan ver fotos, mejor les dejo algunos links:
En cada entrada hay texto y FOTOS!!!!
Ayer fue el primer día de compra para los usuarios. Como chiquillos con zapatos nuevos. Todos llevaron yogures y huevos, pescado, cosas de aseo. Una chiquilla, madre joven, me decía que hacía más de seis meses que no probaba el pescado...
Pero la parroquia sigue... es mucho más. Por eso continuamos con las novedades de los próximos días.
De momento lo que tenemos más a la vista es el mercadillo solidario a beneficio de Cáritas parroquial y muy especialmente del economato. Abrirá sus puertas el sábado 14 a partir de las 18 h. Ese mismo sábado, día 14, a las 20 h., tenemos un concierto a cargo de la orquesta Big Band Celeste 21, dentro del ciclo de conciertos navideños en templos parroquiales del distrito.
El día grande del rastrillo es el domingo 15. Habrá venta solidaria y siempre abierto el servicio de bar y restaurante, sencillo, pero casero y fraterno. El rastrillo nos permitirá apoyar el recién abierto economato solidario y además nos hace sentirnos familia. Por cierto... necesitaríamos sus aportaciones, muy especialmente culinarias.
Y el mismo sábado 14 la convivencia navideña del Movimiento Familiar Cristiano que tiene su sede en esta parroquia. La parroquia se nos queda pequeña. Bendito sea Dios.
Anoten las familias con niños en catequesis que el jueves 19 tiene su encuentro navideño, para cantar villancicos y desearnos una feliz navidad. Será a las 18 h. Y esperamos que no nos falten.
¿Llevan lotería de navidad? ¿Y si toca, qué? Aún quedan participaciones.
La capilla de adoración perpetua es lo mejor que tenemos. Tuve el gusto de mostrársela a monseñor Herráez que me decía que ese era el auténtico motor de la vida parroquial. Gracias a todos por su estar ahí. La oración ante el Señor es lo que nos hace fuertes.
Un exitazo la operación kilo. Calculamos en torno a los cuatro mil kilos de productos lo que nos donaron para la parroquia. Una gracia de Dios la cantidad de voluntarios que acudieron al centro comercial para echar una mano. Que Dios se lo pague.
Y más cosas que iremos haciendo entre todos con la fuerza y la gracia de Dios.
Una última cosa. Este correo semanal llega aproximadamente a setecientas personas. Si cada uno de los receptores lo reenvía simplemente a un amigo... serán 1.400. Pues venga, que eso es fácil.
Feliz día.
Jorge

viernes, 6 de diciembre de 2013

CEN de noviembre 2013

Durante los días 30 de noviembre y 1 de diciembre de 2013 se ha celebrado la reunión de la Comisión Ejecutiva Nacional en “Las Angélicas” de Toledo. Se ha disfrutado un ambiente cordial y familiar en el que se ha podido trabajar de forma profunda y distendida. La participación ha sido plena y las intervenciones de exposición de los Planes de acción, muy interesantes hasta el punto de prolongar la jornada del sábado hasta las 23,30 h. y hacerlo de buen grado.En el ambiente se respiraba actitud de colaboración  y escucha. Hubo participaciones muy interesantes, comunicación de dinámicas de grupo y soluciones concretas a preguntas tales como: qué actividades hacer con los jóvenes.Se ha tratado el tema de la participación del MFC en el cuestionario que el Papa Francisco ha enviado a todo el mundo, referente al sínodo de los obispos sobre la familia, y se han distribuido las preguntas por zonas para trabajarlas en profundidad.Ha sido una CEN maravillosa y gratificante de la que todos hemos salido muy satisfechos. La presencia del Espíritu se percibía por doquier, de lo cual estamos muy agradecidos