jueves, 19 de julio de 2012

Un éxito del campamento del MFC de Zaragoza


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

15 de julio de 201


Día de Familias en el Campamento

Podéis visitar en nuestra GALERÍA el álbum de fotos que nos ha preparado Ángel Férriz del día de Familias en el campamento.

Agradecimiento doble al autor, que a pesar de sufrir un jamacuco ha permanecido en su puesto.

11 de julio de 2012


Crónicas del Campamento

Dejamos este post abierto para que monitores, chavales, responsables, consiliario y demás fauna nos vayan comentando sus andanzas en el campamento. Si queréis mandar alguna foto, hacedlo por email: movizaragoza@gmail.com

Id añadiendo vuestras crónicas en los comentarios de este post. ¡Ánimo!


VIDEOS:
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AVISO PARA PADRES: El sábado nos esperan a partir de las 11:30. No vayáis antes que, como de costumbre, no os dejarán entrar. Para padres novatos: además de comida para vosotros y vuestros hijos, ese día hay que proveer a todo el equipo: monitores, matrimonios y curas (este año hay dos y comen como limas), así que no hagáis corto...


miércoles, 18 de julio de 2012

Un astrofísico sobre el bosón: ¿Quién ha creado las leyes de la naturaleza que la ciencia descubre?

"Las implicaciones religiosas de este descubrimiento no son tales. Reina una cierta confusión porque el bosón de Higgs ha sido llamado la partícula de Dios. Ésta es una mala traducción del título inglés de la obra de divulgación sobre el bosón de Higgs The God Particle escrita por el premio Nobel Leon Lederman". Con estas esclarecedoras manifestaciones, Javier Igea, sacerdote de la Archidiócesis de Madrid y doctor en Astrofísica por la Universidad de Nueva York, salía al paso, en el diario El Mundo, sobre el famoso bosón de Higgs y su relación con la religión.

Con el sugestivo título de ¿Es el bosón de Higgs la partícula de Dios?, Javier Igea señalaba en su artículo de opinión que "identificar a Dios con una partícula subatómica es una salvajada filosófica que nos llevaría al más radical panteísmo".

Igea considera que "la negación de Dios a partir de la ciencia solo se podría dar en el caso imposible de que la ciencia estuviese acabada y diese una explicación última de todo".

Por último, el sacerdote experto en Astrofísica lanza una interpelación: "Después de Gödel, hay una pregunta que la ciencia no puede responder: ¿quién ha creado las leyes de la naturaleza que la ciencia descubre? La ciencia no puede explicarse a sí misma". 

A continuación, el artículo íntegro publicado ayer lunes en el diario El Mundo, y que llevaba por título ¿Es el bosón de Higgs la partícula de Dios?:«Han pasado sólo unos días desde el anuncio del descubrimiento del bosón de Higgs, la mal llamada partícula de Dios. Las reacciones de los medios han sido de lo más variopintas. Antonio Lucas cree que por haberse descubierto el bosón de Higgs, la religión ha sufrido un duro golpe: «Dos milenios de guerras religiosas para nada». Ruiz de Elvira afirma sin lugar a dudas que la Iglesia se llena de gozo por el descubrimiento del bosón de Higgs; supongo que habrá oído varias homilías al respecto. Yo, que soy sacerdote y doctor en astrofísica, especializado en la ionización de discos protoplanetarios por rayos X, me he alegrado por este descubrimiento, pero no creo que haya sido por las razones que da Ruiz de Elvira. Tampoco he considerado que sea un tema para hablar en las homilías.

»El hombre siempre ha buscado saber de qué esta hecho el cosmos. Nos va la vida en ello, y además tiene implicaciones para la vida moral de las personas y de la sociedad. Es en esta búsqueda donde debemos enmarcar este descubrimiento. En el mundo antiguo había una respuesta que no agotaba la realidad, sino que estimulaba una búsqueda mayor: el mundo estaría formado por los cuatro elementos de Empédocles: tierra, fuego, agua y aire, y sus combinaciones lo explicarían todo. Mendeleyev, en el siglo XIX dio otra respuesta al formular el sistema periódico de los elementos. En la segunda mitad del siglo pasado, se descubrieron en los aceleradores de partículas una maraña de partículas subatómicas que necesitaba una clasificación y un modelo matemático que explicase sus propiedades. Surgió así el modelo estándar (algo así como el primer sistema periódico) y la teoría cuántica de campos como explicación matemática de las partículas subatómicas descubiertas en los aceleradores.

»El descubrimiento del bosón de Higgs es muy importante porque confirma predicciones del modelo estándar de las partículas elementales y permitirá, cuando los datos estén analizados, decidir sobre algunas implementaciones de este modelo. Simplificando, podemos decir que el modelo estándar explica, entre otras cosas, que tanto los protones como los neutrones, que son los constitutivos del núcleo de los átomos, tienen una estructura interna y están a su vez formados por el confinamiento de otras partículas elementales que son los quarks. Esto es, es una explicación de la realidad material como una combinación de determinadas piezas con determinadas propiedades, algunas de ellas, por cierto, un poco exóticas.

»Estas piezas –las partículas elementales– serían los constitutivos de la materia, algo así como los ladrillos que conforman todo lo material. Este modelo clasifica las partículas elementales en quarks (existen seis tipos), leptones (seis tipos, entre ellos los electrones y los neutrinos) y las partículas mediadoras de fuerza (ente ellas el fotón y el gluón, encargado de mantener a los quarks juntos, y por ende, responsable de la estabilidad de núcleo atómico). Otro mérito del modelo estándar
es explicar las relaciones que hay entre tres de las cuatro fuerzas que existen en la naturaleza: la electromagnética, la nuclear fuerte y la nuclear débil. Estas serían como tres manifestaciones distintas de un mismo fenómeno.

»Para entender qué es el bosón de Higgs hay que considerar que las partículas elementales se clasifican en bosones y fermiones, de acuerdo a una propiedad
intrínseca que es el espín. Entender esta propiedad no es fácil, pues no tiene contrapartida en nuestro mundo macroscópico. El espín es el impulso angular intrínseco que tienen las partículas elementales. A nivel macroscópico, el impulso angular es como una medida de la inercia que tiene una masa que rota. A nivel cuántico las partículas elementales tienen una propiedad llamada espín, que es un impulso angular, y que está cuantizado. Puede tener valores enteros (0, ±1, ...) o fraccionarios (±½, ±3/2, ....) y de acuerdo a esto, las partículas se clasifican como bosones o fermiones respectivamente. Los segundos obedecen el principio de exclusión, mientras que los primeros, no. El mundo sería radicalmente distinto sin la existencia de esta propiedad de la materia. Así, el modelo estándar predice la existencia de una partícula, llamada el bosón de Higgs, que tendría una propiedad muy interesante, que es que la masa de las demás partículas elementales depende de él. Se postuló la existencia de esta partícula para explicar una anomalía en la masa (medida) del bosón Wdel modelo estándar. Para intentar entender el mecanismo, hemos de considerar que las partículas tienen campos cuánticos asociados, y el campo de Higgs sería el responsable de la masa del bosónW. La interacción de este bosón con el campo de Higgs daría origen a la masa de este bosón. Podemos explicarlo con una analogía: la masa es como la resistencia que experimenta una canica al moverse en una superficie untada de miel.
»De este modo el modelo estándar puede explicar la masa de las partículas elementales. Pero quedan sin explicar los campos cuánticos, todo un problema ontológico. El experimento permite un mayor conocimiento del universo material por tener una mejor comprensión de la física en los momentos inmediatamente posteriores al big bang. El universo, al expandirse tras el big bang experimentó un enfriamiento, al disminuir la energía cinética de las partículas que lo componen. Esta disminución de la violencia de los choques de las partículas elementales hizo que el universo pasase por diversas fases en su expansión hasta llegar a su estado actual. 

»Podemos pensar para entenderlo mejor en lo que pasaría si calentásemos cada vez una roca cualquiera de nuestra tierra. Se derretiría, sus moléculas se evaporarían, después el gas se disociaría en átomos, los átomos se ionizarían y tendríamos plasma opaco (el interior de las estrellas) opaco, y si seguimos calentando, los núcleos empezarían a partirse (condiciones del núcleo del sol), y si siguiéramos calentando llegaríamos a lo que ocurrió en los momentos inmediatamente posteriores al big bang. Esto es lo que ha hecho el experimento del CERN. Por esto, el bosón de Higgs permite conocer mejor por qué el universo es como es. De no haber existido, quizá no hubiera habido masa, y el universo no sería como lo conocemos; claro, que tampoco estaríamos aquí para contarlo.

»Las implicaciones religiosas de este descubrimiento no son tales. Reina una cierta confusión porque el bosón de Higgs ha sido llamado la partícula de Dios. Ésta es una mala traducción del título inglés de la obra de divulgación sobre el bosón de Higgs The God Particle escrita por el premio Nobel Leon Lederman. Es imposible expresar en español el sentido que en inglés tiene el título del libro sin hacer una paráfrasis. Una traducción más exacta es: la partícula dios. Sin duda se trata de una metáfora. Éste nombre, dado a una partícula subatómica por el editor
Flores cósmicas 
de un libro, no gusta a la comunidad científica y debe ser evitado, tanto por motivos científicos, como por motivos religiosos. La ciencia no trata directamente de Dios, pues éste no pertenece al mundo sensible, experimentable, aun cuando los creyentes pensamos que su acción en la historia puede ser detectada. Además, identificar a Dios con una partícula subatómica es una salvajada filosófica que nos llevaría al más radical panteísmo.

»Ahora bien, la trascendencia mediática y científica que ha tenido este descubrimientos sirve para plantear una vez más las preguntas fundamentales que el hombre se hace sobre si mismo y sobre lo que le rodea. Detrás de cada científico hay un hombre que busca saber, y en las preguntas que hace a la naturaleza hay una pregunta implícita sobre sí mismo y sobre Dios. La negación de Dios a partir de la ciencia solo se podría dar en el caso imposible de que la ciencia estuviese acabada y diese una explicación última de todo. Pero, después de Gödel, hay una pregunta que la ciencia no puede responder:¿quién ha creado las leyes de la naturaleza que la ciencia descubre? La ciencia no puede explicarse a sí misma»
religionenlibertad.com
Javier Igea es sacerdote y doctor en Astrofísica por la Universidad de Nueva York

martes, 17 de julio de 2012

Sexo es vida..., de santidad


Quien dice que para la Iglesia la sexualidad es un tabú, o que las relaciones conyugales son percibidas como algo pecaminoso, es que no conoce, ni de lejos, qué dice el Magisterio sobre el matrimonio y sobre la intimidad de los esposos. En realidad, la doctrina católica no ha inventado nada, sino que se limita a proponer una verdad fundamental inscrita en el corazón de cada persona: la sexualidad une a la pareja en una comunión física, psíquica y espiritual, y es un camino de santidad, deseado por Dios Creador. Por eso, la Iglesia anima a los esposos a cuidar su relación y a mantener una fluida comunicación en este ámbito, que va mucho más lejos de lo que ocurre en la alcoba
Álvaro y Penélope se casaron después de seis años de novios. Como tantas parejas, durante su noviazgo y en los primeros compases de su matrimonio mantuvieron relaciones sexuales con preservativo. Sin embargo, un año después de casarse, Cristo se cruzó en su camino y empezaron a vivir la vida con otro corazón. Y eso no sólo les cambió la rutina de los domingos, sino todos los ámbitos de su vida, incluso el de las relaciones sexuales. Hoy, siete años y dos hijos después, Álvaro explica que, «antes nos queríamos, pero también nosutilizábamos. Al mantener relaciones, queríamos que el otro disfrutase, pero, en el fondo, buscábamos el propio placer y creíamos que no poder hacer lo que quisiéramos, cuando quisiéramos, nos amargaría. Ahora, sabemos que somos un regalo de Dios el uno para el otro, que merece la pena cuidarnos en todos los momentos, y que hacer lo que Dios quiere, te hace más feliz».
Su cambio de vida no vino por sí solo. Además de hablar de sexualidad conyugal con otras parejas católicas, el suyo fue -y es- uno de los miles de matrimonios que se han beneficiado del auge de los Centros de Orientación Familiar, que se han multiplicado en todas las diócesis de España, desde la publicación de la Exhortación apostólica de Juan Pablo II Familiaris consortio, en 1981, y del Directorio de la Pastoral Familiar en España, en 2003, que recomendaban los COF como herramienta para fortalecer la vida de las familias. Así, Álvaro explica que, tras acudir a varias charlas y cursos en un COF, y de contrastar lo que escuchaban con lo que ellos habían vivido durante años, «me he dado cuenta de que amar de verdad a mi mujer supone entregarme a ella sin egoísmos y en todos los momentos: intentar ser cariñoso hasta cuando estoy cansado, buscar su felicidad, ocuparme de los niños para que descanse, conocer y respetar sus ciclos biológicos... Yo sigo sintiéndome atraído por mi mujer, pero la sensación física al mantener relaciones es incluso mejor, porque el sexo está enriquecido con una entrega total, con un algo más que sólo te lo da saber que ella es un regalo de Dios, y que puedo descubrirle a Él en ella, igual que ella puede hacerlo en mí». Además, al abandonar los anticonceptivos por los métodos naturales, han descubierto la verdad que lleva el ser humano grabada en el corazón: «Antes de tener un encuentro con Cristo vivo, mantener relaciones era como atiborrarse de bombones siempre que queríamos. Ahora que soy consciente de lo que hacemos y del papel que tiene la sexualidad en el plan de Dios, hacer el amor con ella es como degustar el chocolate. ¡Porque mi mujer sí que es un bombón!»
Y Dios creó el placer
La experiencia de Álvaro y Penélope desmonta las falacias que la mentalidad hedonista, la teoría de género y la industria del sexo han levantado en torno a la sexualidad humana, reduciéndola a una actividad placentera que puede ser disociada del amor y de la apertura a la vida sin que ello pase factura a la pareja. Y también tira por tierra las deformaciones que algunos presentan del magisterio de la Iglesia, como si, para un católico, el sexo fuese un placer pecaminoso al que los cónyuges sólo han de recurrir para engendrar hijos. La realidad ya la exponía Pío XII en 1951, mucho antes de la revolución sexual del 68: «El Creador, que en su bondad y sabiduría ha querido, para la propagación del género humano, servirse de la cooperación del hombre y de la mujer uniéndolos en el matrimonio, hizo que los cónyuges, durante la conjunta y plena entrega física, experimenten un placer y una felicidad en el cuerpo y en el espíritu. Los cónyuges, al buscar y gozar este placer no hacen nada malo, tan sólo aprovechan lo que el Creador les ha otorgado».
La naturaleza no engaña
Además, que la sexualidad, para ser plena para la pareja, deba darse en el matrimonio, tampoco es un capricho de la Iglesia, sino que tiene un fundamento natural: un estudio de la Universidad Brigham Young, de Utah (Estados Unidos), revela que las parejas que posponen las relaciones sexuales hasta el matrimonio tienen un 30% más de posibilidades de tener familias sólidas, en las que los cónyuges son más propensos a comunicarse y a disfrutar del sexo, que quienes tienen relaciones desde el noviazgo. Tampoco es igual el sexo en una pareja que cohabita: la Universidad de Michigan acaba de publicar un estudio que revela que los hombres perciben el irse a vivir con su pareja como sexo garantizado y sin compromiso; algo a lo que se suman numerosos análisis, como el publicado por la Universidad canadiense de Victoria, que explican cómo la cohabitación aumenta en un 80% el riesgo de ruptura.
El sexo santifica
Ahora bien, puesto que Dios, sobre lo natural, construye lo sobrenatural, el sacramento del Matrimonio aporta una gracia especial a los cónyuges, que se actualiza en el día a día y también en las relaciones sexuales. El sacerdote franciscano polaco Ksawery Knotz es director espiritual de numerosos matrimonios y autor de libros como Sexo y sacramento, el Puzzle del matrimonio, o El sexo que no conoces (ed. Planeta), en el que explica que, al contraer el sacramento del Matrimonio,« Jesucristo se incorpora a la vida diaria de los esposos, también cuando se abrazan con cariño, cuando se besan, se acarician y mantienen relaciones sexuales. De esta manera, sus cuerpos estimulados participan en el misterio de amor de Dios escondido en los cuerpos humanos. Mientras se obsequian con el placer, Dios está presente entre ellos con el poder otorgado por el sacramento del Matrimonio, que santifica su relación íntima»
Tres altares en el hogar
El padre Knotz parte de la idea del matrimonio como acto litúrgico, que Juan Pablo II desarrolló en Familiaris consortio, en la que dejó escrito: «El Matrimonio cristiano, como todos los sacramentos, es en sí mismo un acto litúrgico de glorificación de Dios en Jesucristo y en la Iglesia». Así, el padre Knotz explica que esta liturgia se desarrolla en tres altares domésticos. Primero, el altar de la oración -un rincón del hogar en el que la pareja reza, y en el que «los cónyuges construyen los lazos con Jesucristo, le invitan a ser partícipe de los asuntos que están viviendo y, gracias a la oración conjunta, celebran su presencia entre ellos»-; segundo, el altar de compartir -la mesa del comedor, donde los esposos «construyen los lazos mediante la conversación sobre todos los asuntos de su vida, y simboliza la preocupación de que el trabajo fuera de casa no distancie a la pareja»-; y tercero, el altar del obsequio -la cama, donde «los cónyuges construyen los lazos compartiendo el amor y el placer mediante las relaciones sexuales, y en el que la pareja colabora con el Creador».
No sólo en la alcoba

Jesucristo se incorpora a la vida diaria
de los esposos, también cuando se besan,
se acarician y mantienen relaciones sexuales
Además, la Iglesia recuerda que la sexualidad no sólo se vive en la alcoba, ni está orientada a lograr que el otro acceda a mantener relaciones. En Amor y responsabilidad, el entonces obispo Karol Wojtyla explicaba, desde su experiencia en aconsejar a jóvenes parejas, que «la ternura es imprescindible en grandes cantidades en un matrimonio, en toda una vida en común, donde no solamenteun cuerpo necesita al otro cuerpo, sino que, sobre todo, el ser humano necesita al otro ser humano». Así, al cuidar del cónyuge preparándole un café, sacando la basura, o cambiando el pañal al bebé para que el otro no tenga que hacerlo, al enviarle un mensaje cariñoso por el móvil o dejar una nota en la nevera, o al formarse sobre las diferencias antropológicas que complementan al varón y a la mujer, se robustece la relación y la espiritualidad del matrimonio.
A más entrega, más placer
Tanto es así, que las relaciones sexuales son más plenas cuanto más conscientes son los cónyuges del regalo divino que suponen el uno para el otro. Como explica Knotz, «un acto sexual verdaderamente humano conmueve a las personas que se aman, a nivel espiritual, psíquico y fisiológico; incluye reacciones de todo su ser: de su espíritu, su corazón y su cuerpo. A raíz de él nace, no solamente la sensación de satisfacción y relajación de la tensión sexual, o la sensación de un bienestar psíquico, sino también una profunda paz en el corazón que proviene de Cristo. (...) Gracias a la espiritualidad que los une, los cónyuges cristianos son capaces de disfrutar de una mayor alegría de la vida sexual que el resto de la población. Los cristianos pueden vivir el placer sexual rodeados de profundos sentimientos de amor mutuo: el amor otorga un nuevo sentido a vivir el placer y lo libera por completo».
El orgasmo no lo es todo
Con un matiz: nada hay más lejos del matrimonio verdadero que la mera búsqueda del placer hedonista. «La cultura del consumismo promociona el orgasmo como el colmo del acto sexual -dice Knotz-. Si miramos el acto sexual sólo desde el punto de vista del placer, el orgasmo se considera el momento más importante de una relación sexual. Esta idea es errónea. El momento más importante y culminante es el de la penetración dentro de la vagina de la mujer. Es el momento de la unión, de convertirse en una sola carne, pero no únicamente en el sentido de una gran cercanía física, sino también de una unión psíquica y espiritual. El sacramento del Matrimonio permite descubrir lo más importante. El objetivo de las relaciones sexuales no es el placer en sí, sino algo mucho más duradero: construir una unión, vivir la unidad dentro de un encuentro íntimo de dos personas que se aman».
Formarse y pedir ayuda
Con todo, cada pareja es distinta y los problemas asociados a la sexualidad son diferentes en cada etapa del matrimonio. La castidad, el sexo oral, la masturbación, el momento de tener, o no, más hijos, o la sexualidad durante la menopausia, son cuestiones a las que un católico no debe temer, ni en las que debe dar por supuesta una respuesta que, por laxa o restrictiva, quizá no responda al plan de Dios. Por eso, en el documento La verdad del amor humano, los obispos españoles recuerdan a los cónyuges que «es necesario disponer de la formación adecuada acerca de la naturaleza del amor conyugal, del matrimonio y de la familia», y animan a todos, católicos o no, a formarse y, si lo necesitan, a pedir ayuda en los COF, en centros de formación en métodos naturales, en institutos de estudios sobre el matrimonio, etc.
A fin de cuentas, el matrimonio y la sexualidad conyugal, lejos de ser un pecaminoso tabú, son un camino de santidad, que merece la pena recorrer para llegar juntos al cielo.
José Antonio Méndez
Influencia en los hijos y en las vocaciones
Cuando el matrimonio cuida sus relaciones íntimas, también los hijos se benefician del amor esponsal. De hecho, cada vez más estudios señalan la relación entre la fortaleza del matrimonio y el bienestar de su prole. Una investigación de la Universidad estadounidense de Oregón reconoce que, si el matrimonio discute, incluso los bebés de 8 y 9 meses sufren ansiedad y trastornos del sueño, que se prolongan durante años y afectan a su crecimiento. Otras investigaciones de Estados Unidos, Gran Bretaña, Suecia o Francia evidencian que el fracaso escolar es un 86% menor en familias unidas, frente a matrimonios divorciados o con problemas. Tampoco se ha valorado lo suficiente la influencia que el respeto por la sexualidad humana en el matrimonio tiene en la promoción de las vocaciones. Y no se trata de que, al aumentar el número de hijos, aumente la probabilidad estadística de que alguno se entregue a Dios en la consagración o en la vida matrimonial, sino de que cuestiones como la entrega, el respeto al cuerpo del otro, la castidad, o los métodos naturales, se transmitan con el ejemplo de los padres y, además, aparezcan con frecuencia en la pastoral matrimonial y vocacional, y en la formación que se da en parroquias y movimientos. Los propios métodos naturales tienen, en sí mismos, un alto componente educativo: transmiten a los hijos que el amor conlleva dedicación, esfuerzo y generosidad. De este modo, como los hijos aprehenden lo que viven en casa, y en los lugares donde se forman, les será más fácil responder, el día de mañana, en la vocación a la vida religiosa o a la vida matrimonial.
alfayomega.es

lunes, 16 de julio de 2012

¿Ser madre o prosperar en la empresa?


a entrada en vigor de la Ley del aborto, hace hoy dos años, dio a muchos empresarios una nueva arma para presionar a sus empleadas embarazadas: Hay aborto libre; si no abortas, atente a las consecuencias. El mobbing maternal, incrementado en tiempos de crisis, «ha generado que las mujeres vean la profesión y la maternidad como incompatibles», señala don Iñaki Piñuel. Unas, renuncian a ser madres. Otras, abandonan su puesto en la empresa por formar una familia
¿Cómo acabó especializándose en mobbing?
Empecé a trabajar como psicólogo con pacientes superdotados. Investigando sobre una de las secuelas más habituales, el Síndrome de fatiga crónica, encontré la clave: que el acoso en el trabajo era el principal problema de mis pacientes. Y era un tema en el que apenas se había trabajado en España.
¿Son frecuentes los casos de acoso a la mujer embarazada?
Desde que empecé a especializarme en acoso laboral, han pasado miles de mujeres por mi consulta que han sufrido verdaderas crucifixiones públicas. Recuerdo un caso de una mujer que trabajaba en una farmacia, y cuando se enteró la jefa de su embarazo, la envió a trabajar al sótano, a contar bolsas de caramelos. Ni siquiera la dejaba ir al baño de la farmacia. Pero esto no sólo sucede en pequeñas empresas. En una gran consultoría, a una mujer especialmente eficaz que llevaba toda la vida trabajando, le perdonaron la vida con su primer hijo. Con el segundo, la machacaron.
¿Su jefa? ¿Era otra mujer la acosadora?
De hecho, es muy frecuente que la acosadora ante un caso de mobbing maternal sea otra mujer. Una de las razones, quizá la más poderosa, sea que, como ellas renunciaron a ser madres y formar una familia para prosperar en su vida profesional, sus subordinadas deben hacer lo propio.
¿Ha aumentado el mobbing maternal en los últimos años?
Ha aumentado el mobbing en general, cuyos casos se han incrementado un 40% en los últimos tres años. Respecto al mobbing maternal, no existen datos específicos, porque la primera y última vez, de momento, que se midió su incidencia de forma global fue en 2009, con el Barómetro Cisneros XI sobre Liderazgo tóxico y mobbing en la crisis económica. De este estudio, realizado en diversas empresas de todos los sectores profesionales en la Comunidad de Madrid, se desprendía que el 8% de los casos de acoso son sufridos por mujeres embarazadas -75.000 trabajadoras, según la encuesta-.
¿Puede ser la crisis la causante?
Evidentemente, la crisis obliga a muchos más trabajadores a someterse al maltrato psicológico en el trabajo. Hay más miedo, se aguanta más, y los que machacan se sienten más impunes.
¿En qué se diferencia el mobbing maternal de otros tipos de acoso?
No siempre el acoso tiende a la eliminación del compañero o subordinado. Con el mobbing maternal o, definido con su término más correcto, mobbing a la mujer embarazada, no se busca la destrucción de la víctima, sino que el objetivo es mostrar un ejemplo de lo que le puede pasar a la que se atreva a quedarse embarazada. De hecho, según el estudio Cisneros XI, un 18% de las trabajadoras de las empresas encuestadas denunciaron que, en su organización, se producen presiones contra las mujeres a causa de su maternidad.
Así se desincentiva la maternidad. Según los últimos datos del INE, la tasa de natalidad en España ha vuelto a descender por tercer año consecutivo -en 2011, el promedio de hijos por mujer es de 1,35 hijos, mientras que en 2008 era de 1,46-...
Efectivamente. Las mujeres saben que, si se quedan embarazadas, sus posibilidades de promoción en la empresa serán peores, o incluso nulas. Por eso, se retrasa la edad al máximo para ser madres, o se anula.
Esto no ocurre en otros países europeos...
No. En España, hace relativamente poco que las mujeres se incorporaron al mundo laboral, y muchas renunciaron a la maternidad. Eso ha generado que las mujeres vean la profesión y la maternidad como incompatibles, porque tuvieron que dejar sus trabajos al entender que se les degradaba y quitaba responsabilidad. Tiraron la toalla y optaron a puestos secundarios, cuando tenían grandes capacidades para aspirar a más.
¿Cómo se recupera a una víctima de este tipo de acoso?
Es fundamental devolver a las mujeres la convicción de que no son culpables, que no hay nada que justifique ese maltrato. De hecho, ese sentimiento de culpa se proyecta en todos los aspectos de su vida, incluso con sus hijos. Yo he visto mujeres muy afectadas, con cuadros graves de estrés postraumático, que han repercutido negativamente en el feto durante el embarazo.
¿Qué hay de la prevención en las empresas?
Cuando nos llega un caso de mobbing, es que hemos llegado tarde. Nuestro trabajo también es hacer públicos los casos, porque suceden mucho más a menudo de lo que se cree, pero en la clandestinidad, porque hay mucho miedo.
Cristina Sánchez
alfayomega.es

domingo, 15 de julio de 2012

El amor no falla nunca


«Por primera vez desde hace años, mi marido me llama desde el trabajo. ¡Lo curioso es que coincide justo con los días en los que no podemos tener relaciones!»: a la hora de afianzar un matrimonio, el amor no falla jamás; el mejor modo de expresarlo en las relaciones sexuales son los métodos naturales

Métodos naturales: el mejor modo de disfrutar
de la sexualidad y hacer del matrimonio una auténtica
celebración de la vida
La mentalidad anticonceptiva se ha colado en la alcoba de muchos matrimonios. Sin entrar a juzgar la intención y la conciencia de los cónyuges, esta mentalidad se concreta en elementos como la píldora, el anillo o el parche anticonceptivos, así como en el DIU o el preservativo, que en realidad son unasolución en falso, ya que traicionan el amor de los esposos y ponen en riesgo la salud afectiva y la estabilidad de su matrimonio. Expertos en métodos naturales advierten incluso de que no se pueden explicar las crisis de muchas parejas si se ignora que han usado anticonceptivos durante años. Como contrapartida, cualquier terapia orientada a retomar la ilusión de un matrimonio puede encontrar en los métodos naturales una inestimable ayuda para avivar el amor.
El magisterio de la Iglesia sobre la sexualidad no hace sino confirmar lo que el hombre y la mujer llevan inscrito en su naturaleza. No existen dos formas de vivir la sexualidad: una para católicos y otra para el resto de matrimonios. El lenguaje sexual es el mismo para todos. La diferencia está en cómo se concreta el intercambio sexual en los períodos en los que, por las razones que sea, el hombre y la mujer deciden espaciar los nacimientos.
La máxima expresión del lenguaje sexual -cuando el placer no se reduce sólo a los automatismos corporales, sino que se enriquece también con la unión emocional y profunda de los esposos- se realiza en la observación del ritmo natural de la mujer, de modo que el matrimonio pueda tener relaciones en los períodos infecundos, o abstenerse, por serios motivos, en los fecundos. Así lo señala Mónica de Aysa, especialista en educación sexual, en Sexo, un motivo para amar (ed. Palabra). Los resultados son inmediatos: «Las personas que deciden dejar los anticonceptivos y utilizar un método natural dicen que su vida matrimonial y sexual mejora; se les ve muy contentos, y se les nota en la mirada, la sonrisa y la actitud».
Más mujer, más hombre
Los métodos naturales tienen la ventaja de que son la fórmula que más respeta a la mujer y que hace al hombre más hombre. En el período fecundo, el marido puede conducirse de una manera más atenta con su esposa, y ésta se puede asegurar de que la actitud de él no es interesada (sólo para llevarme a la cama). Así, los cónyuges se quieren más y mejor, y al no interponer elementos extraños -que, en realidad, más que acercarlos, alejan al uno del otro-, los métodos naturales son la mejor manera de disfrutar de unas relaciones sexuales y matrimoniales felices, estables, alegres y duraderas.
No se trata de aguantarse unos días hasta que lleguen días mejores para tener sexo, sino que los esposos siguen amándose en esos días en los que han decidido no tener relaciones. Es un tiempo especial para cultivar las atenciones entre los esposos, como cuando eran novios: detalles de afecto, llamadas telefónicas, una cena romántica, acercamientos cariñosos, caricias, masajes, besos, abrazos...
Para una pareja que quiere un amor resistente y cada vez más agradable, los métodos naturales son un medio infalible. Como afirma Mónica de Aysa, «se vuelve a saborear el verdadero deseo sexual, propio de quien, por tener ilusiones, mantiene joven su espíritu».
Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
alfayomega.es

viernes, 13 de julio de 2012

Encuentros digitales con los obispos españoles. Ya se han sumado doce al proyecto para explicar el Youcat


Los obispos españoles se están sumando en masa a la evangelización digital. Por eso ya son doce los que han participado de manera activa en la iniciativa www.evangelizaciondigital.org que ha puesto en marcha el padre Agustín de la Vega LC. El objetivo: explicar el Youcat en sesiones digitales. La cita: todos los lunes por la noche en la pantalla de cualquier ordenador.

Se trata de una web que, a través de chats y videoconferencias, permite a los participantes mantener un debate abierto que preside habitualmente un obispo. En junio hubo 400 inscritos que participaron online en la charla en la que se explicaba algún apartado del Youcat, el catecismo de los jóvenes que se dio a conocer poco antes de la Jornada Mundial de la juventud de Madrid.
Ya han pasado por este espacio virtual monseñor Munilla, de San Sebastián; monseñor Santiago Gómez, auxiliar de Sevilla; monseñor Bernardo Álvarez, de Tenerife; monseñor Esteban Escudero, de Palencia; monseñor Salvador Giménez, de Menorca, monseñor Atilano Rodríguez, de Sigüenza-Guadalajara, monseñor Demetrio Fernández, de Córdoba y, anoche, monseñor Julián Barrio, de Santiago de Compostela. en los próximos días están previstas las intervenciones de monseñor Vicente Segura, de Ibiza; monseñor Ramón Casanova, de Vic; monseñor Jaume Pujol, de Tarragona y monseñor Mario Iceta, de Bilbao.
La Conferencia Episcopal ya está al tanto de la iniciativa, que ha sido dada a conocer a la Comisión de Medios, desde la que se felicitó a los promotores por el trabajo. Y, aunque no se ha presentado en Roma, sí lo conoce ya el nuncio de Su Santidad, monseñor Renzo Frattini, que se mostró entusiasmado con el proyecto.
Es un encuentro en el que no importan las distancias y que está permitiendo que los obispos expliquen la doctrina de la Iglesia a unos oyentes que están en sus casas frente a la pantalla del ordenador. La iniciativa surgió a raíz del mensaje de Benedicto XVI en la Jornada de las Comunicaciones de 2010, cuando habló del "continente digital" y de la necesidad de evangelizarlo. Por aquel entonces, al padre De la Vega lo convocaron a una reunión online en Roma. Ligó los dos elementos y los plasmó en esta web.
El proyecto ha tenido una excelente acogida entre los obispos, que están involucrados de lleno con las explicaciones del Youcat que se ofrecen todos los lunes por la noche. El obispo de Palencia se ha atrevido también con el Atrio de los Gentiles.
Aunque los inicios fueron lentos porque el público no está acostumbrado, ahora ya han participado cerca de 1.200 personas y en los "seminarios web" de junio ha habido 400 inscritos. A diferencia de otras iniciativas en la red, aquí no hay nada grabado, es en tiempo real.
religionconfidencial.com

jueves, 12 de julio de 2012

«Gracias a Dios y al COF, se ha salvado nuestro matrimonio»


Hay quien dice que la moral familiar y sexual de la Iglesia son unas normas opresoras, que amargan a los creyentes e impiden a las parejas disfrutar de la vida. La realidad es muy distinta, como bien saben María y José. Después de casi 30 años de casados, con un matrimonio roto e infeliz y una fe de cumplimiento, acudieron a un Centro de Orientación Familiar en busca de ayuda. Dos años después, han solucionado parte de sus problemas, tienen a Dios en su vida, y han «redescubierto nuestra sexualidad, sin tapujos»
Año 2010. La historia de José y de María arranca como la de tantas familias en España. Después de 28 años de casados, de haber criado a dos hijos de 27 y 22 años, y de haber sufrido el desgaste del paso del tiempo, su matrimonio estaba prácticamente roto. «Nosotros siempre habíamos tenido muchos altibajos, pero, después de tanto tiempo, yo ya había tirado la toalla -cuenta María-. Como mi marido es católico, sabía que no me iba a separar, y menos a mi edad, así que me había resignado a ser infeliz, a pasar el resto de mi vida con alguien a quien ya no quería. Es muy duro pensar que no te queda otra salida que estar con alguien que ya no te convence, con quien discutes y que no te hace feliz». Y aunque José «siempre ha tenido más fe que yo», la vida espiritual de la pareja se limitaba a rezar en contadas ocasiones y a ir a misa los domingos, «pero por cumplir».
Un día, el párroco de la iglesia a la que iban cada domingo, La Visitación de María, en el municipio madrileño de Las Rozas, se enteró de la situación y les propuso que se acercasen a hablar al Centro de Orientación Familiar que se ubica en uno de los locales de la parroquia: el COF Madrid-Noroeste, Reina de las Familias. «Cuando don Manuel nos lo propuso, yo no lo vi claro, porque, como se suele decir, yo era católica, pero no practicante de verdad. Él nos explicó que para ir al COF no hacía falta ningún requisito y que nos iban a ayudar aunque no fuésemos creyentes. Así que, sin saber si iba a servir para algo, fuimos a contar nuestro caso».
Fue algo muy, muy doloroso
Naturalmente, el problema que vivían María y José no era el primero ni el más extraño de cuantos se les habían planteado a los profesionales que, de forma gratuita y desinteresada, trabajan en el COF. Por eso, supieron encontrar el camino más rápido para empezar a combatir el mal que aquejaba al matrimonio: «Cuando contamos nuestra situación, nos propusieron empezar una terapia de pareja, y dijimos que sí. Fue algo muy, muy doloroso, porque tienes que remover mucha porquería, pero, poco a poco, José y yo fuimos encontrándonos de nuevo y redescubriendo nuestra relación».
Los cambios no terminaron ahí. Casi al mismo tiempo, «una persona me invitó a un Cursillo de Cristiandad -cuenta María-, y en él me di cuenta de que de verdad existía Dios, y de que quería conocer más a Cristo. Así que, tras el Cursillo, empecé una dirección espiritual con un sacerdote de la parroquia, a quien pregunto todo lo que no entiendo, y con quien hablo de todo, con toda confianza. Aunque a veces creo que no avanzo, la verdad es que ahora tengo un trato personal con Cristo, y mientras antes me daba pereza ir a misa, ahora casi lo necesito». Además, hace sólo unos días que José y María han empezado a rezar en pareja, «para dar gracias a Dios, porque gracias a Él y al COF se ha salvado nuestro matrimonio».
La importancia del sexo
Eso sí, a pesar de los progresos, siguen trabajando. «Estamos haciendo terapia sexual, porque la sexualidad es una parte importantísima del matrimonio, que se resiente con los problemas. Yo la vivía como una obligación, y no quería estar en la cama con mi marido. Pero al tratar este tema en el COF y con mi director espiritual, me asombró la libertad con que se habla del sexo en la Iglesia, sin tapujos, ni tópicos. Antes de empezar la terapia, pensaba quequé me iban a enseñar después de 30 años de casados, pero, en realidad, yo ya no disfrutaba de la sexualidad, o sólo lo hacía si me concentraba en mí. Ahora estamos aprendiendo a entregarnos al 100%, y otra vez me siento a gusto con mi marido. Hemos vuelto a sentir mariposas en el estómago, como si fuésemos adolescentes, ¡y eso que ya tenemos 57 y 54 años!» Y como Dios hace fecundo a quien se entrega a Él, José y María coordinan ahora un grupo de matrimonios de la parroquia, en el que ayudan a otras parejas a vivir su fe y a fortalecer su relación.
José Antonio Méndez
alfayomega.es

miércoles, 11 de julio de 2012

Chiara Corbella, la madre que ofreció su vida por su hija


Estaba embarazada y le diagnosticaron un cáncer. Debía iniciar un agresivo tratamiento que podría curarla, pero que mataría al bebé que estaba en su vientre. Rechazó someterse a quimioterapia y entregó su vida por la salvación de su hijo. Una madre coraje de 28 años que murió feliz y que no se dejó arrugar por el lobby abortista.
La historia de la italiana Chiara Corbella impacta a cualquiera. El pasado sábado 16 de junio más de un millar de personas abarrotaron la parroquia de Santa Francisca Romana para darle su último adiós. Guitarras, bongos, violines y un coro enorme quisieron poner un toque de alegría -aunque resulte paradójico- al funeral de esta chica de 28 años que antepuso la vida de su hijo a la suya. Una ceremonia en la que no hubo vestidos negros ni gafas de sol de esas que tapan lágrimas de plañidera. Una despedida que duró dos horas y media y que se convirtió en una auténtica fiesta.
Chiara Corbella siempre estuvo vinculada a esta parroquia. Aquí, en una peregrinación a Medjugorje, conoció a Enrico, con quien se casó pocos años después. Juntos compartieron la fe y su pasión por la música en el coro parroquial. Pronto supieron que esperaban una hija, María.
El embarazo se complicó y el médico les dijo que su pequeña vendría al mundo con problemas de salud. Pese a ello, el aborto no pasó en ningún momento por la mente de este joven matrimonio. “El momento en el que la he visto ha sido un momento que no olvidaré jamás. En ese momento he entendido que estábamos unidas en la vida aunque no pensaba en el hecho de que ella estaría poco con nosotros. Ella estaba unida a mí por la vida, porque era mi hija”, dijo la madre tras dar a luz a María, quien fue bautizada y murió solamente treinta minutos después del parto.
Y es que Chiara y Enrico estaban convencidos de que la vida y la muerte no dependen de una persona, sino de Dios. “Aquella media hora no me pareció poco. Fue una media hora inolvidable. Si hubiese abortado, pienso que no podría recordar el día del aborto como una fiesta, un momento en el cual me hubiera liberado de alguna cosa. Pienso que habría sido algo que se quiere olvidar, un gran sufrimiento. El día del nacimiento de María, en cambio, podré recordarlo siempre como uno de los momentos mas bellos de mi vida”, explicó Chiara en una conferencia cuyo vídeo ya han visto más de cien mil personas en internet.
Chiara corbella
Ironizar sobre la muerte
Tras la pérdida de María, sus padres querían tener otro hijo. Chiara se quedó embarazada y, a los pocos meses, los médicos le dijeron que su hijo David nacería con gravísimas malformaciones. No se plantearon abortar y el pequeño vino al mundo. Fue bautizado antes de que se apagase su pequeño corazón a los pocos minutos de nacer. Enrico y Chiara eran un matrimonio totalmente abierto a la vida y en 2010 ella se quedó embarazada por tercera vez. En esta ocasión de Francisco. Las ecografías mostraban que, a diferencia de sus dos hermanos, el bebé venía con una salud de hierro.
Estando embarazada de cinco meses, a Chiara le diagnosticaron un cáncer de lengua. Sin embargo, la serenidad del matrimonio sorprendió a todos. Sabían que era vital para la madre someterse a las sesiones de quimioterapia y radioterapia para salvar su vida. Pero ¿qué sucedería con el pequeño Francisco? Su madre lo tuvo claro. Retrasó su tratamiento hasta que naciese su hijo para que las radiaciones no afectasen al embarazo. “No quiero morir por Francisco, quiero dar mi vida a Francisco”, dijo Chiara.
El pequeño vino al mundo el 30 de mayo de 2011. Doce meses después, su madre le escribió una carta por su primer cumpleaños. En ella le decía: “Voy al Cielo para ocuparme de María y David, tú quédate aquí con papá. Yo desde allí rezaré por vosotros. Eres especial y tienes una gran misión. El Señor te ha elegido y yo te mostraré el camino a seguir si abres tu corazón. Confía en mí, vale la pena. Mamá”. Además dejó escritas unas letras a su marido donde le pedía que no estuviese triste, ya que “ahora voy allí y puedo cuidar de María y David. Tú quédate aquí y cuida bien de Francisco”.
Un niño totalmente sano gracias a la entrega de su madre, quien inició sus sesiones contra el cáncer con cuatro meses de retraso. Eso la debilitó mucho e hizo que perdiese la vista de su ojo derecho. Pero siempre tuvo presente que lo había hecho por amor y eso le daba felicidad en medio del dolor físico. Una felicidad que siempre mostraba con una sonrisa de oreja a oreja y con un brillo especial en su mirada. A veces, incluso, se sentía con fuerzas para bromear e ironizar sobre su muerte.
Pese a su debilidad, Chiara nunca perdió la fe. Quiso viajar con su marido y su hijo a Medjugorje (Bosnia-Herzegovina). Les acompañaron parejas jóvenes y muchos niños. Fue un gran esfuerzo para ella, pero lo quiso hacer para ayudar a otros a aceptar el dolor y para ofrecer su sufrimiento a los pies de la Virgen.
¿Es suave esta cruz?
Chiara murió rodeada de amigos y familiares el pasado miércoles 13 de junio de 2012. Su último mensaje de móvil se lo envió al sacerdote de su parroquia. En él decía una escueta pero profunda frase: “Estamos con las linternas encendidas, esperamos al Esposo”.
Durante la enfermedad de su mujer, Enrico reflexionó mucho sobre el pasaje del Evangelio de san Mateo en el que Jesús dice: “Venid a mí los que estáis cansados y agobiados […] porque mi yugo es suave y mi carga, ligera”. Horas antes de morir, Enrico preguntó a su mujer: “Chiara, mi amor, pero ¿esta cruz es realmente suave como dice el Señor? Ella me miró, me sonrió y con un pequeño hilo de voz me dijo: ‘Sí, Enrico, es muy suave’. Por lo tanto, no hemos visto morir serena a Chiara, la hemos visto morir feliz”, declaró Enrico en una entrevista en Radio Vaticana.
Tras la muerte de Chiara, su marido dijo que “el hecho de haberla visto morir feliz para mí ha sido una victoria sobre la muerte. A mí me daba mucho miedo pensar -después de las experiencias de mis hijos, de David y María- en ver morir también a mi hijo Francisco. Hoy sé que hay algo hermosísimo más allá, que nos espera”.
Una veintena de sacerdotes acompañaron al cardenal vicario de Roma, Agostino Vallini, quien presidió el funeral de Chiara. La calificó como “la segunda Gianna Beretta Molla”, una santa italiana que a mediados del pasado siglo también ofreció su vida por la salvación de su bebé.
La homilía la pronunció fray Vito, un joven franciscano de Asís que asistió espiritualmente a esta joven madre coraje y a su familia en los últimos momentos. En ella, el fraile dijo que “la muerte de Chiara ha sido el cumplimiento de una plegaria. Tras la diagnosis médica del 4 de abril que la declaraba ‘enferma terminal’, pidió un milagro. No la curación, sino hacer vivir en paz estos momentos de enfermedad y sufrimiento a ella y a las personas más cercanas”. Y concluyó sus palabras con el pensamiento de Chiara de estar pendientes de las cosas simples y de los pequeños detalles. “Nosotros no podemos transformar el agua en vino, pero sí empezar a llenar las tinajas. Chiara creía en esto y esto la ayudó a vivir una buena vida y por tanto una buena muerte, paso a paso”, dijo fray Vito.
A petición de esta madre que entregó la vida por su hijo, todos los que asistieron a su funeral recibieron un regalo: una flor y el testimonio de esta joven a la que muchos en la Ciudad Eterna ya llaman “beata Chiara Corbella”.
La Gaceta.es