viernes, 23 de enero de 2015

El Papa vuelve a recomendar la novela apocalíptica «Señor del Mundo» contra la ideología de género

En el avión de vuelta de Manila a Roma, el Papa Francisco, al criticar la ideología de género y sus maniobras para colonizar culturalmente países del Tercer Mundo y culturas no occidentales, ha recomendado la novela apocalíptica Señor del Mundo, de Robert Hugh Benson, publicada en 1907 (el Papa, por un lapsus y hablando de memoria, dice que es de 1903), en la que un gran líder político de apariencia humanista y solidaria logra unificar casi todo el planeta hablando de paz… pero ocultando por detrás un gran mal.

“Es importante globalizar no como una esfera sino como un poliedro, que cada pueblo, cada parte, conserve su propia identidad sin ser ideológicamente colonizado. Estas [las presiones de la ideología de género]son colonizaciones ideológicas”, explicó en el avión.

“Hay un libro –perdonen que haga un anuncio- hay un libro que quizá es un poco pesado al principio, porque se escribió en 1903 en Londres. Es un libro que en ese momento el escritor veía el drama de la colonización ideológicay lo escribió en ese libro. Se llama “El Señor de la Tierra”, o el otro título es Señor del Mundo. Uno de esos. El autor es Benson, escrito en 1903. Les recomiendo que lo lean, y leyéndolo entenderán a qué me refiero con la colonización ideológica”.

El libro más recomendado por el Papa
Señor del Mundo ya ha sido recomendado por Bergoglio como Papa Francisco en varias ocasiones y (salvando la Biblia y los libros  estrictamente religiosos) es probablemente el libro que más ha citado en su pontificado. Y no es un ensayo, sino una novela. 

En la homilía matinal en la residencia Santa Marta del lunes 18 de noviembre de 2013, criticando la "mundanidad", el "pensamiento único" y el "espíritu del progresismo adolescente"que, dijo, lleva a la apostasía, ya recomendó este libro, que junta ciencia ficción y teología, escrito en 1907 por un anglicano converso al catolicismo, R. H. Benson.

En ella, el Anticristo es un líder político elegante, moderado, que habla de paz y de unidad, que seduce... pero que persigue y acosa a la Iglesia.
"Señor del Mundo" está en la misma tradición que su predecesora "El relato del Anticristo" (de Vladimir Soloviev, escrito en 1900, citado varias veces por Benedicto XVI, gratis aquí) o la novela más moderna "El Padre Elías" (que lleva ya 8 ediciones en España y puede adquirirse aquí).



El Papa recordó Señor del Mundo al comentar el libro de los Macabeos, en el que muchos miembros del pueblo de Dios, atraídos por la cultura griega, hegemónica en la época, deciden aceptar el paganismo y abandonar la fidelidad a Dios. El Papa se pregunta por la “raíz perversa” de esta infidelidad: el querer ser como los demás.

"Es como si dijeran ´somos progresistas, vamos con el progreso, donde va toda la gente´", previno Francisco. Para el Papa, eso es el “espíritu del progresismo adolescente” que “cree que ir adelante en cualquier elección, es mejor que permanecer en las costumbres de la fidelidad”.

“¡Negociamos la fidelidad! Y esto es precisamente el fruto del demonio, del príncipe de este mundo, que nos lleva adelante con el espíritu de la mundanidad", señala Francisco, un Papa que se siente muy cómodo hablando del demonio y sus engaños, al cual menciona con frecuencia.

Ceder ante el poder, antesala de la persecución"Y después, suceden las consecuencias. Tomaron las costumbres de los paganos, después un paso adelante: el rey prescribió en todo el reino que todos formaran un solo pueblo y cada uno abandonara sus propias usanzas. No es la bella globalización de la unidad de todas las Naciones, sino, cada una con sus propias usanzas, pero unidas, pero es la globalización de la uniformidad hegemónica, es precisamente el pensamiento único. Y este pensamiento único es fruto de la mundanidad”, prosigue el Papa Francisco.

Tras esto “todos los pueblos se adecuaron a las órdenes del rey; aceptaron también su culto,hicieron sacrificios a los ídolos, y profanaron el sábado”.

Poco a poco, señala el Papa, se fue adelante por este camino. Y al final, “el rey elevó sobre el altar la abominación de la desolación”, recuerda, citando el libro de Macabeos, que marca este pasaje como la más espantosa profanación posible (al parecer, se refiere a que sobre el altar de Yavé los paganos colocaron la estatua de un dios olímpico para adorarlo).

Deseo de ser progresistas con pensamiento único
“Pero, padre, ¿esto también sucede hoy?", se pregunta Francisco. "Sí. Porque el espíritu de la mundanidad también existe hoy, también hoy nos lleva con este deseo de ser progresistas siguiendo el pensamiento único. Si a alguien se le encontraba el Libro de la Alianza y si alguien obedecía a la Ley, la sentencia del rey lo condenaba a muerte. Y esto lo hemos leído en los periódicos en estos meses", añade Francisco pensando en los cristianos perseguidos en países musulmanes o comunistas.



"Señor del Mundo", una novela profética
Para Francisco, la novela de Benson ejemplifica el “espíritu de la mundanidad que nos lleva a la apostasía”. Refleja la presión social de que los cristianos “debemos ser como todos, debemos ser normales, como hacen todos, con este progresismo adolescente”. Y después, dice, “sigue la historia”: “las condenas a muerte, los sacrificios humanos”.

“¿Pero ustedes – preguntó el Papa – piensan que hoy no se hacen sacrificios humanos? ¡Se hacen tantos, tantos! Y hay leyes que los protegen”, denunció, probablemente en referencia al aborto y otros abusos del poder que se cobran la vida de personas.

Un sacerdote que acertó
Robert Hugh Benson, el autor de "Amo del Mundo", fue un intelectual anglicano, hijo del arzobispo primado anglicano, que en 1903 se hizo católico, y posteriormente sacerdote. Escribió "Señor del Mundo" en 1907, diez años antes de la Revolución Rusa.

Él murió en 1914: no pudo ver el desastre de la Primera Guerra Mundial, no supo nada de las profecías apocalípticas de Fátima, no vio cómo el comunismo asumía la retórica de su Anticristo, pero sí vio cómo en Occidente la proponían otros. (Su foto, bajo estas líneas).



En la novela, el Anticristo, míster Felsenburg, es un gran político, un pacificador que busca "alianzas de civilizaciones", que proclama la bondad de todo... menos de la Iglesia Católica.

Un experto inglés en literatura como Joseph Pearce (biógrafo de Tolkien, Oscar Wilde y Roy Campbell) dice que “Señor del Mundo merece un lugar junto a Un mundo feliz y 1984entre los clásicos de la distopía de ficción. De hecho, aunque las obras maestras de Huxley y Orwell son equiparables en valor literario, son claramente inferiores en valor profético. Los dictadores políticos que daban a la novela-pesadilla de Orwell su siniestra potencia ya tuvieron sus días. Sin embargo, la novela-pesadilla de Benson se está haciendo realidad ante nuestros ojos”, refiriéndose a nuestro siglo XXI.

Los frutos del relativismo filosófico
El padre David Amado señala en su reseña del libro que Benson "es un genio a la hora de describir el relativismo filosófico que acabará dominando el pensamiento, así como la paz al precio de la verdad y la justicia o la persecución religiosa en nombre de la tolerancia. Es la sociedad de la eutanasia y del control mental colectivo, de la vida sin problemas pero carente de sentido, del culto vacío… pero también el tiempo en que la Iglesia, terriblemente reducida, ha de dar el postrer testimonio de fidelidad en su Salvador.Quien lea la obra encontrará muchos paralelos y claves para entender lo que hoy sucede y, sin mucho esfuerzo, para comprender la actitud de la Iglesia, acusada de ir contra el mundo cuando es él, lo tomo en el sentido que lo emplea san Juan en el Evangelio, quien se ha alzado contra Dios".

jueves, 22 de enero de 2015

Boletín MFC Nacional


A partir de ahora el boletin nacional se va a facilitar exclusivamente en formato digital, desapareciendo la edición en papel. conforme se vayan publicando, los iremos poniendo en el blog.
En este enlace podéis leer y descargar el último número.

miércoles, 21 de enero de 2015

Oraciones por los próximos encuentros del MFC


Os pedimos vuestras oraciones por los participantes, los animadores y sacerdotes y por el buen curso de los siguientes Encuentros, que se van a celebrar a final de este mes:


Fin de semana 24 de Enero - Encuentro Conyugal en GRANADA

Fin de semana del 24 de Enero – Encuentro Conyugal en TENERIFE

Fin de semana del 31 de Enero – Encuentro Conyugal en CÁDIZ

Fin de semana del 31 de Enero - Encuentro de Hijos en MADRID

Fin de semana del 31 de Enero - Encuentro Conyugal en MADRID

 
“Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias” (Col. 4:2)
 
José Antonio Corrales y María Carmen Pomares
Responsables SN Encuentros MFC

martes, 20 de enero de 2015

Encuentro del Papa con las familias filipinas


«Proteged a vuestras familias»

«Las dificultades que hoy pesan sobre la vida familiar son muchas», y van desde la situación económica que obliga a millones de personas a emigrar, a los intentos «de redefinir la institución misma del matrimonio», dijo el Papa durante su encuentro con las familias en el Mall of Asia Arena

El encuentro con las familias cerró la intensa jornada del Papa el viernes en Filipinas. Antes de acudir al Mall of Asia Arena, Francisco visitó por sorpresa un centro para niños de la calle en Manila, de la Fundación ANAK-Tnk, que, con un sacerdote francés al frente, atiende a unos 300 menores, muchos de ellos víctimas de la prostitución o las drogas.
El acto con las familias se abrió con los testimonios de varias de ellas, algunas directamente golpeadas con los tifones que arrasaron la isla en 2013 y 2014.
Citando en todo momento a san José, Francisco comenzó hablando de la importancia del descanso, que «es necesario para la salud de nuestras mentes y cuerpos», y también «es esencial para nuestra salud espiritual, para que podamos escuchar la voz de Dios y entender lo que él nos pide».
El Papa insistió en la importancia de «dedicar tiempo cada día a la oración, para primero «conocer a Dios», «crecer como hombres de fe» y así después salir al encuentro de los demás, especialmente de los pobres (los obispos filipinos han convocado en este 2015 un Año de los Pobres) y de quienes «no tienen familia, en particular de los ancianos y niños sin padres. No dejéis que se sientan nunca aislados, solos y abandonados», pidió Francisco.
Esa presencia activa y misionera de las familias cristianas en la sociedad es de gran importancia en u nmomento en que pesas grandes dificultades sobre la vida familia. «Aquí, en Filipinas, multitud de familias siguen sufriendo los efectos de los desastres naturales. La situación económica ha provocado la separación de las familias a causa de la migración y la búsqueda de empleo, y los problemas financieros gravan sobre muchos hogares. Si, por un lado, demasiadas personas viven en pobreza extrema, otras, en cambio, están atrapadas por el materialismo y un estilo de vida que destruye la vida familiar y las más elementales exigencias de la moral cristiana».
«La familia –añadió el Papa– se ve también amenazada por el creciente intento, por parte de algunos, de redefinir la institución misma del matrimonio, guiados por el relativismo, la cultura de lo efímero, la falta de apertura a la vida».
Frente a todo ello, «nuestro mundo necesita familias buenas y fuertes para superar estos peligros. Filipinas necesita familias santas y unidas para proteger la belleza y la verdad de la familia en el plan de Dios y para que sean un apoyo y ejemplo para otras familias».
«Toda amenaza para la familia –insistió el Papa– es una amenaza para la propia sociedad. Como afirmaba a menudo san Juan Pablo II, el futuro de la humanidad pasa por la familia. Así pues, ¡proteged vuestras familias! Ved en ellas el mayor tesoro de vuestro país y sustentarlas siempre con la oración y la gracia de los sacramentos. Las familias siempre tendrán dificultades, así que no le añadáis otras. Más bien, sed ejemplo vivo de amor, de perdón y atención. Sed santuarios de respeto a la vida, proclamando la sacralidad de toda vida humana desde su concepción hasta la muerte natural. ¡Qué don para la sociedad si cada familia cristiana viviera plenamente su noble vocación!»

Viviendo así su vocación, las familias cumplen «el deber cristiano de ser voces proféticas en medio de nuestra sociedad». «Cuando las familias tienen hijos, los forman en la fe y en sanos valores, y les enseñan a colaborar en la sociedad, se convierten en una bendición para nuestro mundo. El amor de Dios se hace presente y operante a través de nuestro amor y de las buenas obras que hacemos. Extendemos el reino de Cristo en este mundo. Y al hacer esto, somos fieles a la misión profética que hemos recibido en el bautismo».


R.B,



Discurso del Papa en el encuentro con las familias. Mall of Asia Arena de Manila

Estimadas familias, queridos amigos en Cristo:

Muchas gracias por vuestra presencia aquí esta noche y por el testimonio de vuestro amor a Jesús y a su Iglesia. Agradezco a monseñor Reyes, Presidente de la Comisión Episcopal de Familia y Vida, sus palabras de bienvenida. Y, de una manera especial, doy las gracias a los que han presentado sus testimonios y han compartido su vida de fe con nosotros. Las Escrituras rara vez hablan de san José, pero cuando lo hacen, a menudo lo encuentran descansando, mientras un ángel le revela la voluntad de Dios en sueños. En el pasaje del Evangelio que acabamos de escuchar, nos encontramos con José que descansa no una vez, sino dos veces. Esta noche me gustaría descansar en el Señor con todos vosotros, y reflexionar sobre el don de la familia.
A José le fue revelada la voluntad de Dios durante el descanso. En este momento de descanso en el Señor, cuando nos detenemos de nuestras muchas obligaciones y actividades diarias, Dios también nos habla. Él nos habla en la lectura que acabamos de escuchar, en nuestra oración y testimonio, y en el silencio de nuestro corazón. Reflexionemos sobre lo que el Señor nos quiere decir, especialmente en el Evangelio de esta tarde. Hay tres aspectos de este pasaje que me gustaría que considerásemos: descansar en el Señor, levantarse con Jesús y María, y ser una voz profética.

Descansar en el Señor. El descanso es necesario para la salud de nuestras mentes y cuerpos, aunque a menudo es muy difícil de lograr debido a las numerosas obligaciones que recaen sobre nosotros. Pero el descanso es también esencial para nuestra salud espiritual, para que podamos escuchar la voz de Dios y entender lo que él nos pide.
José fue elegido por Dios para ser el padre putativo de Jesús y el esposo de María. Como cristianos, también vosotros estáis llamados, al igual que José, a construir un hogar para Jesús. Le preparáis un hogar en vuestros corazones, vuestras familias, vuestras parroquias y comunidades. Para oír y aceptar la llamada de Dios, y preparar una casa para Jesús, debéis ser capaces de descansar en el Señor. Debéis dedicar tiempo cada día a la oración. Es posible que me digáis: Santo Padre, yo quiero orar, pero tengo mucho trabajo. Tengo que cuidar de mis hijos; además están las tareas del hogar; estoy muy cansado incluso para dormir bien. Y seguramente es así, pero si no oramos, no conoceremos la cosa más importante de todas: la voluntad de Dios sobre nosotros. Y a pesar de toda nuestra actividad y ajetreo, sin la oración, lograremos muy poco.
Descansar en la oración es especialmente importante para las familias. Donde primero aprendemos a orar es en la familia. Allí conseguimos conocer a Dios, crecer como hombres y mujeres de fe, vernos como miembros de la gran familia de Dios, la Iglesia.
En la familia aprendemos a amar, a perdonar, a ser generosos y abiertos, no cerrados y egoístas. Aprendemos a ir más allá de nuestras propias necesidades, para encontrar a los demás y compartir nuestras vidas con ellos. Por eso es tan importante rezar en familia. Por eso las familias son tan importantes en el plan de Dios sobre la Iglesia.

Crecer con Jesús y María. Esos momentos preciosos de reposo, de descanso con el Señor en la oración, son momentos que quisiéramos tal vez prolongar. Pero, al igual que san José, una vez que hemos oído la voz de Dios, debemos despertar, levantarnos y actuar (cf. Rm 13,11). La fe no nos aleja del mundo, sino que nos introduce más profundamente en él. Cada uno de nosotros tiene un papel especial que desempeñar en la preparación de la venida del reino de Dios a nuestro mundo. Del mismo modo que el don de la sagrada Familia fue confiado a san José, así a nosotros se nos ha confiado el don de la familia y su lugar en el plan de Dios. El ángel del Señor le reveló a José los peligros que amenazaban a Jesús y María, obligándolos a huir a Egipto y luego a instalarse en Nazaret. Así también, en nuestro tiempo, Dios nos llama a reconocer los peligros que amenazan a nuestras familias para protegerlas de cualquier daño.
Las dificultades que hoy pesan sobre la vida familiar son muchas. Aquí, en las Filipinas, multitud de familias siguen sufriendo los efectos de los desastres naturales. La situación económica ha provocado la separación de las familias a causa de la migración y la búsqueda de empleo, y los problemas financieros gravan sobre muchos hogares. Si, por un lado, demasiadas personas viven en pobreza extrema, otras, en cambio, están atrapadas por el materialismo y un estilo de vida que destruye la vida familiar y las más elementales exigencias de la moral cristiana.
La familia se ve también amenazada por el creciente intento, por parte de algunos, de redefinir la institución misma del matrimonio, guiados por el relativismo, la cultura de lo efímero, la falta de apertura a la vida. Nuestro mundo necesita familias buenas y fuertes para superar estos peligros. Filipinas necesita familias santas y unidas para proteger la belleza y la verdad de la familia en el plan de Dios y para que sean un apoyo y ejemplo para otras familias.
Toda amenaza para la familia es una amenaza para la propia sociedad. Como afirmaba a menudo san Juan Pablo II, el futuro de la humanidad pasa por la familia (cf. Familiaris Consortio, 85). Así pues, ¡proteged vuestras familias! Ved en ellas el mayor tesoro de vuestro país y sustentarlas siempre con la oración y la gracia de los sacramentos. Las familias siempre tendrán dificultades, así que no le añadáis otras. Más bien, sed ejemplo vivo de amor, de perdón y atención. Sed santuarios de respeto a la vida, proclamando la sacralidad de toda vida humana desde su concepción hasta la muerte natural. ¡Qué don para la sociedad si cada familia cristiana viviera plenamente su noble vocación! Levantaos con Jesús y María, y seguid el camino que el Señor traza para cada uno de vosotros.
Por último, el Evangelio que hemos escuchado nos recuerda nuestro deber cristiano de ser voces proféticas en medio de nuestra sociedad. José escuchó al ángel del Señor, y respondió a la llamada de Dios a cuidar de Jesús y María. De esta manera, cumplió su papel en el plan de Dios, y llegó a ser una bendición no sólo para la sagrada Familia, sino para toda la humanidad.
Con María, José sirvió de modelo para el niño Jesús, mientras crecía en sabiduría, edad y gracia (cf. Lc 2,52). Cuando las familias tienen hijos, los forman en la fe y en sanos valores, y les enseñan a colaborar en la sociedad, se convierten en una bendición para nuestro mundo. El amor de Dios se hace presente y operante a través de nuestro amor y de las buenas obras que hacemos. Extendemos el reino de Cristo en este mundo. Y al hacer esto, somos fieles a la misión profética que hemos recibido en el bautismo.
Durante este año, que vuestros obispos han establecido como el Año de los Pobres, os pediría, como familias, que fuerais especialmente conscientes de vuestra llamada a ser discípulos misioneros de Jesús. Esto significa estar dispuestos a salir de vuestras casas y atender a nuestros hermanos y hermanas más necesitados. Os pido además que os preocupéis de aquellos que no tienen familia, en particular de los ancianos y niños sin padres. No dejéis que se sientan nunca aislados, solos y abandonados; ayudadlos para que sepan que Dios no los olvida. Incluso si vosotros mismos sufrís la pobreza material, tenéis una abundancia de dones cuando dais a Cristo y a la comunidad de su Iglesia. No escondáis vuestra fe, no escondáis a Jesús, llevadlo al mundo y dad el testimonio de vuestra vida familiar. Queridos amigos en Cristo, sabed que yo rezo siempre por vosotros. Rezo para que el Señor siga haciendo más profundo vuestro amor por él, y que este amor se manifieste en vuestro amor por los demás y por la Iglesia. No dejéis de rezar a menudo y que vuestra oración dé frutos en todo el mundo, de modo que todos conozcan a Jesucristo y su amor misericordioso. Por favor, rezad también por mí, porque necesito verdaderamente vuestras oraciones y siempre cuento con ellas.

lunes, 19 de enero de 2015

ENCUENTRO CONYUGAL – 31 de enero y 1 de febrero de 2015

Información del próximo ENCUENTRO CONYUGAL – 31 de enero y 1 de febrero de 20 conyugal del Movimiento Familiar Cristiano de Madrid, por si te interesa o si conoces a algún matrimonio (padres, hermanos, amigos, …) que pueda estar interesado no dudes en ponerte en contacto con nosotros y le informaremos. También disponemos de dípticos que os podemos enviar por e-mail, gracias por darle difusión a los encuentros conyugales, que son un servicio del MFC a la Iglesia y a las familias.
Encuentros conyugales, se puede elegir entre cualquiera de estos dos:
- 31 de enero y 1 de febrero de 2015.
Por favor, se precisa contestación inmediata, dado las fechas tan próximas
DIOCESIS DE MADRID
Teléfono de contacto: 91 373 34 85 , Alfredo e Inmaculada

domingo, 18 de enero de 2015

«NO A CUALQUIER INTENTO DE COLONIZACIÓN IDEOLÓGICA SOBRE LA FAMILIA»


El Papa condena en Filipinas el intento de «redefinir la institución misma del matrimonio»

El Papa ha pedido hoy a los filipinos, en un acto ante decenas de miles de fieles, que no se dejen colonizar por los que quieren imponer un modelo diferente de familia: «Dijeron no a la colonización política. Como familia tenemos que ser muy sagaces, muy hábiles, muy fuertes, para decir que no a cualquier intento de colonización ideológica sobre la familia». El Santo Padre ha asegurado que «la familia se ve amenazada por el creciente intento por parte de algunos de redefinir la institución misma del matrimonio, guiados por la cultura de lo efímero». Además ha elogiado al beato Pablo VI por su encílica Humanae Vitae.


Ver también
(InfoCatólica) El Santo Padre ha afirmado ante miles de fieles que muchas de las «dificultades en la vida del matrimonio se solucionan si nos tomamos un poco de tiempo  para reflexionar, si nos detenemos y pensamos en el otro, si soñamos con las cosas buenas que tienen».
El Papa ha explicado que «en la familia aprendemos a amar y perdonar, a ser generosos y abiertos» y a «encontrar a los demás y compartir nuestras vidas con ellos»
A los matrimonios con problemas, el Pontífice las ha pedido «recuperar el amor a través de la ilusión de todos los días. Nunca dejen de ser novios».

Ideologías colonizadoras

Y ha advertido: «Cuidado con las ideologías colonizadoras, que buscan destruir la familia... No nacen del sueño de la oración, del encuentro con Dios, de la misión que Dios nos da... Vienen de afuera. Por eso, son colonizaciones. No perdamos la libertad de la misión que Dios nos da, la misión de la familia».
Igualmente el Santo Padre ha exhortado a los fieles a encomendarse a la intercesión de San José, esposo de la Virgen.
Alabanza de la Humanae Vitae
El Papa ha tenido también palabras para el Beato Pablo VI y su encíclica Humanae Vitae
Pienso en el Beato Pablo VI. En un momento donde se le proponía el problema del crecimiento de la población tuvo la valentía de defender la apertura a la vida y la familia. El sabía las dificultades que había en cada familia, por eso en su carta encíclica (Humanae Vitae) era tan misericordioso por sus casos particulares y pidió a los confesores que fueran muy misericordiosos con estos casos. Pero el vio más allá y vio a los pueblos de la tierra y vio esta amenaza de destrucción de la familia. Pablo VI era valiente, un buen pastor y alerto a sus ovejas de los lobos que venían, que desde el cielo nos bendiga esta tarde.

sábado, 17 de enero de 2015

«Matrimonio homosexual»: la nueva dictadura

Para conocer algunas de las consecuencias de la institucionalización del mal llamado «matrimonio» homosexual, basta asomarse a Canadá, país en el que lleva diez años aprobado. El think tank estadounidense Witherspoon Institute, especializado en los fundamentos morales de la sociedad y la familia, ha publicado el siguiente estudio en su página www.thepublicdiscourse.com, traducido al español por forosdelavirgen.org


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(Alfa y Omega/InfoCatólica) Los ingenieros sociales occidentales están introduciendo en esta parte del mundo el «matrimonio» entre personas del mismo sexo, con la consigna de la igualdad de derechos para la minoría homosexual. Todos nos preguntamos qué pasará en el futuro con esta medida polémica. Pero podemos atisbar el futuro mirando cual fue el resultado en los países pioneros. Ya cumplidos los 10 años desde que Canadá estableció la legislación de «matrimonio» entre personas del mismo sexo, se constituye en un laboratorio para los demás países.
En estos 10 años se puede ver una restricción al derecho de libertad de expresión, a los derechos de los padres en la educación de sus hijos, y a los derechos de autonomía de las instituciones religiosas, junto con un debilitamiento del matrimonio como institución.
Más allá de las diferencias culturales, sociales y de jurisprudencia entre Canadá y otros países, la experiencia canadiense es la mejor evidencia disponible sobre el impacto a corto plazo del «matrimonio» del mismo sexo en una sociedad democrática.

1. Vulnera los derechos humanos

El efecto formal de las decisiones judiciales (y la legislación posterior) que establecieron el «matrimonio» homosexual civil en Canadá era simplemente que las personas del mismo sexo podrían conseguir que el Gobierno reconozca su relación como matrimonio. Pero el efecto legal y cultural fue mucho más amplio. Lo que sucedió fue la adopción de una nueva ortodoxia: que las relaciones homosexuales son, en todos los sentidos, el equivalente del matrimonio natural, y que el «matrimonio» del mismo sexo por lo tanto debe ser tratado de manera idéntica al matrimonio natural en el Derecho y en la vida pública.
Un corolario es que cualquiera que rechace la nueva ortodoxia debe estar actuando sobre la base de la intolerancia y la animadversión hacia los gays y las lesbianas. Cualquier declaración de desacuerdo con el «matrimonio» civil de personas del mismo sexo se considera una manifestación directa de odio hacia un grupo minoritario sexual. Cualquier explicación razonada (por ejemplo, las que se ofrecían en los argumentos jurídicos que el «matrimonio» homosexual es incompatible con una concepción del matrimonio que responda a las necesidades de los hijos del matrimonio, de estabilidad, fidelidad y permanencia, lo que a veces se llama la concepción conyugal del matrimonio), es desestimada de inmediato como mero pretexto.
Cuando uno entiende la oposición al «matrimonio» del mismo sexo como una manifestación de intolerancia y de odio puro, se hace muy difícil de tolerar permanentemente el disenso. Así sucedió en Canadá: los términos de participación en la vida pública cambiaron muy rápidamente. Los funcionarios encargados de tramitar el matrimonio civil fueron los primeros en sentir el borde duro de la nueva ortodoxia, varias provincias se negaron a permitir a los funcionarios su derecho de conciencia para negarse a presidir bodas homosexuales, y exigieron su renuncia. Al mismo tiempo, las organizaciones religiosas, como los Caballeros de Colón, fueron multados por negarse a alquilar sus instalaciones para la celebración de post bodas.

2. Afecta el derecho a la libertad de expresión

El impacto de la nueva ortodoxia no se ha limitado al número relativamente pequeño de personas en riesgo de ser obligadas a apoyar o celebrar un «matrimonio» del mismo sexo. El cambio ha afectado ampliamente a las personas, incluyendo a los clérigos, que deseen hacer públicos los argumentos acerca de la sexualidad humana.
Mucho discurso, que era posible antes de la aprobación del «matrimonio» homosexual, ahora conlleva riesgos. Muchos de los que han persistido en expresar su desacuerdo han sido objeto de investigaciones por parte de comisiones de derechos humanos y procedimientos (en algunos casos) ante los tribunales de derechos humanos. Los que son pobres, con poca educación y sin afiliación institucional han sido objetivo especialmente fácil de las leyes anti discriminación, no siempre aplicadas de manera uniforme. Algunos han sido condenados a pagar multas, pedir disculpas, comprometerse a nunca hablar públicamente sobre estos asuntos de nuevo. Esto ha incluido a personas que escriben cartas a los editores de los periódicos locales, y ministros de pequeñas congregaciones de cristianos. Un obispo católico enfrenta dos demandas impulsadas por comentarios que hizo en una carta pastoral sobre el matrimonio.
Especialmente desde algunos procesos contra Mark Steyn y la revista Maclean, en 2009, se ha restaurado un punto de vista más amplio de la libertad de expresión. Y en respuesta a la protesta pública tras el asunto Steyn/Maclean, el Parlamento de Canadá revocó recientemente el estatuto jurisdiccional de la Comisión Canadiense de Derechos Humanos para perseguir el «discurso de odio». Pero el costo financiero de la lucha contra la máquina de los derechos humanos sigue siendo enorme –Maclean ha gastado cientos de miles de dólares en honorarios de abogados–. Y estos casos pueden tardar hasta una década en resolverse. Una persona común con pocos recursos que ha llamado la atención de una comisión de derechos humanos no tiene ninguna esperanza de apelar a los tribunales para su alivio; una persona tan sólo puede aceptar la advertencia de la comisión, pagar una multa (relativamente) pequeña, y luego observar la directiva de permanecer para siempre en silencio. Siempre que estas herramientas permanezcan a la disposición de las comisiones –para quien la nueva ortodoxia no da ninguna base teórica para tolerar la disidencia– participar en un debate público sobre el «matrimonio» homosexual es cortejar la ruina.
Presiones similares pueden ser –y son– ejercidas sobre los disidentes por profesionales de los órganos de gobierno (como los colegios de abogados, colegios de profesores, y similares) que tienen facultades legales para sancionar a los miembros de conducta impropia de la profesión. Las expresiones de desacuerdo con el carácter razonable de la institucionalización de los «matrimonios» homosexuales son comprendidas por estos organismos como actos de discriminación ilegal, que son materia de censura profesional.
Los maestros están particularmente en riesgo de una acción disciplinaria, y aunque sólo hagan declaraciones públicas criticando el «matrimonio» homosexual fuera de las aulas, siguen siendo considerados como creadores de un ambiente hostil para los estudiantes gays y lesbianas. Otros lugares de trabajo y las asociaciones voluntarias han adoptado políticas similares, como resultado de que han interiorizado que, en esta nueva ortodoxia, el desacuerdo con el «matrimonio» homosexual es discriminación ilegal que no debe ser tolerada.

3. Disminuyen los derechos de los padres en la educación pública

La institucionalización del «matrimonio» homosexual ha generado un sutil pero penetrante cambio en la patria potestad en la educación pública. El debate sobre cómo hablar del «matrimonio» del mismo sexo en el aula es muy parecido al debate sobre el lugar de la educación sexual en las escuelas, y sobre las pretensiones gubernamentales de ejercer autoridad primaria sobre los niños. Pero, si la educación sexual ha sido siempre un asunto discreto, en el sentido de que, por su naturaleza, no puede penetrar en la totalidad del plan de estudios, el «matrimonio» homosexual es de una base diferente.
Dado que uno de los principios de la nueva ortodoxia es que las relaciones del mismo sexo merecen el mismo respeto que damos a cualquier matrimonio, sus proponentes han tenido un éxito notable en la exigencia de que el «matrimonio» homosexual sea presentado de manera positiva en el aula. Reformas curriculares en jurisdicciones como British Columbia ahora impiden que los padres ejerzan su poder de veto sobre las prácticas educativas polémicas.
Los nuevos planes de estudios están impregnados de referencias positivas a los «matrimonios» del mismo sexo, no sólo en una disciplina, sino en todas. Frente a esta estrategia de difusión, la única defensa parental es eliminar a los hijos de la escuela pública por completo. Los tribunales han sido indiferentes a las objeciones de los padres: si los padres se aferran a fanatismos obsoletos, entonces los niños deben cargar con el peso de la «disonancia cognitiva», ellos deben absorber cosas contradictorias entre el hogar y la escuela, mientras la escuela trata de ganar.
Las reformas, por supuesto, no fueron vendidas al público como una cuestión de aplicación de la nueva ortodoxia. En su lugar, el fundamento declarado era prevenir el acoso escolar, es decir, promover la aceptación de la juventud gay y lesbiana y los hijos de las familias del mismo sexo.
Se trata de un objetivo loable para fomentar la aceptación de las personas. Pero el medio elegido para lograrlo es una grave violación de la familia; es nada menos que el adoctrinamiento deliberado de los niños (sobre las objeciones de sus padres) en una concepción del matrimonio que es fundamentalmente hostil a lo que los padres entienden que son los mejores intereses para los niños. Se frustra la capacidad de los padres para llevar a sus hijos a comprender el matrimonio para que sea propicio su crecimiento como adultos. A una edad muy temprana, se enseña a los niños que la razón de ser del matrimonio no es otra cosa que la satisfacción de los deseos cambiantes de adultos por tener compañía.

4. Altera el derecho de autonomía de las instituciones religiosas

A primera vista, el clero y lugares de culto aparecían en gran parte inmunes a la coacción para realizar «matrimonios» del mismo sexo. De hecho, este fue el gran pacto de la legislación del «matrimonio» del mismo sexo: que el clero mantendría el derecho a no realizar «matrimonios» que violen sus creencias religiosas. Los lugares de culto no podían ser reclutados en contra de los deseos de las entidades religiosas.
Debería haber quedado claro desde el principio qué poco estrecha era esta protección. Sólo evita que el clero sea obligado a llevar a cabo ceremonias de «matrimonio». No funciona, como hemos visto, como escudo contra el escrutinio de las comisiones de derechos humanos sobre los sermones o cartas pastorales. Deja a las congregaciones vulnerables a problemas legales si se niegan a alquilar sus instalaciones auxiliares a parejas del mismo sexo para sus ceremonias, o a cualquier otra organización que pretenda utilizar la instalación para promover una visión de la sexualidad totalmente en desacuerdo con los suyas.
Tampoco se impide a los gobiernos provinciales y municipales de retener los beneficios a las congregaciones religiosas a causa de su doctrina sobre el matrimonio. Por ejemplo, el Proyecto de Ley 13 de la misma ley de Ontario obliga a las escuelas católicas de acoger clubes de «Gay-Straight Alliance» (y usar ese nombre en particular), y también prohíbe a las escuelas públicas alquilar sus instalaciones para las organizaciones que no estén de acuerdo con el código de la nueva ortodoxia. Teniendo en cuenta que muchas congregaciones cristianas pequeñas alquilan auditorios de escuelas para llevar a cabo sus servicios de adoración, es fácil darse cuenta su vulnerabilidad.

5. Cambia la concepción pública de matrimonio

Se ha argumentado que si el «matrimonio» homosexual está institucionalizado, nuevas categorías matrimoniales pueden ser aceptadas, como la poligamia. Una vez que se abandona la concepción conyugal del matrimonio, y se la sustituye por una concepción del matrimonio que tiene como criterio la búsqueda de compañía adulta, no hay ninguna base de principios para negar la extensión de licencias de matrimonio a las uniones polígamas y al llamado «poliamor».
En otras palabras, si el matrimonio se trata de satisfacer los deseos adultos de compañía, y si los deseos de algunos adultos abarcan acuerdos cada vez más novedosos, ¿cómo podemos negarlos? No se evaluará aquí esta afirmación, sino simplemente informar de cómo este escenario se juega en Canadá.
Una prominente comunidad polígama en British Columbia se envalentonó en gran medida por la creación de «matrimonios» del mismo sexo, y proclamó públicamente que ya no había base de principios para la criminalización continua de la poligamia. De todos los tribunales canadienses, sólo un tribunal de primera instancia en British Columbia ha discutido sobre si prohibir la poligamia es constitucional, y pidió una opinión consultiva al gobierno de la provincia. La prohibición penal de la poligamia fue confirmada, pero sobre una base estrecha que define como poligamia a los matrimonios civiles múltiples. El tribunal no se refirió al fenómeno de múltiples matrimonios de derecho consuetudinario. Así que, hasta ahora, las formas dominantes de la poligamia y el poliamor que se practican en Canadá no han obtenido la condición legal, pero tampoco han enfrentado obstáculos prácticos.
La lección es ésta: una sociedad que institucionaliza el «matrimonio» homosexual no tiene por qué institucionalizar la poligamia. Pero el ejemplo de British Columbia sugiere que la única manera de hacerlo es hacer caso omiso de los principios. El razonamiento del caso de la poligamia no dio ninguna explicación convincente de por qué sería discriminatorio no extender la concepción de «matrimonio» para los gays y las lesbianas, y no para los polígamos y poliamorosos. De hecho, el fallo parece que descansa sobre animadversión hacia polígamos y poliamorosos, lo que no es una base jurídica estable.

6. No aumenta la práctica del matrimonio

En cuanto a la práctica del matrimonio, es demasiado pronto para decir mucho. Los datos del censo de 2011 establecen que, en primer lugar, el matrimonio está en declive en Canadá, como en gran parte de Occidente; en segundo lugar, el «matrimonio» homosexual es un fenómeno estadísticamente menor; y tercero, hay muy pocas parejas del mismo sexo (casadas o no) con niños en el hogar.
Hay aproximadamente 21.000 «matrimonios» del mismo sexo en Canadá, fuera de los 6,29 millones de parejas casadas. Las parejas del mismo sexo (casadas y solteras) constituyen el 0,8% de todas las parejas en Canadá; el 9,4% de las 64.575 parejas del mismo sexo tienen hijos en el hogar, y el 80% son parejas lesbianas. Por el contrario, el 47,2% de las parejas heterosexuales tienen hijos en el hogar. Canadá dejó el seguimiento del divorcio después de 2008, y nunca ha proporcionado datos sobre el divorcio de personas del mismo sexo.
Lo que se desprende de estos datos es que el «matrimonio» del mismo sexo no tiene, contrariamente a los argumentos que se manejaron, el poder de impulsar una cultura renaciente del matrimonio en Canadá. Tampoco existen datos censales (de una forma u otra) para argumentos empíricos que unan la institucionalización del «matrimonio» del mismo sexo a la estabilidad del matrimonio.
Sin datos empíricos sobre las tasas de divorcio (que no están disponibles en Canadá), nos quedamos con argumentos conceptuales. En este sentido, la experiencia canadiense no puede proporcionar mucha información. Nos quedamos con la pregunta, ¿la institucionalización del «matrimonio» del mismo sexo descansa en una concepción del matrimonio que hace especial hincapié en la estabilidad, así como en la concepción conyugal? Si no es así, entonces podemos razonablemente creer que el «matrimonio» homosexual va a acelerar la aceptación cultural de una concepción del matrimonio –el modelo de compañerismo adulto– que ha hecho mucho daño social en los últimos cincuenta años.
Bradley Miller

viernes, 16 de enero de 2015

Presentación del Catecismo Testigos del Señor


Los catequistas de Madrid abarrotan el seminario para reunirse con su arzobispo

Don Amadeo Rodríguez Magro, Presidente de la Subcomisión de Catequesis de la CEE, está presentando por todas las diócesis el nuevo Catecismo Testigos del Señor. El sábado estuvo en Madrid, junto a monseñor Osoro que se reunió con más de 800 catequistas de Madrid

Más de 800 catequistas se dieron cita el pasado sábado para encontrarse con su nuevo arzobispo, monseñor Carlos Osoro. Era la primera vez que se reunían y los catequistas abarrotaron el salón de actos del Seminario conciliar de Madrid. Durante el encuentro fue presentado el nuevo Catecismo de la Conferencia Episcopal Española, Testigos del Señor.
El encuentro comenzó con un rato de oración, tras la proclamación del Evangelio, y en el que don Carlos definió a los catequistas como «hombres y mujeres que escucháis al Señor, escucháis su enseñanza, que acogéis, con sinceridad, aquel último momento antes de ascender, cuando el Señor les dijo a sus apóstoles Id al mundo y anunciad el Evangelio», explicó don Carlos.
Durante la reunión, monseñor Amadeo Rodríguez Magro, obispo de Plasencia y Presidente de la Subcomisión de Catequesis de la Conferencia Episcopal Española, presentó el Catecismo Testigos del Señor, un libro al que calificó como «un instrumento para la catequesis. Por eso siempre tiene que estar presente en el catequista, en su formación y en los niños. Nos gustaría, además, que fuera también un texto de referencia para las familias».
Con este Catecismo, que está siendo presentado en todas las diócesis españolas, los obispos, tal y como aseguró monseñor Rodríguez Magro en su presentación, quieren incidir en seis tareas: «Proporcionar el conocimiento de la fe; enseñar a celebrar la presencia de Cristo en los sacramentos; formar para el seguimiento de Cristo identificándonos con Él, lo que exige una conversión moral; enseñar a orar; educar en la vida comunitaria; y educar en la oración».
El encuentro terminó con un breve coloquio en el que los catequistas preguntaron, entre otras cosas, sobre la implicación de la familia en la catequesis de sus hijos. A lo que monseñor Osoro respondió: «Tenemos necesidad de una catequesis familiar. Tenemos los niños pero la familia es importantísima. Y uno se acerca a la familia por amistad». Don Amadeo, por su parte, añadió: «No hay que hacer nada sin los padres. Acompañarles a ellos también e implicarles en la catequesis».


Unidad en el proceso

Don Carlos Aguilar, Delegado diocesano de Catequesis, en declaraciones a Alfa y Omega, explicó que su delegación «está trabajando para que la iniciación cristiana no sea sólo pre sacramental. Queremos conseguir unidad en toda la iniciación cristiana y en toda la catequesis». En esta misma línea, monseñor Rodríguez subrayó la importancia de «la utilización del catecismo para que se haya una continuidad en todo el proceso de catequesis. Testigos del Señorpuede ser acompañado por otros materiales pero es insustituible. No es opcional su utilización».
El Delegado también quiso agradecer «la respuesta tan masiva que dieron los catequistas. A pesar de la incomodidad por estar de pie, el buen clima, la sonrisa y la solidaridad nunca se perdieron. Estos pequeños detalles son indicación del buen espíritu de los catequistas, nos indican cómo afrontar su tarea con superación y muestra el ambiente de colaboración que hay entre todos».


José Calderero @jcalderero



Nuevo Catecismo

El nuevo Catecismo Testigos del Señor está dirigido a niños y adolescentes de 10 a 14 años. Su objetivo es ser un instrumento que dé continuidad a la catequesis después de la Primera Comunión; que se utilice en la preparación del sacramento de la Confirmación y que, de esta manera, ayude a profundizar en la fe.
Testigos del Señor junto con Jesús es el Señor, el catecismo para los niños de entre 6 y 10 años, y Los primeros pasos en la fe, orientado a despertar la fe en la familia y en la parroquia y cuyos destinatarios son niños menores de 6 años, forman el conjunto de textos para la catequesis de iniciación cristiana de niños y adolescentes, que es un aprendizaje de toda la vida cristiana inseparable de los sacramentos del Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía.

jueves, 15 de enero de 2015

Seminario de formación de la Familia


Instituto Berit
de la Familia 

Juan de Mena 23
28014 Madrid (ESPAÑA)
Tf. 91 521 70 83 / 616 73 79 79 beritmadrid@gmail.com www.institutoberit.com


Seminario de formación

Nuevas perspectivas de la pastoral familiar: saber ofrecer el vino mejor
Juan José Pérez-Soba Diez del Corral 
Sábado, 17 de enero 2015, de 10:30 a 13:30 horas
Sede del Instituto, calle Juan de Mena 23, Madrid (Metro Retiro) Habrá servicio de guardería Información: 616 73 79 79 / 648 63 04 57 

miércoles, 14 de enero de 2015

Catequesis 2: Peregrinación MFC a Ávila

Encuentros con Teresa de Jesús
II. LA ESCRITORA

Siguiendo el ejemplo de su madre, y la ayuda de su tío Pedro, Teresa fue una gran lectora desde la infancia, leyendo todo tipo de libros, sobre todo de caballería, espirituales y la Sagrada Escritura (Salmos, Cantar de los cantares, Evangelios y Cartas de San Pablo). Como ella dice, ha gastado “muchas horas del día y de la noche” en la lectura, y no estaba satisfecha si cada día “no tenía libro nuevo” (Vida 2,2). Entre los libros espirituales destacan las Cartas de San Jerónimo, las Confesiones de San Agustín, y los escritos de San Pedro de Alcántara o Fray Luis de Granada.
En Camino de perfección alude a la profusión de ideas que acudían a su mente y que para que no se le olvidasen desearía “escribir con muchas manos”. Y así parece que lo hiciera, pues no deja de sorprender la abundancia de sus escritos, teniendo en cuenta que todos son del último tercio de su vida. Y que no solo nos dejó cuatro grandes escritos sino otras obras menores y miles de cartas,  todo ello simultaneado con una intensa vida de oración y el vivo ajetreo de sus andanzas y fundaciones, teniendo además una salud precaria.
Es de admirar en sus escritos la fluidez de palabras e ideas, que parecen aflorar de una fuente misteriosa en lo más hondo del alma, que nacen de la experiencia y quieren llevar a ella, tal vez aprendidas en la honda comunicación con el Señor. Fray Luis de León, al presentar la primera edición de sus escritos en 1588, afirma: “En la alteza de las cosas que trata y en la delicadeza y claridad con que las trata, excede a muchos ingenios, y en la forma del decir, en la pureza y facilidad del estilo, en la gracia y buena compostura de las palabras, y en una elegancia desafectada que deleita en extremo, dudo yo que haya en nuestra lengua escritura que con ellos se iguale”.
Teresa, que en un principio escribe a instancia de sus confesores, percibe la dificultad de redactar bien y poner por escrito todo lo que vive y siente. Poco a poco irá descubriendo que eso también es un don de Dios: “Me dio el Señor hoy, acabando de comulgar, esta oración sin poder ir adelante, y me puso estas comparaciones y enseñó la manera de decirlo” (Vida 16,2). Tan convencida está de que su saber viene de Dios, que añade: “Esto que digo es entera verdad, y así lo que fuere bueno es suya la doctrina, lo malo está claro es del piélago de males que soy yo”. Por otra parte lamenta los muchos quehaceres de su vida que le impiden escribir con tranquilidad y sosiego cuando el Señor la inspira: “Es muy sin tener asiento lo que escribo”. Y es cierto, también para nosotros, lo que decía Fray Luis de León después de su muerte: que se le reconocía viva en sus escritos, así como en sus hijas del Carmelo.

v Cronología de sus principales escritos:

·      En torno a los catorce años escribe una Novela de caballería que se ha perdido.
·      1560: Primeras Relaciones de su vida para los confesores.
·      1563: Segunda redacción del Libro de la vida. La primera se ha perdido.
·      1567: Redacción de Camino de perfección. Y Constituciones de las carmelitas descalzas.
·      1573: Escribe Respuesta a un desafío.
·      1575: Redacta las Relaciones 4ª y 5ª, tras la denuncia a la Inquisición. Y por estas fechas, Conceptos del amor de Dios.
·      1577: Escribe Castillo interior o las Moradas. Y también Vejamen.
·      1582: Termina el Libro de las Fundaciones.
·      Poesías: Casi todas de datación incierta.

v PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO

Ø ¿Cómo valoras los escritos de Santa Teresa? ¿Crees que merece la pena conocerlos?
Ø ¿Cuál de ellos te parece más interesante y te llega más?

Ø ¿Crees que es positiva la comunicación en general y la escritura en particular, desnudando el alma, como lo hacía Teresa de Jesús?