viernes, 21 de noviembre de 2014

Entrevista al Arzobispo de Madrid en Centinela

Monseñor Osoro: «Cuando no maquillamos a Dios, los jóvenes responden de forma maravillosa»
«Cuando no maquillamos al Dios cristiano y presentamos la radicalidad del Evangelio», los jóvenes responden de forma ­«maravillosa». Es la experiencia de años de monseñor Carlos Osoro, arzobispo de Madrid. Así se refleja en la entrevista que le ha hecho Centinela, la revista de la Delegación de Infancia y Juventud de Madrid. Esta revista se repartió a los jóvenes que acudieron el pasado sábado a la Vigilia de la Almudena, y se puede consultar también en la página web de la Delegación (www.deleju.org)
Noticia digital (13-XI-2014)

El joven cristiano vive hoy más a contracorriente que nunca. ¿Cuáles fueron los desafíos de su juventud para vivir la fe?
Las situaciones que yo viví eran muy distintas a las de hoy, porque la sociedad tenía una serie de valores y unos estilos de vivir que ayudaban a encontrarse con el Señor, y hoy hay modos, ideas, manera de entender al ser humano, estilos que no tienen el diseño que el Evangelio da a la vida. Pero el hambre y la sed de Dios es innata en el ser humano. Yo sentí un hambre inmensa de Dios y descubrí en Jesucristo el lugar y el manantial más hermoso para saciarla. Esto es válido también hoy, precisamente porque quizá hay más vacíos en la existencia. En ese sentido, es apasionante anunciar a Jesucristo. Es cierto que las dificultades de hoy son mayores, pero también la capacidad de los jóvenes para acoger a nuestro Señor es quizá mucho mayor, porque tienen una mayor necesidad de encontrar a alguien que les sacie y que les dé una manera y un estilo de vivir como una novedad absoluta; también para construir un mundo distinto. Al joven de hoy no le gusta el mundo en que vivimos, y solamente puede darnos posibilidades para hacer un mundo diferente Aquel que tiene proyectos absolutos y verdaderos que dignifiquen siempre al ser humano.
¿Cuál sería para usted el gran valor que la juventud actual puede aportar a la Iglesia?
La sinceridad, la necesidad de solidaridad, de entrega, de servicio. El joven tiene unas antenas especiales para descubrir que el ser humano está roto, y que hay que recomponerlo. Eso le empuja a amar , y cuando encuentra el Amor, que se nos revela en Cristo, queda entusiasmado. Yo he visto verdaderas conversiones en los jóvenes, y he tratado a muchos. También es cierto que hay que hacerse creíble para que ellos descubran al Señor. Solamente con palabras no podemos ir, hay que ir como testigos.
Está extendida la idea de que los jóvenes de hoy no creen en nada. Sin embargo, usted les anima a «jugarse la juventud por grandes ideales». ¿Cómo reaccionan?
La experiencia ha sido maravillosa, cuando no maquillamos al Dios cristiano y presentamos la radicalidad del Evangelio: meditemos las bienaventuranzas y que en el juicio final, se nos va a juzgar por lo que hayamos hecho por los demás. Hoy, el joven se apasiona por la reconstrucción de ser humano. Y el ser humano sólo se reconstruye cuando entramos de frente en las situaciones que viven los hombre, cuando no convertimos la fe en una ideología, sino que percibimos al Señor en los demás, y descubrimos la necesidad que el otro tiene de encontrarse con un rostro que de verdad le presente viva- mente, al Dios y al hombre que se nos ha revelado en Jesucristo. A quien da la vida y da una novedad total al hombre.
¿Poner en misión a los jóvenes puede descubrir sus talentos al servicio de la Iglesia?
Yo siempre animo a los jóvenes a ser audaces y creativos. Cuando hay un encuentro con Jesucristo, uno no tiene miedos. Además, te da una creatividad especial para estar presente en medio del mundo y para mostrar a los demás la Belleza que es Jesucristo, y la belleza de la vida cuando el Señor está en medio de nosotros. He intentado realizar estas misiones con los jóvenes. La última fue este verano, que yo titulé Construir la nueva ciudad . Grupos de jóvenes salían a barrios y pueblos a vivir, durante una semana, sin nada en los bolsillos. Mientras los demás trabajaban -ayudando en una residencia, visitando enfermos, yendo casa por casa, limpiando la plaza del pueblo, haciendo pasarlo bien a los niños y jóvenes del lugar-, dos se quedaban rezando por los demás, sabiendo que el que mueve el corazón y la vida es Él. Creo que con esta convicción, estas misiones han obtenido fruto, y han experimentado y manifestado una Iglesia que tiene que hacer una historia de amor en este mundo, una Iglesia en comunión, gentes de espiritualidades diferentes unidas en lo importante: el anuncio del Señor . Ésta es la experiencia que más captan los jóvenes de hoy. No tienen prejuicios, se los quita ese encuentro con el Señor .
¿Es el joven el mejor misionero de otro joven?
Yo creo firmemente que cuando los jóvenes acogen a Jesucristo, lo hacen con tanto valor y sinceridad que son capaces de hacer algo extraordinario. Pero hay que fiarse de ellos, claro. Yo siempre me he fiado de ellos, porque en el Evangelio hay algo maravilloso: en el momento culmen de Nuestro Señor, cuando está dando la vida por los hombres en la cruz, dijo al discípulo que tanto quería, que era un muchacho: «Ahí tienes a tu madre». La Madre era, de alguna manera, un rostro anticipado de lo que tiene que ser la Iglesia. Y el Señor se la encomienda a un joven. Por eso siempre me he fijado muchísimo en ellos.
Ha anunciado que tendrá encuentros mensuales con los jóvenes. ¿Qué consejo le daría a un joven para que el encuentro con el Señor sea posible?
Le diría que abra su corazón a Jesucristo, que no tenga miedo; que aunque a lo mejor no tenga claras las cosas, asista, el Señor siempre habla y se hace el encontradizo, no quita libertad, al contrario regala su libertad. Hay que eliminar todas las barreras de odio, de división, y eso sólo lo puede hacer nuestro Señor . Solamente cuando uno le acoge de verdad, te da un corazón distinto; te hace vivir lo que tantas veces nos repitió: que el otro sea el más importante para nosotros, porque es imagen de Dios, que fuésemos servidores, que entregásemos nuestra vida. El encuentro con nuestro Señor te hace ver también que la pertenencia a su Iglesia no es una anécdota, sino algo esencial. La Iglesia tiene la misión urgente de anunciar lo más importante: la única y buena noticia para los hombres. La valentía para ello no la conseguimos desde nosotros mismos, sino cuando el Señor entra en nuestras vidas. Tiene que haber hombres dispuestos a entregar la vida por el Evangelio. Por eso yo invito a los jóvenes a que vengan a las vigilias. Será un momento importante para estar con nuestro Señor, para pedirle ayuda, para dejarnos iluminar por su Palabra, para alentarnos a vivir en comunión, y sintiéndonos esa Iglesia de Jesús, que tiene una misión que quizá es lo que más necesiten los hombres. Y para vivir la catolicidad.
Frente a la enfermedad de las 3 D que dice que afecta a muchos jóvenes (desdibujamiento del ser humano, desesperanza y desorientación), ¿qué otras D les propondría?
Diría estas otras D: 1) Dibujo real del ser humano, que precisamente está en la persona del Señor. Sin ese dibujo es imposible ver al otro como hermano. 2)Darlo con la vida misma. Es importante no sólo dar el dibujo, sino dar con la vida el rostro de esa persona: quito mi desdibujo, que es sombra y doy con mi rostro el de Cristo. El cristiano tiene la vida de nuestro Señor por el bautismo. Esa vida es lo que tiene que pesar en la nuestra. Cuando cultivamos esta unidad, mostramos ese rostro en todos los ámbitos, en el privado y en el público -el Señor nos ha dicho que salgamos por el mundo-. 3) Demostrar. Nosotros somos creíbles en la medida en que tenemos identidad cristiana; es decir, nos sabemos hijos de Dios y hermanos de todos. Y eso se demuestra con obras; y con fervor .
¿Algún deseo personal o petición para los jóvenes de Madrid?
Quiero encontrarme con los jóvenes. Les invito a que crean y me ayuden en mi ministerio. No vengo por cuenta propia. Ni con unas ideas preconcebidas. Ni con mis ideas. Lo que yo quiero es traer y hacerles cercana a una Persona, a nuestro Señor. Y, con ellos, trabajar para hacer posible que este mundo sea diferente. Porque cuando entra Dios en el corazón de los hombres, se hace diferente. Invito a los jóvenes a que me ayuden a hacerlo. Necesito de ellos, de su audacia, de su creatividad, de su valentía, de su juventud para mostrar que el rostro del Señor siempre es joven. Joven es aquel que tiene un corazón permeable a Jesucristo, y que transforma todo lo que le rodea con la fuerza del Señor . Esto pueden hacerlo los jóvenes de una manera singular.
Carlos Ucelay
Cinco claves de don Carlos sobre el Padrenuestro
- «Padre Nuestro». Qué bonita es la vida dejándose amar por Dios, y sabiendo que uno no está solo en la vida, sino que Dios le acompaña.
- «Que estás en el cielo». Para poder encontrarme con Dios, tengo que salir de mí mismo. Mientras esté en mí mismo, nunca me encontraré ni con Dios, ni con el otro de verdad.
- «Santificado sea tu nombre». Las huellas de Dios, Su santidad, están presentes en medio de la vida: en tu corazón, y en las realidades de los demás. Sólo hace falta que yo me deje poner las gafas que el Señor me regala para ver las huelas de su presencia.
- «Venga a nosotros tu reino». Los reinos de este mundo no llenan nuestra vida. Sólo el Reino, que es el mismo Cristo, que es un Reino de amor, de justicia, de verdad, es el que queremos nosotros, y el Señor nos invita a incorporarnos a él y hacerlo manifiesto con su fuerza, con su gracia, con su amor.
- «Hágase tu voluntad». Es decir «Señor, aquí me tienes para hacer esto».

jueves, 20 de noviembre de 2014

Más de 160 asociaciones de todo el mundo apoyarán la manifestación por la vida en Madrid

TENDRÁ LUGAR EL PRÓXIMO 22 DE NOVIEMBRE

Más de 160 colectivos cívicos nacionales e internacionales identificadas con la cuestión social y la defensa de los derechos humanos se han sumado a la gran manifestación convocada por el Foro de la Familia para el 22 de noviembre de 2014 en defensa de la vida, la mujer y la maternidad, que recorrerá desde las 12:00 horas el centro de Madrid, desde la Glorieta de Ruiz Giménez hasta la Plaza de Colón.

(HO/InfoCatólica) Hasta la fecha casi 50 asociaciones de fuera de España (47 en total), procedentes de 27 países diferentes de 4 continentes, se han adherido a la manifestación organizada por más de 40 asociaciones convocantes en España.
Así del continente americano se han adherido desde países como Argentina (3), Chile (1), Costa Rica (1), Ecuador (2), EEUU (3), El Salvador (1), México (1), Panamá (1), Perú (3) y Uruguay (1); además, en el continente de Oceanía, en Australia también han hecho su aportación en la defensa de la vida, la mujer y la maternidad y han llegado 2 adhesiones. En Asia, ha llegado la adhesión desde la India.
Por su parte, Europa empieza a liderar el movimiento de la defensa de la vida con más de 25 adhesiones. Alemania (1), Bulgaria (1), Croacia (1), Eslovaquia (1), Finlandia (1), Francia (3), Hungría (1), Irlanda (3), Italia (4), Letonia (1), Polonia (1), Reino Unido (1), República Checa (2), Rumanía (1) y Rusia (4) son las nacionalidades que estarán representadas en las calles de Madrid del 22 de noviembre..

Autobuses desde 48 ciudades españolas

La organización de la manifestación pone un servicio de autobuses para que todos los que deseen particiar puedan asistir a Madrid y expresar su disconformidad sobre la situación del aborto en España en la actualidad. 
Además, con motivo del 22N un autobús serigrafiado con el logotipo de la manifestación Cada Vida Importa ha comenzado a recorrer las calles de Madrid, informando sobre la defensa de la vida y la importancia de asistir el 22N. El autobús hará un tour hasta el día 22 po quince colegios de Madrid.
Durante estas visitas, el autobús Cada Vida Importa aparcará en los alrededores de centros culturales y educativos y otros lugares; y un equipo de voluntarios informará a todos los que se acerquen sobre por qué se ha convocado esta manifestación y la importancia de asistir a este acto en el que más de 40 asociaciones a favor de la vida pedirán que se derogue la Ley del aborto y manifestarán su apoyo a la mujer y a la maternidad, en un recorrido que irá desde la Glorieta Ruiz Giménez hasta la Plaza de Colón.
En su visita a los colegios, los voluntarios de Cada Vida Importa pondrán un stand para ofrecer sesiones informativas y repartirán las camisetas, banderas y pines para acudir equipados a apoyar la vida el 22N.
«Animamos a todos los que vean el bus Cada Vida Importa a acercarse y pedir toda la información que necesiten y a adquirir su camiseta para asistir bien equipado a la manifestación el 22N», dice Rafael Lozano, coordinador del bus Cada Vida Importa.

Cada Vida Importa, ya en IOS y Android

Además, ya está disponible para iOS y Android la aplicación Cada Vida Importa (descarga, aquí) En la App está disponible toda la información sobre la manifestación convocada bajo el lema Por la Vida, la Mujer y la Maternidad.
A través de esta App se puede acceder a las últimas noticias sobre la manifestación, comprar las camisetas, banderas y pines oficiales; consultar el recorrido o ver los autobuses que saldrán de todas las ciudades de España hacia Madrid el día 22.
Su uso es muy intuitivo. Permite de manera sencilla hacerse voluntario o hacer una donación para ayudar a sufragar los costes de la manifestación. También da acceso a documentación que explica por qué cada vida importa. Podrás leer el Manifiesto y consultar las asociaciones convocantes. Esta aplicación permite compartir contenidos y obtener información a tiempo real.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

22 de noviembre: manifestación Cada vida importa


22-N: una cita en Madrid
Miles de personas se darán cita el sábado 22 de noviembre en Madrid para gritar: Cada vida importa. Por la vida, la mujer y la maternidad. Queda poco más de una semana, y todos los preparativos ya están en marcha

Un momento de la manifestación en defensa
de la vida de 2009, en la madrileña plaza de Cibeles
«Yo defendí la vida en 2009 y lo volveré hacer el 22N». Este mensaje de uno de los vídeos promocionales de la manifestación Cada vida importa moverá a los miles de personas que recorrerán las calles de Madrid, el 22 de noviembre, para mostrar su apoyo a la vida, la mujer y la maternidad. Igual que, en 2009, los ciudadanos salieron a la calle para protestar por la ley Aído, ahora el movimiento provida de España pretende «manifestar públicamente su compromiso con el derecho a la vida y con la mujer embarazada», ante la renuncia del Gobierno a reformar la ley.
Como afirma el manifiesto, en la convocatoria se exhortará al Gobierno a que «rectifique su errónea decisión», pues, de lo contrario, «seremos muchos quienes le retiraremos el voto». También se pedirá a las fuerzas políticas que protejan siempre al no nacido mediante «una red solidaria de apoyo a la mujer embarazada», se potencie la adopción, y se promueva «una pedagogía de la cultura de la vida que reconozca y valore la dignidad del ser humano» en todas las fases de su vida.
Se trata de una convocatoria unitaria, con 40 entidades convocantes, y casi con un centenar de adhesiones, 53 desde España, y 42 de 26 países.
La cita es el sábado 22 de noviembre, a las 12 horas, entre la glorieta Ruiz Giménez y la plaza de Colón. Queda poco más de una semana, pero los preparativos para que todo sea un éxito llevan ya mucho tiempo en marcha. Desde principios de noviembre, el autobús Cada vida importa está recorriendo el país para animar a participar en la manifestación. Ya se encuentra en Madrid, visitando colegios, centros culturales y otros lugares de interés. También se ha pensado en las personas que viven fuera de la capital. Para ellos, se están organizando autobuses desde unas 50 ciudades, algunas tan distantes como Ferrol, Gerona o Almería.
Toda esta movilización supone un esfuerzo muy importante para el movimiento provida español, por lo que es fundamental la generosidad de la gente. Hacen falta voluntarios, y también aportaciones económicas. Los donativos se pueden hacer a través de la página web de la manifestación (www.cadavidaimporta.es), y también por medio de su nueva aplicación movil, disponible para iOS y Android. En esta aplicación, también se puede acceder a toda la información de la convocatoria en tiempo real.
María Martínez López
22N, una llamada a la sociedad civil
El próximo día 22 de noviembre la sociedad civil española ha sido convocada a manifestarse en favor de la vida, la mujer y la maternidad. En los mismos términos nos manifestamos multitudinariamente los españoles el 17 de octubre del año 2009. En aquel entonces, gobernaba el PSOE de Zapatero, y ahora lo hace el PP de Rajoy. Nosotros nos manifestamos a favor de la vida gobierne quien gobierne; la nuestra no es una lucha partidista, sino una lucha coherente por la vida, al margen de quien gobierne. Nuestro objetivo es trabajar para que en España no haya abortos y ninguna mujer esté sola ante los problemas derivados de un embarazo problemático por cualquier razón. Ni nos mueve la lucha partidista, ni nos paraliza la lucha partidista. Sólo defendemos la vida y a la mujer embarazada, siempre y en cualquier circunstancia; y reclamamos a todos los gobernantes un compromiso activo con la vida, sea cual sea su color político.
El detonante de la manifestación es la anunciada renuncia por el Presidente del Gobierno a derogar la vigente legislación en materia de aborto, y sus objetivos son la defensa de la vida, la mujer y la maternidad. En definitiva, la defensa de los concebidos y no nacidos y la defensa del derecho de la embarazada a la maternidad. Vamos a manifestarnos para que las 120.000 mamás que se ven actualmente abocadas a abortar cada año en España sepan que pueden contar con nuestra ayuda para ser madres.
Desde la Fundación RedMadre, ponemos el acento en la urgente, necesaria e imprescindible necesidad de arbitrar apoyos reales y concretos por parte del Estado para ayudar a las mujeres que, en condiciones de vulnerabilidad y riesgo de exclusión social, ante un embarazo imprevisto, se sienten abandonadas y solas, sin otras ayudas que las escasas que podemos ofrecerles desde la sociedad civil, en fundaciones y asociaciones como RedMadre. Pretendemos que toda la sociedad apoye el derecho a la vida, también a través del apoyo solidario a la mujer embarazada y que el Estado y las leyes se impliquen en esta tarea. Por eso, apoyamos la manifestación del 22N, que no es una manifestación a favor o en contra de un partido u otro, sino una manifestación a favor de la vida y la maternidad.
La suerte del más débil e indefenso, el no nacido, es un compromiso de todos; y todos debemos aportar ese pequeño, pero poderoso granito de arena, que es nuestra participación en las manifestaciones a favor de la vida para ayudar a las mamás, difundir la cultura de la vida e intentar convencer a los políticos de todo signo de que construir una sociedad justa exige proteger la vida de todos, también la del que no puede expresarse por sí mismo ni votar.
El 22N (www.cadavidaimporta.es) podremos dar cuenta de nuestra responsabilidad personal con nuestra presencia en las calles de Madrid. Se trata de una cita fundamental e ineludible para quienes aman la vida y la maternidad y sueñan con que llegue el día en que ningún ser humano quede desprotegido por el Estado, y ninguna madre con problemas se vea abandonada, sola y tentada a algo tan terrible como abortar.
Quienes vivimos en España hoy tenemos una responsabilidad seria: hacer lo que está en nuestras manos para construir una sociedad amable con la vida y la maternidad. A ello podemos ayudar concurriendo a la manifestación del 22N, al margen de nuestra filiación política y de nuestras opciones en materia de voto electoral; pues a todos los partidos políticos debemos decirles que la vida sí nos importa.
Antonio Torres
Presidente de la Fundación RedMadre
22N: nuestra responsabilidad

Dos niños, junto al autobús Cada vida importa,
que ha recorrido toda España
El próximo 22 de noviembre estamos invitados a manifestarnos en defensa de la vida y la maternidad como lo hicimos el 17 de octubre de 2009, cuando se iba a aprobar la ley Aido del aborto. Si en aquel entonces nos manifestamos, sería incomprensible que hoy no lo hiciéramos. Los que no estamos en el Gobierno ni en el Parlamento también tenemos una seria responsabilidad sobre las leyes que existen en nuestro país; los medios para ejercer esta responsabilidad son los derechos que la Constitución nos reconoce, entre ellos el de manifestación.
Cuando se trata del derecho a la vida, el primero y más radical de los bienes a proteger, todos estamos obligados a hacer todo lo que está en nuestras manos para apoyar su defensa; y una de las cosas que podemos hacer es manifestarnos y, por ello, debemos hacerlo. Que por nosotros -por cada uno de nosotros- no quede.
Nadie puede saber si esta manifestación tendrá algún efecto político directo, pero sí sabemos que es nuestra obligación ayudar a que la defensa de la vida no desaparezca del debate público español, pues, si cayese el silencio sobre el drama del aborto, la conciencia de muchos se iría adormeciendo y se banalizaría aún más su práctica y amentaría su número así como el abandono de la mujer embarazada.
El 22N, si estamos muchos en las calles de Madrid, nuestro mensaje a favor de la vida llegará a los 48 millones de españoles y a muchos otros en todo el mundo. Es una ocasión única de dar testimonio de compromiso con la vida; y por eso todo defensor de la vida debe, si puede, coadyuvar a este grito amable a favor de un bien de irrenunciable defensa.
Esta manifestación es en defensa de la vida, no es política en el sentido habitual del término. Es un intento de la sociedad civil responsable de hacer llegar a los políticos y a todos los ciudadanos una apelación a no abandonar la defensa del más indefenso -el no nacido- y de su madre. La normalización social y jurídica del aborto es hoy el mayor mal de nuestra época. A todos nos toca, por vivir hoy, hacer lo que podamos para erradicar este mal. Y manifestarnos es algo que podemos hacer.
Benigno Blanco
Presidente del Foro de la Familia

martes, 18 de noviembre de 2014

Mons. Chaput anuncia que ya se admiten inscripciones para el Encuentro Mundial de las Familias en Filadelfia

TENDRÁ LUGAR DEL 22 AL 27 DE SEPTIEMBRE DE 2015


El Arzobispo de Filadelfia (Estados Unidos), Mons. Charles Chaput, anunció que ya están abiertas las inscripciones para participar del Encuentro Mundial de las Familias que se realizará en esta ciudad del 22 al 27 de septiembre de 2015. En una intervención en el marco de la asamblea plenaria de los obispos de Estados Unidos que se realiza en la ciudad de Baltimore, el Prelado dijo que «el Encuentro Mundial de las Familias es un momento de gracia para los católicos y gente de buena voluntad de todo el orbe. Por ello estamos entusiastas».

(ACIPrensa/InfoCatólica) El Encuentro Mundial de las Familias se realiza cada tres años y fue instituido por San Juan Pablo II en 1994, el Año de la Familia.
Se espera que el Papa Francisco asista a Filadelfia para este importante evento, pero la confirmación o no de su visita tendrá que esperar hasta el próximo año.
El arzobispo de Filadelfia señaló que en este importante acontecimiento para la Iglesia se abordarán «distintos asuntos relacionados a las familias en los que nuestra fe se necesita y es probada. Estas son las cuestiones que afectan a las familias no solo en Estados Unidos sino a nivel global».

lunes, 17 de noviembre de 2014

Marcha por la vida 22 de noviembre

Los Presidentes Nacionales nos invitan a asistir a la manifestación por la defensa de la vida.
No faltéis
Un abrazo en Cristo,
Juan Carlos  y Mercedes


Queridos miembros del Directorio:
Ya que a la anterior manifestación no pudimos asistir por coincidir con nuestra Asamblea Nacional, volvemos a tener una segunda oportunidad asistiendo a ésta que se acaba de convocar para el día 22 de noviembre.
Animad en vuestras diócesis a ver si conseguimos asistir un grupo numeroso del Movimiento Familiar Cristiano. También se puede animar a amigos, vecinos, familiares...
Un abrazo:
Pepe y Encarnita
(Presidentes Nacionales del MFC)
Pepe y Encarnita
(Presidentes Nacionales del MFC)

domingo, 16 de noviembre de 2014

Monseñor Osoro convoca a los jóvenes para «descubrir, juntos, lo que el Señor nos pide»


«¡Ha llegado la plenitud, hay que anunciarlo! Tenéis que ayudarme. Yo solo no lo puedo hacer. Como un pobre, en esta primera noche a vosotros, los jóvenes, os pido ayuda». Una fuerte llamada a la misión marcó el primer encuentro de monseñor Carlos Osoro con los jóvenes, en la Vigilia de la Almudena. El arzobispo de Madrid aprovechó para convocar a los jóvenes al primero de los encuentros de oración mensual, que será el 5 de diciembre. En ellos, espera «ir descubriendo, juntos, lo que el Señor nos va pidiendo a cada uno»
alfayomega
Los jóvenes de Madrid ya tienen cita con monseñor Carlos Osoro para los encuentros mensuales que el arzobispo convocó nada más conocerse su nombramiento. Al concluir la tradicional Vigilia de la Almudena, monseñor Osoro anunció a los miles de jóvenes que abarrotaban la catedral que «el próximo día 5 de diciembre tendremos la primera vigilia de jóvenes aquí en la catedral, a las diez de la noche. Os invito a todos a que podamos tener estos encuentros que serán, de alguna manera, el daros una palabra que no es mía sino del Señor para que durante ese mes lo hagamos vida en nuestro corazón y en los ambientes y realidades en las que estamos. Ojalá podamos, juntos, también ir descubriendo lo que el Señor nos va pidiendo a cada uno de nosotros».
Los jóvenes no faltaron al primer encuentro con su nuevo obispo, y llenaban los bancos, buena parte de los pasillos y el espacio anterior al presbiterio de la catedral. Y monseñor Osoro aprovechó la ocasión para exhortarles a abrir su corazón y sus vidas a Cristo para, luego, salir a los caminos a anunciarlo, como María.
No dudó, para ello, en abrir su corazón a los jóvenes en varias ocasiones. Por ejemplo, cuando se preguntaba: «¿Hace unos meses, podía imaginarme yo que iba a estar aquí, hablándoos a vosotros? Es más: si me lo dicen, como me lo dijeron, me asusto. Pero creo en la Palabra del Señor: para Dios nada hay imposible. Y en la terquedad, y en la oscuridad, y en la no habilidad de mi vida, el Señor se vale para acercarse a vuestro corazón y para que vosotros también hoy digáis, como María, aquí me tienes, Señor».
Lo mismo ocurrió cuando, al terminar la homilía, exclamó: «¡Ha llegado la plenitud, hay que anunciarlo! Tenéis que ayudarme. Yo solo no lo puedo hacer. Tenéis que ayudarme. Yo, como un pobre, en esta primera noche a vosotros, los jóvenes, os pido ayuda».
«El hombre tiene sed. No podemos estar tranquilos»
La Vigilia había comenzado con el saludo de dos jóvenes, y la proclamación de varios salmos y una lectura breve. Monseñor Osoro comenzó su homilía aludiendo a estos textos. Recordando la carta de san Pablo a los gálatas, anunció a los jóvenes «una noticia grande e importante para nosotros: estamos en la plenitud de los tiempos», porque «Cristo está en medio de nosotros. Cristo no solamente tomó rostro humano, no solamente pasó por este mundo, por todas las situaciones que viven los seres humanos, incluso por la muerte, sino que ha triunfado, ha resucitado. Esto es una alegría que tenemos que anunciar a todos los hombres».
También aludió al salmo 41 -«Como busca la cierva corrientes de agua…»- porque «nos decía la realidad que están viviendo los hombres. Tienen sed. Tienen oscuridad. No están a gusto con lo que se les está dando. Sienten que les roban lo más importante. Le están robando al ser humano la imagen de Dios que somos todos nosotros y que tan bellamente ha descrito nuestro Señor Jesucristo y que tan bellamente María nos enseña, pues es esa maestra singular y especial que Jesucristo nuestro Señor nos entregó a los hombres: Ahí tienes a tu madre».
Esta realidad -añadió el obispo dirigiéndose a los jóvenes- tiene que poner a los cristianos en movimiento. «No podemos estar tranquilos. Si el hombre tiene sed, hay que darle de beber; hay que alimentarle, si es que tiene hambre. Hay que acudir a él si se siente solo. Pero no podemos ir con nuestras fuerzas». Como tampoco «estamos aquí por casualidad. Todos los que estamos aquí estamos porque el Señor de una u otra manera ha hecho que escuchemos  su voz».
Abrirse a Dios, sin miedo a las consecuencias
Aludiendo al origen de la advocación de la Almudena, monseñor Osoro afirmó que Cristo, por medio de María, «quiere romper los muros. Quiere estar en el centro y decirnos a todos nosotros fundamentalmente tres cosas que quisiera acercar esta noche a vuestro corazón».
En primer lugar, pidió a los jóvenes: «Abrámonos a Dios, sin miedo. Con consecuencias: Dios nos puede pedir mucho, os lo advierto, ¿eh? Aquí hay muchos jóvenes. Os puede pedir mucho. Es más: yo en nombre del Señor me voy a atrever a pedíroslo. Porque el Señor, en muchas ocasiones, había gente que le decía: Quiero seguirte. Pero, en otras ocasiones, el Señor decía: Sígueme. Lo haré con vosotros esta noche, como el Señor».
«El Señor se acerca a todos»
Recordando el pasaje de la Anunciación, monseñor Osoro explicó que «el Señor la saluda a través del ángel y le pide que sea vasija para contener a Dios en esta historia. Estoy seguro de que todos en nuestra vida ha habido un momento en que el Señor nos ha saludado. Nos habremos hecho los sordos, habremos escamoteado su presencia, habremos estado huyendo para no responder al saludo. Pero el Señor saluda a todos los hombres porque para Él todos son hijos. Y Él se acerca a todos. No todos escuchan, es cierto. El Señor hoy os dice que el Espíritu, que la fuerza de Él estará con nosotros, que no tengamos miedo. Con aquella expresión que le dijo a María: gozamos del favor de Dios».
Es cierto -advirtió a continuación- que «Dios os puede pedir la vida. Os puede decir: Préstame la vida, quiero que seas sacerdote. Quiero que anuncies y hagas presente a mi Hijo Jesucristo en tu vida, incluso en tu mediocridad. Pero hazle presente, entrega su perdón, su misericordia, alimenta a los hombres con Él. Yo creo que de todos los que estamos aquí, prescindiendo de los seminaristas, que ya han respondido, alguno habrá al que el Señor toque y llame. Y exactamente igual alguna chica. Seguro que si abrimos nuestra vida a Dios habrá alguna llamada para mantener viva la maternidad en la Iglesia en una consagración total y absoluta a Dios».
«Dejemos que el poder de Dios entre en nuestra existencia»
En segundo lugar, monseñor Osoro pidió: «Dejemos que entre en nuestra vida, con todas las consecuencias. Dejemos que formule nuestra vida el Señor. Dejemos que la vida de Dios entre en nuestra vida, que el poder de Dios entre en nuestra existencia». Como hizo dando un hijo a la anciana Isabel, «si dejas entrar a Dios en tu vida, si dejas ocupar tu vida por Dios, harás maravillas, harás cosas que no te imaginabas».
El mismo obispo había podido experimentarlo recientemente, y así lo compartió con los jóvenes: «Os lo digo de verdad: ¿Hace unos meses, podía imaginarme yo que iba a estar aquí, hablándoos a vosotros? ¿Podía imaginarme que os iba a hablar de nuestra Señora de la Almudena? Es más: si me lo dicen, como me lo dijeron, me asusto. Pero creo en la Palabra del Señor: para Dios nada hay imposible. Y en la terquedad, y en la oscuridad, y en la no habilidad de mi vida, el Señor se vale para acercarse a vuestro corazón y para que vosotros también hoy digáis, como María, aquí me tienes, Señor, aquí estoy; no te pongo condiciones, entra en mi vida. Ocupa toda mi existencia. Entra en todas las moradas de mi vida. Te las dejo ocupar. Quiero hacer llegar el amor de Dios a los hombres, como lo hizo María».
«Salir desde el centro, que es Jesucristo»
Otra lección que hay que aprender «en la escuela de María» es la de salir «a los caminos de este mundo, para dar el rostro de Dios, como María. Salgamos donde están los hombres». Sin embargo -recordó- «hay que salir siempre desde el centro, y el centro es Jesucristo. Por eso os he dicho abrámonos a Dios; por eso os he dicho dejad ocupar la vida por el Señor. Pero salid con Jesucristo a los hombres.
María es «la gran intérprete de la salida. Una vez que recibió la noticia de que iba a ser madre de Dios; una vez que habitaba Dios ya entre los hombres, ese primer sagrario que es la Santísima Virgen salió por los caminos, por la región montañosa, salió en la dificultad; pero fue a visitar a una anciana que necesitaba la alegría del Evangelio porque tenía sed, tenía hambre, quería escuchar a Dios mismo y sentir la presencia de Dios».
Al joven vacío, a la familia en dificultad, al niño falto de cariño…
Al llegar a casa de Isabel, «como llevaba a Dios, lo percibió no sólo Isabel, que se llenó de alegría, sino que lo percibió aquel niño que aún no había nacido, y saltó de gozo. Es impresionante que cuando a la Beata Teresa de Calcuta le dieron el premio Nobel de la Paz, ella utilizó este texto para el discurso, defendiendo la vida, y diciendo que los niños que no quisieran que se los diesen a ella, que ella los cuidaría y los haría crecer».
Esta misma alegría del pequeño Juan hay que hacerla experimentar a los hombres «en todos los caminos: al joven que quizá se cree que lo está pasando bien pero está vacío por dentro; al niño que tiene de todo, pero a veces no tiene el cariño que necesita para crecer en la vida, ni le hacen crecer en la noticia más importante que un ser humano tiene que tener: que Dios le ama, que Dios cuenta con él; o al niño que tiene hambre, está solo y abandonado; o al joven que está sin trabajo; o la familia que pasa dificultades. Hay que salir y hacer que salte de gozo quien encontremos por el camino, no solamente por las palabras que decimos, sino por las obras que tenemos. Haremos creíble al Señor si provocamos en los demás lo que provocó María: que digan de nosotros dichosos porque creemos, porque nos fiamos de Dios, porque nos adentramos en la historia con la fuerza de Dios, porque estamos abiertos totalmente a Dios».
«Como un pobre, os pido ayuda»
En este momento, monseñor Osoro volvió a adoptar un tono más personal para exhortar a los jóvenes, retomando una de sus ideas iniciales: «¿Veis, queridos hermanos, queridos amigos? ¡Ha llegado la plenitud, hay que anunciarlo! Tenéis que ayudarme. Yo solo no lo puedo hacer. Tenéis que ayudarme. Yo, como un pobre, en esta primera noche a vosotros, los jóvenes, os pido ayuda. Tenéis que ayudarme a anunciar a Jesucristo, a hacerlo creíble. ¡Ha llegado la plenitud, y esto hay que decírselo a los hombres, que no lo saben! Que no se han enterado… Pero vamos a hacerlo asistiendo a la escuela de María. Que el Señor siempre esté junto a vosotros, pero que os acompañe siempre la Santísima Virgen María».
Antes de concluir la homilía, lanzó una última petición a los jóvenes: que «esta catedral, que es al mismo tiempo el Santuario de la Santísima Virgen nuestra Señora de la Almudena sea un lugar especial siempre para todos nosotros, al que venimos de vez en cuando a arrodillarnos ante la Santísima Virgen María para decirle al Señor, junto a ella, aquí me tienes, Señor, hágase en mí según tu palabra».
María Martínez López

sábado, 15 de noviembre de 2014

El día de la Sagrada Familia se celebrará en cada parroquia y no en Colón como en otros años




Este año no habrá misa de la familia en Colón como en años anteriores, se prescinde por razones económicas de una gran celebración y se celebrará en cada parroquia de la diócesis esta fiesta de la Sagrada Familia.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Mons. César Augusto Franco, nuevo obispo de Segovia

EL PAPA ACEPTA LA RENUNCIA POR EDAD DE MONS. ÁNGEL RUBIO


La Nunciatura Apostólica en España comunica a la Conferencia Episcopal Española (CEE) que a las 12,00 horas de hoy, miércoles 12 de noviembre, la Santa Sede ha hecho público que el papa Francisco ha aceptado la renuncia por edad al gobierno pastoral de la Diócesis de Segovia presentada por Mons. D. Ángel Rubio Castro. A la vez que se hace pública la aceptación de la renuncia, se comunica que el Papa Francisco ha designado como Obispo de Segovia a Mons. D. César Augusto Franco Martínez, en la actualidad Obispo Auxiliar de Madrid.

(CEE/InfoCatólica) Perfil biográfico del nuevo obispo de Segovia

Mons. César Agusto Franco

Mons. D. César Augusto Franco nació el 16 de diciembre de 1948 en Piñuecar (Madrid). Fue ordenado sacerdote el 20 de mayo de 1973. Es Licenciado (1978) y Doctor (1983) en Teología por la Universidad Pontificia de Comillas. Además, es Diplomado en Estudios Bíblicos por la Escuela Bíblica y Arqueológica de Jerusalén (1978-1980).
Comenzó su ministerio sacerdotal en Madrid, como Vicario Parroquial de las parroquias San Casimiro (1973), Santa Rosalía (1973-1975) y Ntra. Sra. de los Dolores (1975-1978). Tras tres años de estudio fuera de la diócesis, en 1980 regresó a Madrid como Capellán de las Hijas de la Caridad en el Colegio San Fernando, donde permaneció un año. Después fue nombrado de nuevo Vicario parroquial de la parroquia Ntra. Sra. de los Dolores (1981-1986).
Desde 1986 y hasta 1995 fue Consiliario diocesano de Acción Católica General y Capellán de la Escuela de Caminos y de la Facultad de Derecho. Además, desde 1986 hasta 1994 fue el Secretario del Consejo Presbiteral de Madrid. También fue Rector del Oratorio Santo Niño del Remedio de 1993 a 1995 y Vicario Episcopal de la Vicaría VII (antigua VIII) de Madrid entre los años 1995 y 1996.
El 14 de mayo de 1996 fue nombrado Obispo Auxiliar de Madrid y Titular de Ursona, recibiendo la ordenación episcopal el 29 de junio del mismo año.
Desde 1997 a 2011 fue Consiliario Nacional de la Asociación Católica de Propagandistas y ha sido el Coordinador general de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) de Madrid 2011. Desde noviembre de 2012 es Deán de la Catedral de Santa María la Real de la Almudena de Madrid. En su actividad docente, ha impartido cursos sobre Biblia en la Universidad Complutense de Madrid y en la Universidad Eclesiástica “San Dámaso”.
En la CEE ha sido miembro de las Comisiones Episcopales de Liturgia (1996-1999), de Enseñanza y Catequesis (1996-2008), de Apostolado Seglar (1999-2002) y de Relaciones Interconfesionales (2008-2014). Actualmente, y desde el pasado mes de marzo, es el Presidente de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis.

jueves, 13 de noviembre de 2014

«No es bueno que la familia esté sola»

Los retos de la familia, según monseñor Paglia
En la presentación del Congreso Católicos y vida pública, el Presidente del Consejo Pontificio para la Familia ofreció su visión de la familia, las necesidades que presenta hoy en día y sus posibilidades de cara a la evangelización

Monseñor Paglia, en la Universidad CEU San Pablo,durante la presentación del CongresoCatólicos y vida públicaCrisis: «Esta crisis familiar es consecuencia de un cambio cultural fruto del progreso económico. Hoy, la cultura dominante no niega la familia, como hace décadas, sino que la sitúa al mismo nivel que otro tipo de relaciones. A cualquier forma de estar juntos se le llama matrimonio, pues dicen: Hay amor. Afirmar que todas las uniones basadas en el amor son iguales es faltar a la verdad».
Hijos: «Estamos ante un cambio de época. Es la primera vez en la Historia que se rompe el nexo matrimonio-familia-procreación. A cualquier tipo de unión se le llama matrimonio; a cualquier tipo de relación se le llama familia; y hoy a los hijos se les tiene de cualquier manera, incluso en un laboratorio. Los que pueden tener hijos no los tienen; y los que no pueden los hacen como sea».
Sociedad desfamiliarizada: «Vamos hacia una sociedaddesfamiliarizada; se está produciendo un debilitamiento de todos los lazos. Las relaciones estables se consideran algo imposible. Crece el número de personas que viven solas. Decimos forever a nuestro equipo de fútbol, pero a la mujer o al marido...»
Escuela de vida: «La familia es una escuela en la alteridad. Es una forma social única, pues, en un mundo donde todo es provisional, es el único lugar donde hay relaciones firmes que inciden de manera profunda en las personas. La familia sigue siendo el lugar de la vida, del misterio del ser, patrimonio de la Humanidad».
Familia y misión: «A la hora de transmitir el Evangelio de la familia, los laicos tienen más responsabilidad, incluso, que los obispos. Necesitamos familias conscientes del ambiente en el que nos movemos, capaces de atender a otras familias. La familia es una Buena Noticia, y tenemos que dar testimonio de la fuerza y la belleza de este tesoro de amor. Es muy importante que los esposos vivan este tesoro y lo hagan resplandecer como una realidad apasionante, a pesar de los problemas. Necesitamos familias que la gente vea y diga: ¡Qué bonito!»
Sínodo: «El Instrumentum laboris mostró la preocupante distancia entre la enseñanza del magisterio de la Iglesia y la vida ordinaria de los fieles; es una enseñanza que debe ser explicada mejor. El Sínodo busca incrementar la audacia para solucionar los problemas de la familia. Estamos en estado de misión. Se pide el testimonio de las familias cristianas, así como acompañar a todas las familias heridas. No es bueno que la familia esté sola. Es un acompañamiento que debemos aprender y practicar, y debe empezar por mostrar el amor de la comunidad cristiana. Tenemos que encontrar la manera, sin que esto signifique atacar mínimamente la indisolubilidad. Tenemos que mostrar la belleza, más que demostrarla; hablar, más que convencer; hemos de ser mucho más inteligentes y hábiles. No basta soltar la doctrina, porque por sí sola no convence ni atrae».
Mujer: «La cultura de la familia es imposible sin las mujeres. Ellas son las primeras en poner en práctica la acogida al otro. La cultura de hoy es: sin hijos. ¿Dónde están las escritoras católicas que hablen de ello? Son las mujeres las que dan la vida a la Iglesia y a la sociedad. Las mujeres son las mártires de hoy; dan continuamente la vida. ¡Tenemos que decirlo!»
J.L.V.D-M.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Monseñor Vincenzo Paglia, Presidente del Consejo Pontificio para la Familia

¿El mejor documento del Sínodo? Las familias
El Presidente del Consejo Pontificio para la Familia, monseñor Vincenzo Paglia, estuvo el lunes en Madrid para presentar el XVI Congreso Católicos y vida pública, que se celebrará del 14 al 16 de noviembre. «En realidad, el verdadero documento final del Sínodo no será un nuevo texto; serán las nuevas familias que inspire», afirma

El Sínodo habrá logrado su objetivo si suscita
una nueva primavera de las familias cristianas
Ya han pasado varias semanas de la celebración del Sínodo de los Obispos. ¿Qué balance hace el Presidente del Consejo Pontificio para la Familia?
El Papa Francisco ha tenido la extraordinaria intuición de poner a la familia en el corazón de la reflexión de toda la Iglesia. En esta perspectiva, la Iglesia tiene la responsabilidad, y también el orgullo, de ser la única institución que ha tomado el reto de afrontar la profunda crisis, pero también la gran vocación de las familias, no sólo las cristianas, sino también las familias de todo el mundo.
El Sínodo extraordinario que acabamos de celebrar, en espera del Sínodo ordinario del año que viene, ha sido un paso decididamente positivo en la dirección adecuada, para ver y comprender la complejidad de la situación. Es algo que los Padres sinodales han afrontado con una gran libertad, siguiendo las indicaciones del Santo Padre desde el inicio. Esta libertad ha sido como el sello del Sínodo. El balance ha sido extraordinariamente positivo, estamos tocando temas cruciales para la vida de la Iglesia y de la sociedad, con una gran responsabilidad y con una gran libertad. El primer paso ha concluido; ahora hay que seguir trabajando con valentía y con creatividad, a la escucha también de las familias de todo el mundo.
Parece que a mitad del Sínodo hubo un punto de inflexión, porque parecía que la atención se centraba en las situaciones difíciles, y se olvidaba el testimonio de tantas familias que siguen a Cristo en la belleza de una familia unida.
Lo que nos ha sorprendido a todos ha sido la extraordinaria repercusión de la Relatio post disceptationem, cuya publicación es una práctica habitual en todos los Sínodos de los Obispos. Evidentemente, esto se produjo porque hemos tocado un punto que interesa de verdad a todo el mundo. Esta repercusión nos ha conmovido a todos. Es verdad que todos los pistones del motor no han funcionado de manera sincrónica, pero esto forma parte del funcionamiento de un coche que ya ha salido a caminar. La sensación de conmoción se produjo, es cierto, pero la diversidad de opiniones no oculta una mayoría absoluta de obispos que quieren continuar en el camino que hemos iniciado.
Entonces, ¿no se puede hablar de dos grupos de cardenales en oposición, de dos tipos de Iglesia?
Absolutamente, no. Hay una dialéctica, una diversidad de análisis sobre la situación, pero el Papa nos ha advertido a todos contra el endurecimiento farisaico por una parte, y contra el buenismo destructivo por otra. La situación está muy clara; el Papa nos ha invitado a leer la parábola del Buen Samaritano: frente a las heridas de las familias, debemos tomarlas sobre nuestras espaldas y acompañarlas. Aquí no puede haber división. Todos debemos aprender el arte del acompañamiento; debemos crecer en la comprensión de las heridas de las familias y de la cura que necesitan. El Sínodo quiere decir Caminar juntos. Hemos hecho, de verdad, un sínodo. ¡Pero no ha terminado! Seguimos caminando juntos.
Ha sido muy llamativa la repercusión en los medios de comunicación, más que en otras ocasiones. Muchas veces, las crónicas no se ajustaban a la realidad de los debates. ¿Cómo han vivido los Padres sinodales esta situación?
A veces, esta increíble atención de los medios de comunicación, que han estirado la interpretación de los textos, ha ocasionado tensiones que han zarandeado la barca. Es más que comprensible, por otra parte. Es difícil separar lo interno de lo externo; las discusiones, de la opinión pública. Debemos asumirlo, pero creo que todo este movimiento nos ha ayudado a ser más conscientes, responsables y atentos a la situación de la familia.
Para usted, ¿ha sido positiva la publicación de las diferentes Relaciones, así como las votaciones finales?
Decididamente positiva. Yo, incluso, habría publicado también todas las intervenciones de los Padres sinodales. En este tema, debemos tener confianza en el debate. La fuerza del que quiere seguir el Evangelio ayudará a evitar interpretaciones desviadas. Cuando se abre una ventana, es fácil que pueda entrar el polvo; cuando se hace un cuerpo a cuerpo con la realidad, es fácil mancharse las manos; pero la luz ha entrado en la casa, y no debemos tener miedo del debate. Debemos tener miedo de la mentira y de la ambigüedad.
¿Qué pasos se van a dar hasta el próximo Sínodo ordinario, en octubre de 2015?
El Papa, con gran inteligencia pastoral, ha querido que el Sínodo se celebrase en dos etapas. Él es consciente de que la Iglesia es el entero pueblo de Dios: Papa, obispos, clero y fieles laicos. En esta estructura, los fieles pueden entrar activamente en el proceso de reflexión en torno a la experiencia eclesial. Es una oportunidad de recibir todas las inspiraciones positivas que puedan surgir; el Espíritu sopla donde quiere. Espero que, hasta el Sínodo de 2015, pueda surgir en cada parroquia, en cada comunidad, en cada realidad eclesial, un debate en torno a estos temas. La sinodalidad entendida así es un gran y prolongado Pentecostés. Durante este año, surgirán perspectivas y propuestas que la Secretaría General del Sínodo recogerá para elaborar el Instrumentum laboris del año que viene, porque, en mi opinión, el documento final del Sínodo pasado, aun estando lleno de esperanza, necesita enriquecerse todavía con muchas otras reflexiones; hay temas aún poco estudiados y algunos están ausentes, y es indispensable que se complete.
¿Qué asuntos son los que, en su opinión, precisan decisiones pastorales concretas y urgentes?
Personalmente, creo que uno de los temas de fondo es el de la preparación al matrimonio. Requiere un pensamiento muy profundo, pero que, al mismo tiempo, no quede limitado a la sola preparación inmediata. Hay necesidad de un instrumento que ayude también en los primeros pasos de la nueva familia, porque es entonces cuando los esposos tienen más necesidad de ayuda. En definitiva, preparación al matrimonio y ayuda durante los primeros años de casados son, para mí, lo más urgente. Es indispensable una profundización en este campo, pues no hay duda de que, en el corazón de la misión orientada a la familia, está la preparación y la ayuda en los primeros años.
¿Algún otro asunto más?
Sí, esto nos lleva también a darnos cuenta de uno de los puntos más flojos de la pastoral familiar contemporánea: la debilísima relación entre la familia y la comunidad. Yo busco no tanto una renovación de la pastoral familiar, como de una inspiración familiar de toda la pastoral; es decir, concebir toda la pastoral de la Iglesia en términos de familia. Éste es un cambio de mentalidad muy necesario. Las parroquias deben ser una familia, plantear sus actividades en un espíritu familiar. Y la celebración del Domingo debe ser el centro de la relación parroquia-familia.
En la presentación del Mensaje final del Sínodo se dijo: «El mundo está mirando a las familias cristianas». ¿Qué le pediría usted a las familias? ¿Cómo podemos ayudar en esta reflexión de la Iglesia sobre la familia?
Las familias deben dejar de estar replegadas sobre sí mismas. Deben asumir un espíritu de misión y de eclesialidad mucho, mucho más fuerte. En realidad, el verdadero documento final del Sínodo no será un nuevo texto; serán las nuevas familias que inspire. El Sínodo habrá logrado su objetivo si suscita una nueva primavera de las familias cristianas, que deben ayudar a las familias heridas y que son llamadas a devolver el vigor familiar a un mundo triste que vive en el individualismo.
Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo