Comenzará a las 21:00 horas con una cena con bocatas en la plaza de S. Juan Pablo II. A las 21:45 horas, entrada en el templo para ensayar los cantos. A las 22,00 horas dará comienzo la Vigilia, que concluirá a las 23,00 horas.
Blog del Movimiento Familiar Cristiano de Madrid, un movimiento diocesano, de familias. Nosotros los jóvenes y familias de Madrid y también de toda España escribimos y nos gusta que tú también escribas.
sábado, 26 de septiembre de 2015
Vigilia de Oración Joven el viernes 2 de octubre en la Catedral de La Almudena
Comenzará a las 21:00 horas con una cena con bocatas en la plaza de S. Juan Pablo II. A las 21:45 horas, entrada en el templo para ensayar los cantos. A las 22,00 horas dará comienzo la Vigilia, que concluirá a las 23,00 horas.
viernes, 25 de septiembre de 2015
Encuentro Diocesano de Niños 2015
Día: Sábado 24 de octubre
Lugar: Parque Tierno Galván
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Lugar: Parque Tierno Galván
El próximo EDN será el sábado 24 de octubre de 2015 en el Parque Tierno Galván, también conocido como Parque del Planetario (Metro Arganzuela-Planetario) ubicado entre la estación de las Delicias y la de Méndez Álvaro. Empezaremos a las 10’00 de la mañana y acabaremos con una Misa a las 18’00, donde invitamos a participar a todos las familias de los niños participantes.
Con el lema “ESCUELA DE TERNURA” Queremos lanzar entre los niños un deseo de vivir año de la Misericordia, al que todos hemos sido convocados por el Papa Francisco.
Este año invitamos a participar a todos los niños nacidos entre 2003 y 2007, ambas incluidas.
La inscripción se realizará por medio de las entidades participantes (parroquia, colegio, movimiento, congregación…) a través de un formulario web. Para solicitarlo, es necesario que el responsable escriba a edn.deleju@gmail.com. Os pedimos una pequeña contribución para sufragar los gastos del evento de 1€/niño, que se ingresará en la cuenta de la delegación después de hacer la inscripción.
Tendremos una reunión informativa con los responsables de los grupos que participarán el martes 6 de octubre a las 20’00 en los salones de la Delegación. Es muy importante la presencia de un responsable de todos los grupos que quieran participar.
Este año queremos pediros ayuda para organizar esta actividad aportando voluntarios desde vuestras entidades, para la buena marcha del encuentro. Estos voluntarios no deben ser los que se responsabilizan de los niños durante el encuentro, sino personas que puedan atender al desarrollo de la actividad. Si podéis involucrar a personas conocidas que participen de vuestras actividades haréis un gran bien a esta iniciativa. Con estos voluntarios tendremos una reunión el martes 20 de octubre a las 20’00 en los salones de la Delegación. Para hacernos una idea de cuántas personas pueden ayudarnos, en el formulario de inscripción habrá una pestaña para que nos lo podáis comunicar. No olvidéis avisarles desde ahora para que vengan a la reunión citada.
jueves, 24 de septiembre de 2015
El Papa con las familias en la catedral de Santiago de Cuba:
«Las familias, escuelas de humanidad que debemos cuidar»
«Es en casa donde aprendemos la fraternidad, la solidaridad, a no ser avasalladores, el perdón». Por eso la familia es «escuela de humanidad» y merece ser cuidada, afirmó el Papa durante su encuentro con las familias en la catedral de Santiago de Cuba. El Sucesor de Pedro añadió que «la familia nos salva de dos fenómenos actuales: la fragmentación y la masificación, que transforman a las personas en individuos aislados, fáciles de manipular y de gobernar»
«La familia es escuela de humanidad, que enseña a poner el corazón en las necesidades de los otros»: con estas palabras el Papa se dirigió a las familias, llegadas de forma numerosa para reunirse con el Sucesor de Pedro en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, en la ciudad de Santiago, última etapa de su visita a Cuba. «Estamos en familia. Y cuando uno está en familia se siente en casa» afirmó el Pontífice, agradeciendo a las familias cubanas por hacerlo «sentir en casa».
Tras hacer referencia al pasaje del evangelio de Juan, que presenta el primer acontecimiento público de Jesús de las Bodas de Caná, el Pontífice recordó que Jesús comenzó su vida pública en una boda, comenzó su vida en el interior de una familia. Y explicó que es «en el seno de nuestros hogares donde continuamente se sigue introduciendo, para mostrarnos el amor de Dios». «Es en casa –prosiguió el Papa–, donde aprendemos la fraternidad, la solidaridad, a no ser avasalladores, el perdón». De ahí que la comunidad cristiana llame a las familias iglesias domésticas, porque es en el calor del hogar donde la fe empapa cada rincón, y se construye comunidad.
El Sucesor de Pedro precisó que «la familia nos salva de dos fenómenos actuales: la fragmentación y la masificación, que transforman a las personas en individuos aislados, fáciles de manipular y de gobernar». Las sociedades divididas o altamente masificadas –afirmó– son consecuencia de la ruptura de los lazos familiares, que nos enseñan a ser personas.
El Papa exhortó entonces a no olvidar, que a pesar de las dificultades, «las familias no son un problema sino una oportunidad» que hay que cuidar, proteger, acompañar. E invitó a «dejar un mundo con familias», porque son «verdaderos centros de humanidad».
Antes de finalizar, Francisco quiso mencionar la Eucaristía. «Jesús –dijo– es el Pan de Vida de nuestras familias», que nos alimenta con su amor y nos sostiene con su fe.
Finalmente, la invitación del Papa a rezar por el Encuentro Mundial de las Familias en Filadelfia y el Sínodo de Obispos de octubre, que tiene como tema la familia, «para que sepamos entre todos ayudarnos a cuidar a la familia».
«Es en casa donde aprendemos la fraternidad, la solidaridad, a no ser avasalladores, el perdón». Por eso la familia es «escuela de humanidad» y merece ser cuidada, afirmó el Papa durante su encuentro con las familias en la catedral de Santiago de Cuba. El Sucesor de Pedro añadió que «la familia nos salva de dos fenómenos actuales: la fragmentación y la masificación, que transforman a las personas en individuos aislados, fáciles de manipular y de gobernar»
«La familia es escuela de humanidad, que enseña a poner el corazón en las necesidades de los otros»: con estas palabras el Papa se dirigió a las familias, llegadas de forma numerosa para reunirse con el Sucesor de Pedro en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, en la ciudad de Santiago, última etapa de su visita a Cuba. «Estamos en familia. Y cuando uno está en familia se siente en casa» afirmó el Pontífice, agradeciendo a las familias cubanas por hacerlo «sentir en casa».
Tras hacer referencia al pasaje del evangelio de Juan, que presenta el primer acontecimiento público de Jesús de las Bodas de Caná, el Pontífice recordó que Jesús comenzó su vida pública en una boda, comenzó su vida en el interior de una familia. Y explicó que es «en el seno de nuestros hogares donde continuamente se sigue introduciendo, para mostrarnos el amor de Dios». «Es en casa –prosiguió el Papa–, donde aprendemos la fraternidad, la solidaridad, a no ser avasalladores, el perdón». De ahí que la comunidad cristiana llame a las familias iglesias domésticas, porque es en el calor del hogar donde la fe empapa cada rincón, y se construye comunidad.
El Sucesor de Pedro precisó que «la familia nos salva de dos fenómenos actuales: la fragmentación y la masificación, que transforman a las personas en individuos aislados, fáciles de manipular y de gobernar». Las sociedades divididas o altamente masificadas –afirmó– son consecuencia de la ruptura de los lazos familiares, que nos enseñan a ser personas.
El Papa exhortó entonces a no olvidar, que a pesar de las dificultades, «las familias no son un problema sino una oportunidad» que hay que cuidar, proteger, acompañar. E invitó a «dejar un mundo con familias», porque son «verdaderos centros de humanidad».
Antes de finalizar, Francisco quiso mencionar la Eucaristía. «Jesús –dijo– es el Pan de Vida de nuestras familias», que nos alimenta con su amor y nos sostiene con su fe.
Finalmente, la invitación del Papa a rezar por el Encuentro Mundial de las Familias en Filadelfia y el Sínodo de Obispos de octubre, que tiene como tema la familia, «para que sepamos entre todos ayudarnos a cuidar a la familia».
RV
Discurso completo del Papa
Estamos en familia. Y cuando uno está en familia se siente en casa. Gracias familias a ustedes familias cubanas, gracias cubanos por hacerme sentir todos estos días en familia, por hacerme sentir en casa. Gracias por todo esto. Este encuentro con ustedes viene a ser como «la frutilla de la torta». Terminar mi visita viviendo este encuentro en familia es un motivo para dar gracias a Dios por el «calor» que brota de gente que sabe recibir, que sabe acoger, que sabe hacer sentir en casa. Gracias a todos los cubanos.
Agradezco a monseñor Dionisio García, Arzobispo de Santiago, el saludo que me ha dirigido en nombre de todos y al matrimonio que ha tenido la valentía de compartir con todos nosotros sus anhelos y esfuerzos por vivir el hogar como una «iglesia doméstica».
El Evangelio de Juan nos presenta como primer acontecimiento público de Jesús las Bodas de Caná, en la fiesta de una familia. Ahí está con María su madre y algunos de sus discípulos compartiendo la fiesta familiar.
Las bodas son momentos especiales en la vida de muchos. Para los «más veteranos», padres, abuelos, es una oportunidad para recoger el fruto de la siembra. Da alegría al alma ver a los hijos crecer y que puedan formar su hogar. Es la oportunidad de ver, por un instante, que todo por lo que se ha luchado valió la pena. Acompañar a los hijos, sostenerlos, estimularlos para que puedan animarse a construir sus vidas, a formar sus familias, es un gran desafío para todos los padres. A su vez, la alegría de los jóvenes esposos. Todo un futuro que comienza, todo tiene «sabor» a casa nueva, a esperanza. En las bodas, siempre se une el pasado que heredamos y el futuro que nos espera. Hay memoria y esperanza. Siempre se abre la oportunidad para agradecer todo lo que nos permitió llegar hasta el hoy con el mismo amor que hemos recibido.
Y Jesús comienza su vida pública precisamente en una boda. Se introduce en esa historia de siembras y cosechas, de sueños y búsquedas, de esfuerzos y compromisos, de arduos trabajos que araron la tierra para que ésta dé su fruto. Jesús comienza su vida en el interior de una familia, en el seno de un hogar. Y es en el seno de nuestros hogares donde continuamente Él se sigue introduciendo, Él sigue siendo parte. Le gusta meterse en la familia.
Es interesante observar cómo Jesús se manifiesta también en las comidas, en las cenas. Comer con diferentes personas, visitar diferentes casas fue un lugar privilegiado por Jesús para dar a conocer el proyecto de Dios. Él va a la casa de sus amigos –Marta y María–, pero no es selectivo, no le importa si hay publicanos o pecadores, como Zaqueo. Va a la casa de Zaqueo. No sólo Él actuaba así, sino cuando envió a sus discípulos a anunciar la buena noticia del Reino de Dios, les dijo: «Quédense en la casa que los reciba, coman y beban de los que ellos tengan» (Lc 10,7). Bodas, visitas a los hogares, cenas, algo de «especial» tendrán estos momentos en la vida de las personas para que Jesús elija manifestarse allí.
Recuerdo en mi diócesis anterior que muchas familias me comentaban que el único momento que tenían para estar juntos era normalmente en la cena, a la noche, cuando se volvía de trabajar, donde los más chicos terminaban la tarea de la escuela. Era un momento especial de vida familiar. Se comentaba el día, lo que cada uno había hecho, se ordenaba el hogar, se acomodaba la ropa, se organizaban tareas fundamentales para los demás días, los chicos se peleaban, pero era el momento. Son momentos en los que uno llega también cansado y alguna que otra discusión, alguna que otra «pelea» aparece, pero no hay que tenerla miedo. Yo tengo miedo a los matrimonios que nunca tuvieron una discusión, raro, es raro. Jesús elije estos momentos para mostrarnos el amor de Dios, Jesús elije estos espacios para entrar en nuestras casas y ayudarnos a descubrir el Espíritu vivo y actuando en nuestras cosas cotidianas. Es en casa donde aprendemos la fraternidad, la solidaridad, donde aprendemos a no ser avasalladores. Es en casa donde aprendemos a recibir y a agradecer la vida como una bendición y que cada uno necesita a los demás para salir adelante. Es en casa donde experimentamos el perdón, y estamos continuamente invitados a perdonar, a dejarnos transformar. Que curioso, en casa no hay lugar para las «caretas», somos lo que somos y de una u otra manera estamos invitados a buscar lo mejor para los demás.
Por eso la comunidad cristiana llama a las familias con el nombre de iglesias domésticas, porque en el calor del hogar es donde la fe empapa cada rincón, ilumina cada espacio, construye comunidad. Porque en momentos así es como las personas iban aprendiendo a descubrir el amor concreto y el amor operante de Dios.
En muchas culturas hoy en día van despareciendo estos espacios, van desapareciendo estos momentos familiares, poco a poco todo lleva a separarse, aislarse; escasean momentos en común, para estar juntos, para estar en familia. Entonces no se sabe esperar, no se sabe pedir permiso ni perdón, no se sabe dar gracias, porque la casa va quedando vacía, no de gente, sino vacía de relaciones, vacía de contactos, vacía de encuentros, de padres, hijos abuelos, nietros, hermanos. Hace poco, una persona que trabaja conmigo me contaba que su esposa e hijos se habían ido de vacaciones y él se había quedado solo, porque le tocaba trabajar esos días. El primer día, la casa estaba toda en silencio, «en paz», nada estaba desordenado. Al tercer día, cuando le pregunto cómo estaba, me dice: quiero que vengan ya todos de vuelta. Sentía que no podía vivir sin su esposa y sus hijos, y eso es lindo, eso es lindo.
Sin familia, sin el calor de hogar, la vida se vuelve vacía, comienzan a faltar las redes que nos sostienen en la adversidad, las redes que nos alimentan en la cotidianidad y motivan la lucha para la prosperidad. La familia nos salva de dos fenómenos actuales: la fragmentación (la división) y la masificación. En ambos casos, las personas se transforman en individuos aislados fáciles de manipular y de gobernar. Y entonces encontramos en el mundo sociedades divididas, rotas, separadas o altamente masificadas son consecuencia de la ruptura de los lazos familiares, cuando se pierden las relaciones que nos constituyen como personas, que nos enseñan a ser personas. Uno se olvida de como se dice mamá, papa… se van como olvidando esas relaciones que son el fundamento del nombre que tenemos.
La familia es escuela de humanidad, que enseña a poner el corazón en las necesidades de los otros, a estar atento a la vida de los demás. Cuando vivimos bien en familia, los egoísmos quedan chiquitos, existen porque todos tenemos algo de egoísta, pero sino se crean esas familias que podemos llamar así «yo me mí, que no saben de discusiones, de solidaridad…».
A pesar de tantas dificultades como aquejan hoy a nuestras familias, no nos olvidemos de algo, por favor: las familias no son un problema, son principalmente una oportunidad. Una oportunidad que tenemos que cuidar, proteger, acompañar. Es una manera de decir que son una bendición. Cuando vos comienzas a vivir la vida como un problema te estancás, porque estás muy centrado en ti mismo.
Mucho se discute sobre el futuro, sobre qué mundo queremos dejarle a nuestros hijos, qué sociedad queremos para ellos. Creo que una de las posibles respuestas se encuentra en mirarlos a ustedes: dejemos un mundo con familias, es la mejor herencia, dejemos un mundo con familias. Es cierto, no existe la familia perfecta, no existen esposos perfectos, padres perfectos ni hijos perfectos, ni suegra perfecta, pero eso no impide que no sean la respuesta para el mañana. Dios nos estimula al amor y el amor siempre se compromete con las personas que ama. Por eso, cuidemos a nuestras familias, verdaderas escuelas del mañana. Cuidemos a nuestras familias, verdaderos espacios de libertad. Cuidemos a nuestras familias, verdaderos centros de humanidad.
Y aquí me viene una imagen cuando en las audiencias de los miércoles paso a saludar a la gente, tantas, tantas mujeres me muestran la panza y me dicen «¿Padre me lo bendice?, le voy a proponer algo, a todas aquellas mujeres que están embarazadas de esperanza que en este momento se toquen la panza, o las que están escuchando por radio o por televisión, y yo a cada una de ellas y a cada niño le doy la bendición, y deseo que venga sanito, que crezca bien, que lo pueda criar bien, que lo acaricien».
No quiero terminar sin hacer mención a la Eucaristía. Se habrán dado cuenta que Jesús quiere utilizar como espacio de su memorial, una cena. Elige como espacio de su presencia entre nosotros un momento concreto en la vida familiar. Un momento vivido y entendible por todos, la cena.
Y la Eucaristía es la cena de la familia de Jesús, que a lo largo y ancho de la tierra se reúne para escuchar su Palabra y alimentarse con su Cuerpo. Jesús es el Pan de Vida de nuestras familias, Él quiere estar siempre presente alimentándonos con su amor, sosteniéndonos con su fe, ayudándonos a caminar con su esperanza, para que en todas las circunstancias podamos experimentar que es el verdadero Pan del cielo.
En unos días participaré junto a familias del mundo en el Encuentro Mundial de las Familias y en menos de un mes en el Sínodo de Obispos, que tiene como tema la Familia. Los invito a rezar, les pido por favor que recen por estas dos instancias, para que sepamos entre todos ayudarnos a cuidar la familia, para que sepamos seguir descubriendo al Emmanuel, es decir al Dios que vive en medio de su Pueblo haciendo de cada familia y de todas las familias su hogar. Cuento con la oración de ustedes.
miércoles, 23 de septiembre de 2015
Presentación del servicio de infancia y juventud durante la Asamblea Nacional de Guadarrama
https://www.dropbox.com/s/6d40ol7rvucelxc/Asamblea%20Guadarram%20%2819%20y%2020%20de%20septiembre%29.pptx?dl=0
Asamblea Guadarram (19 y 20 de septiembre).pptxLoles y Martín ha compartido un elemento de Dropbox Vista previa por Yahoo
Hola a todos.Os adjunto un enlace para ver y poder descargar, la presentación que han realizado nuestros chicos en la Asamblea Nacional del pasado fin de semana.Un abrazo,Martín
domingo, 20 de septiembre de 2015
Proyecto Have a God Time
«Tenemos el mejor producto, la mejor marca y llevamos a Dios por bandera»
Miguel y Adriana están casados, ambos son diseñadores y trabajan juntos. Acaban de abrir Have a God Time, un proyecto de fe para diseñar y vender cosas bonitas de Dios para el día a día y en el que combinan la fe y la imaginación
alfayomega.es
Benedicto XVI vino a España en 2011 y le regaló a todos los jóvenes el YouCat. Cuando Miguel Pérez-Laorga y Adriana Ribó abrieron su mochila de peregrinos y encontraron el catecismo de los jóvenes, en su interior nació una idea. «Vimos el YouCat y dijimos: ¡Qué bueno! Es el mismo fondo de siempre pero con una imagen diferente. Esto es lo que necesitamos en la Iglesia», recuerda Adriana. «Esto hay que hacerlo con todo. Podríamos hacer cosas bonitas de Dios para la vida cotidiana…», añadió en aquel momento Miguel.
Ahora, cuatro años después de aquella primera luz, ha nacido Have a God Time, «una locura, maravillosa, pero locura al fin y al cabo -como ellos mismos la definen- porque tenemos el mejor producto, la mejor marca y llevamos a Dios por bandera», explican. Y eso es lo que hacen: «diseñar y vender cosas bonitas de Dios para el día a día».
Acaban de abrir sus puertas virtuales hace tan solo dos semanas y el plan es poder llegar a vivir de ello –han invertido todos sus ahorros en el proyecto-. Pero Have a God Time es mucho más que escaparate cibernético de un matrimonio de diseñadores, el gran objetivo es «aportar nuestro granito de arena, conseguir que miles de cristianos llevemos, sin miedo, nuestra fe en una camiseta, en un bolso, en la decoración de casa, en el trabajo», aseguran. Más allá del propósito empresarial, confiesan, sobre todo es un proyecto de fe.
Dios anda entre pucheros
Fe y Café, se lee en una taza de café; Dios anda entre pucheros, reza el eslogan de un delantal; Dios bendiga mi papilla, ora un babero; Adriana y Miguel combinan la fe y la imaginación «para crear ideas que ayuden a tener presente al Señor en cualquier momento del día».
Have a God Time es un antídoto cotidiano para la secularización reinante. «Queremos ayudar a las familias para que vuelvan a meter a Cristo en sus vidas. Se trata de meter a Dios en casa», cuenta Miguel. Pero la fe que proponen, es una fe vivida, con sencillez, en su propia familia. «Vivimos la fe con nuestros 4 hijos de forma natural. Rezamos al levantarnos y acostarnos, bendecimos la mesa, vamos a Misa, rezamos el rosario juntos. Incluso hemos rezado en familia por este proyecto, que hemos puesto en las manos del Señor», concluye Adriana.
Para acceder a la página web de Have a God Time pinche AQUÍ
José Calderero @jcalderero
sábado, 19 de septiembre de 2015
Para que el trabajo no destruya la familia
Pon en orden tus prioridades, no vivas por encima de tus posibilidades, no te lleves trabajo a casa… Eston son algunos de los consejos que da el arzobispo de Burgos, monseñor Gil Hellín, para que el trabajo no destruya la familia
«En más de veinte años de matrimonio, con ocho hijos ahora, una casa, una hipoteca y una carrera profesional llena de golpes y moratones, nunca he lamentado haber elegido a mi mujer y a mis hijos por encima de mi carrera». El que esto escribe es Kevin Lowry, un converso norteamericano y asesor financiero, que acaba de publicar un libro (Fe en el trabajo) aportando la perspectiva masculina para ofrecer una motivación al trabajo añadida al salario. Ha tenido mucho éxito y lo han recomendado varios obispos, entre ellos el arzobispo de Washington.
Ahora ha colgado en su blog un artículo en el que sugiere Diez caminos para que el hombre mejore el equilibrio entre trabajo y familia. Después de haberlos leído comparto la opinión de quienes los consideran sencillos pero eficaces. Los trascribo casi literalmente.
1. Pon en orden tus prioridades. Kevin ofrece las suyas: «Dios, mi esposa, mis hijos, mi carrera y, luego, lo demás». Coloca antes a su esposa que a los hijos, «no porque ellos no sean importantes, sino porque ella es superimportante. La mejor manera de ser un verdadero líder de la familia es ser modelo de virtudes, servir y rezar como locos».
2. Haz sólo la voluntad de Dios. «Siempre tenemos tiempo para hacer la voluntad de Dios. Luego, si no hay tiempo bastante en el día, es que hay cosas en nuestro listado de tareas que no deberían estar ahí. Si estás intentando encontrar cosas que quitar, pregúntate qué quitarías si tu mujer o uno de tus hijos estuviese gravemente enfermo… y no esperes a que esto ocurra».
3. Comparte las cosas con tu mujer. «Esas cosas no serán por eso más fáciles, pero si estáis en la misma página de lo que Dios quiere de vosotros como pareja, ese propósito compartido te ayudará en los malos momentos».
4. No vivas por encima de tus posibilidades. «Es una trampa, evítala como si fuese una plaga».
5. Trabaja como un loco… cuando estés en el trabajo. «Completa todas tus tareas, haz todo lo mejor que puedas y vete a casa. Trata a tu familia como más importante que tu cliente más importante o incluso que tu jefe».
6. Protege tu matrimonio. «Los hombres somos criaturas visuales. Mantén una distancia emocional respecto a las mujeres que no sean tu esposa. Trátalas con respeto, como querrías que otros hombres tratasen a tu esposa en el lugar de trabajo. Habla positivamente de tu mujer. Nunca te quejes de ella, especialmente ante otras mujeres».
7. Pide consejo. «Pídele a tu mujer consejo y oraciones cuando estés con problemas. Probablemente te conoce como nadie y su punto de vista puede ayudarte a que las cosas funcionen».
8. Ama a tu mujer. «Recuerda por qué os enamorasteis. Piensa en sus cualidades. Reza por ella. Ofrece pequeños sacrificios por ella. Piensa en el honor que supone ser admitido, a pesar de todas nuestras debilidades, como un marido».
9. Procura momentos a solas. «Deja un tiempo exclusivo para tu mujer».
10. No te lleves trabajo a casa si es posible. «Especialmente en esta era de las comunicaciones, es importante apagar el móvil, apartar el ordenador y entregarnos a nuestras familias».
Estos consejos no descubren mediterráneos. Ahora bien, ¿qué pasaría en más de un matrimonio si el marido -y la esposa- los recordaran con frecuencia y, sobre todo, trataran de seguirlos? ¿Por qué no intentarlo?
+ Francisco Gil Hellín
viernes, 18 de septiembre de 2015
Cine: Francisco, el padre Jorge
jueves, 17 de septiembre de 2015
Reunión DELEJU JMJ Cracovia 2016
En la primera reunión de Cracovia, a las 12:00 de la mañana del próximo sábado 26 de septiembre, tendremos ocasión de exponeros las intuiciones de las que partimos, las propuestas que os hacemos para vivir tanto el curso, como la peregrinación hasta allí y el regreso a Madrid, así como modos de ahorrar para este viaje, de colaborar con los demás o de solicitar becas a la Delegación.
miércoles, 16 de septiembre de 2015
Monseñor Osoro, en las Bodas de Oro y Plata matrimoniales
El arzobispo de Madrid, monseñor Carlos Osoro, presidió este domingo en la catedral de la Almudena la celebración de las Bodas de Oro y Plata matrimoniales de cerca de cien parejas, a las que recordó las tres características del matrimonio cristiano: «Pone en el centro a Cristo; alienta la fe; y se abre al proyecto de Dios manifestándolo en medio de este mundo».
Monseñor Osoro aseguró que «la familia es como un gran edificio que siempre está en construcción», y advirtió de que hoy hay «muchos que intentan ponerle otros fundamentos a este edificio». Ante esto, la Iglesia propone el matrimonio como «corazón de la familia», pues «el matrimonio está siempre y desde siempre en el proyecto de Dios y constituye la base de la familia». «En el matrimonio se realiza el proceso de humanización del mundo, de todas las personas, de toda la sociedad, y es previo a todas las demás organizaciones sociales», destacó.
«Las mejores cosas las he aprendido en mi casa»
Hablando desde su propia experiencia, monseñor Osoro afirmó que «las mejores cosas de mi vida no las he aprendido en ninguna de las universidades en las que haya estado antes o después de ser sacerdote; las aprendí en mi casa, con mis padres y con mis hermanos: aprender a amar, a querer, a salir, a olvidarse de uno mismo, a poner en el centro a Dios y a dejarle organizar mi vida. Las primera palabras que yo escuché sobre el Señor y su Santísima Madre fueron de mis padres», contó.
El arzobispo de Madrid y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española explicó que al «volver a poner a Cristo en el centro del matrimonio y la familia», también en el cuidado de los hijos, se crea una cultura que propicia «el cuidado por los débiles y los últimos». «¡Hay que luchar contra la cultura de la exclusión y la marginación, que también excluye a Dios!», aseguró el arzobispo matritense, quien también advirtió a las familias cristianas ante «el desafío del secularismo, que pretende encerrar la fe y a la Iglesia en la esfera de lo privado y de la intimidad». «¡No! ¿Cómo voy a meter dentro lo que me llena el corazón y me desborda? La fe tengo que hacerla presente en el mundo ; y con el matrimonio pasa lo mismo: tengo que hacerlo presente en medio de la sociedad», destacó.
Testimonio en el día a día
Monseñor Osoro alertó de un segundo desafío que tienen hoy las familias cristianas: el de seguir a quienes proponen «estilos de vida contrarios a la naturaleza y a la dignidad del ser humano». «No nos dejemos engañar: el matrimonio aumenta su fe siguiendo el camino de Cristo, no otros caminos», destacó el arzobispo, que pidió a los matrimonios hacer presente su fe «con obras: al final del día, os perdonáis; también los hijos piden perdón; alimentáis la vida con la gracia de Dios, el sacramento de la Eucaristía, y la Palabra de Dios…». Porque si las familias católicas ponen en el centro a Cristo en su día a día, «habrá mucha gente que reconozca en vosotros la belleza del matrimonio cristiano».
«Esta gran ciudad necesita, en todos los edificios, matrimonios vivos: que viven de cara a Dios, que ponen en el centro a Cristo, cuya fe notan quienes viven junto a ellos, que alimentan su fe, que celebran la Eucaristía dominical, que escuchan la Palabra de Dios, que rezan en su casa, que no se conforman con tener cuadros en las paredes sino también signos evidentes de que en esa casa vive un grupo que cree en nuestro Señor Jesucristo y se quiere abrazar a Dios», concluyó monseñor Osoro.
José Antonio Méndez
Video completo de la homilía de monseñor Osoro
martes, 15 de septiembre de 2015
Asamblea Nacional Ordinaria 2015
Los días 19 y 20 de septiembre tendrá lugar la Asamblea Nacional del MFC 2015 en el centro de Congresos Fray Luis de León de Guadarrama.
La ponencia de esa tarde " El amor conyugal como experiencia de asombro" sera impartida por oOscar Álvarez autor del libro "Hacia la Plenitud del amor conyugal"
El domingo intervendrán los presidentes mundiales de la Confederacion de Movimientos Familiaristas Cristianos (Jorge y Rosalinda) y los secretarios Edgar y Cynthia Montalvo.
La ponencia de esa tarde " El amor conyugal como experiencia de asombro" sera impartida por oOscar Álvarez autor del libro "Hacia la Plenitud del amor conyugal"
El domingo intervendrán los presidentes mundiales de la Confederacion de Movimientos Familiaristas Cristianos (Jorge y Rosalinda) y los secretarios Edgar y Cynthia Montalvo.
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