domingo, 15 de enero de 2017

Nuevo Sínodo de los Obispos sobre los jóvenes en octubre 2018

La Santa Sede ha publicado el «Documento Preparatorio para la XV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos», sobre el tema «Los jóvenes, la fe y el discernimento vocacional», que se celebrará en el mes de octubre del año 2018. También se ha hecho pública una carta del Papa a los jóvenes.
(InfoCatólica) «Os he dicho esto para que mi gozo esté en vosotros y vuestro gozo sea perfecto» (Jn 15,11): este es el proyecto de Dios para los hombres y mujeres de todos los tiempos y, por tanto, también para todos los jóvenes y las jóvenes del tercer milenio, sin excepción». Así empieza el documento que servirá de introducción al próximo sínodo.
El texto afirma que «la Iglesia ha decidido interrogarse sobre cómo acompañar a los jóvenes para que reconozcan y acojan la llamada al amor y a la vida en plenitud, y también pedir a los mismos jóvenes que la ayuden a identificar las modalidades más eficaces de hoy para anunciar la Buena Noticia».
El documento «propone una reflexión articulada en tres pasos. Se comienza delineando brevemente algunas dinámicas sociales y culturales del mundo en el que los jóvenes crecen y toman sus decisiones, para proponer una lectura de fe. Posteriormente se abordan los pasos fundamentales del proceso de discernimiento, que es el instrumento principal que la Iglesia desea ofrecer a los jóvenes para que descubran, a la luz de la fe, la propia vocación. Por último, se ponen de relieve los componentes fundamentales de una pastoral juvenil vocacional».
El texto tiene tres apartados: «Los jóvenes en el mundo de hoy», «Fe, discernimiento y vocación» y «La acción pastoral»
Al final se indica un cuestionario que debe recoger los siguientes datos
- Número de habitantes en el país/en los países y la tasa de natalidad.
- Número y porcentaje de jóvenes (16-29 años) en el país/en los países.
- Número y porcentaje de católicos en el país/en los países.
- Edad media (en los últimos cinco años) para contraer matrimonio (distinguiendo entre hombres y mujeres), para ingresar en el seminario y para entrar en la vida consagrada (distinguiendo entre hombres y mujeres).
- En el grupo de edad de 16-29 años, el porcentaje de: estudiantes, trabajadores (si es posible especificar los ámbitos), desempleados y «ninis» (ni estudian ni trabajan).

«Documento Preparatorio para la XV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos» (texto completo)

Carta del Papa a los jóvenes

Por su parte, el Papa ha escrito  este viernes una carta a los jóvenes de todo el mundo para preguntarles sus inquietudes y sueños, así como «también las dudas y las críticas».
En la carta, el Pontífice recuerda especialmente a los que viven «sometidos al chantaje de la violencia y se ven obligados a huir de la tierra natal» para escapar de la guerra, el terrorismo o la violencia de «narcos», mafias y «maras» de muchos tipos.
Francisco invita a los jóvenes a «hacer escuchar a todos su grito, háganlo resonar en las comunidades y háganlo llegar a los pastores», y les recuerda que «San Benito recomendaba a los abades consultar también a los jóvenes antes de cada decisión importante porque ‘muchas veces el Señor revela al más joven lo que es mejor’».


viernes, 13 de enero de 2017

Material del MFC sobre Amoris Laetitia del Cardenal emérito D. Fernando Sebastián

Queridos amigos miembros del Directorio:
Sabemos que muchos estabais ansiosos esperando esta noticia...
 
Por fin hemos logrado que la editorial CCS haya terminado el temario que sobre la Amoris Laetitia ha elaborado para el MFC el Cardenal emérito D. Fernando Sebastián. Os envío este correo a todo el Directorio para que compartamos la alegría y divulguemos la noticia.
Pero de manera especial me dirijo a los Presidentes diocesanos para que vayáis haciendo los pedidos para vuestra diócesis ya que cuanto antes los hagais, antes os los envío.
Si alguna diócesis tiene compromiso con algún otro grupo parroquial o de cualquier otra índole podéis hacer la demanda total de ejemplares en un solo pedido y los gastos de envío os salen más favorables.
 
Un abrazo:
 
 
Pepe y Encarnita
(Presidentes Nacionales del MFC)

jueves, 12 de enero de 2017

Próximos encuentros conyugales 2017 del MFC

Queridos Hermanos:
Os solicitamos Oraciones por los matrimonios, agentes de encuentros y sacerdotes. Así como por los abundantes frutos apostólicos de los Encuentros Conyugales que se celebrarán, Dios mediante en las siguientes fechas:
21 y 22  de Enero en la Diócesis de Toledo
28 y 29 de Enero en la Diócesis de Madrid
28 y 29 de Enero en Tenerife

"El fruto del silencio es la oración. El fruto de la oración es la fe. El fruto de la fe es el amor. El fruto del amor es el servicio."
SANTA TERESA DE CALCUTA

José Antonio Corrales y María Carmen Pomares
Responsables SN Encuentros MFC

miércoles, 11 de enero de 2017

Carlos Osoro recoge en el libro Búscate en mí. Los jóvenes conversan con Jesús años de encuentros con jóvenes

El cardenal arzobispo de Madrid, Carlos Osoro recoge en el libro Búscate en mí. Los jóvenes conversan con Jesús años de encuentros con jóvenes que le han llevado a formular «las grandes catequesis cristianas»
Fue tras la Jornada Mundial de la Juventud de Cracovia, en julio del año pasado, cuando el cardenal arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, decidió plasmar en un libro lo que durante tantos años ha venido transmitiendo a jóvenes de distintas generaciones, «las grandes catequesis cristianas desde el inicio mismo de la Iglesia». También le animó la celebración del Año de la Misericordia, y así nació Búscate en mí. Los jóvenes conversan con Jesús (PPC), que presentó a los jóvenes de Madrid este viernes en la vigilia de oración que comparte con ellos cada primera semana de mes. «Siempre he querido proponer a los jóvenes acoger a Cristo para darlo a conocer a todos los hombres con nuestra vida, y así protagonizar en nuestra historia, con toda la Iglesia, con obras y palabras, el anuncio del mensaje con más novedad y más revolucionario. […] Por ello el libro está pensado para que podáis iniciaros en el encuentro con Jesucristo. Pienso en voz alta y comparto con vosotros estar reflexiones y vivencias para que podáis encontraros con la persona de Jesucristo, que os busca incansablemente, que siempre está a vuestro lado aunque no os deis cuenta, y que es quien provoca la verdadera alegría y da el verdadero sentido que tiene la vida», apunta en las páginas de presentación.
La obra está conformada por tres capítulos, en los que el purpurado aborda las oraciones del padrenuestro, el avemaría y el credo frase por frase. «Los dos primeros capítulos los escribí con el corazón esponjado. El otro, el credo, lo hice con más cuidado y con deseo de ser fiel a la fe que la Iglesia proclama; ello quizá me dio menos espontaneidad y así lo comprobaréis».
«Un libro para seguir escribiendo»
La propuesta del arzobispo madrileño no es un libro al uso, sino, como él mismo dice, «un libro que entre todos sigamos escribiendo con la convicción de que Dios es real y se manifiesta en todas partes». «Como diría san Ignacio, tenemos la tarea de “buscar y encontrar a Dios en todas las cosas”. Deseo que los jóvenes lo encontréis», añade. A renglón seguido, explica: «Os invito a no caer en
la tentación de no buscarlo en el pasado o en lo que creemos que se puede dar en el futuro. El Dios concreto, con rostros, está aquí y ahora. No hagamos lamentaciones de cómo van las cosas hoy, pues esto no ayuda a encontrar a Dios. Hay que encontrar a Dios en nuestro hoy, pues Dios se manifiesta en el tiempo y está presente en los procesos de la historia».
Una obra cuyo título nos lleva hasta santa Teresa de Jesús, pues «Búscate en mí» es una frase que un día oyó la santa andariega en la oración y que después comentó en uno de sus poemas. «En el fondo, es la pregunta que deseo que vosotros mismos respondáis: “Tú, joven de este siglo XXI, ¿dónde estás? ¿Quién eres?”. Cuando el ser humano se encuentra a sí mismo, entonces busca a Dios y se lanza a dar a los demás la bondad, la verdad y la belleza que ha encontrado. A todo eso te invito con este libro».
Interactividad con premio
osorojovenesgrandescatequesis2Como ya hemos dicho, el libro recoge las reflexiones catequéticas que el purpurado ha venido realizando en sus encuentros con jóvenes. Ahora, tanto los jóvenes que las escucharon como los que no, podrán leerlas, orar con ellas y pasar a la acción. «Por eso es un libro interactivo –añade Osoro–, en él digo lo que yo vivo y os invito a que concretéis lo que cada uno va descubriendo. Podéis hacerlo al final de cada capítulo, en el apartado “Ahora te toca a ti”, plasmando en las páginas reservadas para ello vuestros descubrimientos y vivencias mediantes reflexiones, relatos, poemas y dibujos según se indica en cada ocasión». Una vez completado el libro, los jóvenes podrán participar en un concurso con premios, cuyas bases se darán a conocer próximamente. En cualquier caso, como afirma el propio Osoro, el mayor premio es el de «hallar un sentido más profundo a vuestra vida y convertiros en discípulos misioneros del Señor».
El arzobispo madrileño interpela a los jóvenes sobre los cinco cambios que harían para que todos los hombres tengan que comer, les pide que escriban relatos, oraciones, canciones, dibujen o se acerquen a una Iglesia y se pongan delante del Sagrario.
En todo el libro está muy presente el Evangelio, que abre cada reflexión del purpurado, con las que aterriza al mundo de hoy esa Palabra y cada frase de las tres oraciones que arman el texto. Así, en sus páginas encontrarán respuestas e interrogantes, sobre el tiempo, la belleza, la felicidad, el perdón, las tentaciones. El deseo del autor con esta obra –que también incluye alguna de sus ilustraciones– es que los jóvenes se conviertan «en testigos y apóstoles para que otros jóvenes conozcan a Jesucristo y puedan descubrir la bondad y la belleza que en Dios hemos encontrado».
Con este libro, cuyos beneficios irán a parar a la Fundación Casa de la Esperanza: Espacio Contigo, el arzobispo madrileño suma una nueva aportación editorial tras la que se presentó el pasado mes de abril, Con rostro de misericordia. Cartas a los niños para que lean con sus padres, una recopilación de 52 escritos para los más pequeños que Osoro ha ido redactando a lo largo de su ejercicio pastoral.
F. Otero @franoterof
Fecha de Publicación: 04 de Enero de 2017
alfayomega.es

lunes, 9 de enero de 2017

Carta de felicitación de año nuevo de los presidentes diocesanos

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Queridas familias:

¡Feliz año 2017!

En este nuevo año, nos ponemos bajo la protección de la Sagrada Familia.

Os remitimos la carta de saludo por el nuevo año, la invitación para que recéis e informéis sobre el encuentro conyugal a celebrar el 28 y 29 de enero, y para los equipos de matrimonios la solicitud de propuesta  de  candidatos a la presidencia.

Un abrazo en el Señor,
Juan Carlos y Mercedes.




 Madrid, 9 de enero de 2017
            Queridas familias:

         ¡Feliz y Santo Año 2017!

Tras las fiestas de Navidad, en las que celebramos que Dios, por el Amor Infinito que nos tiene, se hace Niño, como Movimiento Familiar Cristiano nos postramos ante Él, le adoramos y le pedimos su protección y ternura, con esta actitud acogemos a las familias, en particular las que sufren por la enfermedad, el paro, el desamor, la falta de fe y esperanza.

Para ello, os invitamos a que informéis y recéis para que pueda llevarse a efecto el Encuentro Conyugal a celebrar los días 28 y 29 de enero, en Guadarrama, en la casa de espiritualidad de los  Padres Agustinos “Fray Luis de León”. Tlf. de contacto:                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                             91 373 34 85; e-mail: alfredoinmculadaotmail.com

            Trasladaros que en junio cumpliremos el cuarto año de servicio en la presidencia diocesana del Movimiento Familiar Cristiano,  al objeto del relevo y en cumplimiento del artículo 26 p. 2 de los Estatutos,  los equipos deben proponer el nombre del matrimonio, entiendan como continuador en la presidencia, así  os conminamos a que realicéis propuestas, una vez hechas nos pondremos en contacto con los matrimonios señalados para que acepten el ser candidatos.

            Que la Sagrada Familia de Nazaret y el Espíritu Santo, nos ayuden a encontrar el matrimonio dispuesto a servir en este momento a las familias.

            Un abrazo en el Señor.


      Juan Carlos y Mercedes
PRESIDENTES DIOCESANOS

Nueva evangelización en las parroquias

Parroquias de toda España están cambiando la mentalidad, los horarios, las catequesis, las estructuras… Y están compartiendo sus experiencias para evangelizar con más eficacia y profundidad
A 30 kilómetros de Madrid por la A-1 se encuentra el templo de Santo Domingo de la Calzada, de la diócesis de Alcalá de Henares. La parroquia tiene un perfil que ya querrían muchos sacerdotes en España: la iglesia llena durante la Misa dominical, muchos niños y familias, actividades diarias, cinco o seis horas de confesionario cada domingo… Hace apenas cuatro años, la parroquia albergaba también muchas iniciativas: adoración nocturna, cursos Alpha, grupos de formación como continuación de Alpha, Mother´s prayers, el oratorio de niños pequeños como catequesis de poscomunión, una semana de evangelización en la parroquia… Pero su párroco, José María Lamadrid, percibía que algo no funcionaba bien. En verano de 2013, José María estaba con la lengua fuera y con una sensación: «Aquí falta algo…».
Lamadrid, que a principios del mes de diciembre organizó junto a Alpha España el primer Encuentro de parroquias sobre liderazgo y experiencias prácticas para la conversión pastoral, se dio cuenta de que «faltaba una unidad interna. Hacíamos muchas cosas y yo no podía con todo. Ahí se confirmó mi runrún: no se trata de hacer 20.000 cosas puntuales, sino de hacer de la parroquia una comunidad de fieles que se acerquen al Señor y puedan crecer en la fe».
Así que convocó a sus colaboradores más cercanos para ponerse delante del Señor y preguntarle: «¿Por dónde quieres que vayamos?». De ahí surgió un consejo de evangelización que empezó a reunirse todos los sábados por la mañana para celebrar la Eucaristía, rezar juntos y compartir inquietudes. «Poco a poco nos dimos cuenta de que había que parar cosas: algunos grupos, actividades y charlas dejaron de funcionar», dice el párroco. «Empezamos a entender que no se trata de introducir más y más cosas, sino que la conversión pastoral es, en primer lugar, un cambio de mentalidad que luego se traduce en la actividad. En realidad hemos adoptado pocas novedades en los últimos tres años, porque lo primero es rezar y pensar, orar y trabajar. Es un asunto más de claves que de iniciativas».
En todo este proceso no ha estado solo: «No todo gira alrededor del cura. La relación entre sacerdotes y laicos tiene que renovarse. Tenemos que trabajar juntos, no para hacer lo que yo quiera, o lo que los laicos quieran, sino lo que quiere Dios. Si la gente está tocada por Dios lo va a hacer bien. No se puede tener todo controlado, porque las cosas no avanzan y los curas se queman». Por este motivo, uno de los requisitos para participar en el encuentro de diciembre fue que los sacerdotes tenían que acudir junto a un equipo de cuatro o cinco colaboradores laicos de su parroquia.
Hoy, Santo Domingo está creciendo a un ritmo sostenible, con una renovación tranquila. El consejo de evangelización sigue trabajando, toda la catequesis de la parroquia se ha puesto en clave de oratorio de niños pequeños, hay un equipo de acogida en las oraciones mensuales que se quiere trasladar a la Eucaristía dominical, se está introduciendo una música más actual en las celebraciones… En definitiva «no hay que tener miedo de cambiar cosas, de intentar una transmisión de la fe más eficaz. Estamos explorando. La visión es hacer una comunidad cristiana de discípulos misioneros, de gente que va a la parroquia y vive su fe y la transmite en su vida diaria», explica Lamadrid.
«Los cambios de mentalidad en cualquier organización duran varios años», concluye el párroco. Pero hay que hacerlos. Y empezar por lo más necesario: «Toda renovación empieza por la oración».
Más libertad
Equipo de seglares de Alpha en la parroquia San Pedro Poveda, de Jaén. Foto: Julio Segurado
Equipo de seglares de Alpha en la parroquia San Pedro Poveda, de Jaén. Foto: Julio Segurado
En esta primera fase de la conversión pastoral está la parroquia de Nuestra Señora de Fuente del Fresno, en la diócesis de Madrid. El párroco, Javier Sánchez Cervera, explica que «a primera vista no funciona nada mal: hay actividades bonitas, buen ambiente…, pero eso no vale, porque hay un 80 % de personas del entorno de la parroquia que no vienen nunca».
¿Qué se puede hacer? «Hay que descubrir cuál es el plan que está en la mente de Dios para que todos los vecinos sean santos. Si no, estamos perdiendo el tiempo». ¿Y cómo hacerlo? «No se trata de pensar actividades variadas para los que ya vienen a Misa. Además, las iniciativas son lo de menos, son lo último». En su caso, constató que «las parroquias, tal como están hoy planteadas, no funcionan porque no evangelizan y no conducen a la gente a un encuentro real con Cristo. Y no son sostenibles, porque dependen del párroco en todo: hay parroquias que van bien, pero cambian al párroco y se hunden».
Por eso en Fuente del Fresno han empezado por el principio: «Me di cuenta de que no estaba en condiciones de hacerlo yo todo, de que necesitaba rodearme de gente y de mirar a Cristo juntos y preguntarle: ¿Qué debemos hacer?». Desde hace un año, un grupo de 15 personas se reúne regularmente «para rezar, hablar y ver dónde quiere Dios que vayamos».
Este cambio de mentalidad otorga además una gran libertad pastoral: «Lo importante no son los números, sino saber si cada cosa que hagas es lo que Dios quiere para esta parroquia. Se te podría ocurrir: ¿Y si quitáramos las catequesis de Confirmación y las convirtiéramos en excursiones los fines de semana? Pero lo hemos hecho siempre así. ¿Y qué? Si algo no ayuda lo quitamos, y no pasa nada». Además, el Espíritu Santo renueva en quienes se embarcan en esta aventura el don del temor de Dios, «porque perciben que esta llamada que Dios nos está haciendo es algo muy grande, que nos supera y que es obra suya», concluye.
«Queremos hacer cristianos»
Esta audacia a la hora de replantearse la transformación de «las costumbres, los estilos, los horarios, el lenguaje y toda estructura eclesial», como pide el Papa Francisco en Evangelii gaudium, ha llevado a Modesto Álvarez, párroco de San Francisco de Sales, en Parla, diócesis de Getafe, a adecuar el itinerario catequético de la Iniciación cristiana a cada uno de los niños, no a dividirlos por edades. «Hay niños que antes de cumplir la edad habitual en la que se hace la Primera Comunión ya están preparados para confesarse y comulgar, y lo hacen a los 7 años».
En su parroquia, los dos primeros años de catequesis de Primera Comunión consisten en una celebración de la Palabra previa a la Misa dominical, siempre con las familias: «Los niños necesitan la experiencia de fe de sus padres, no basta solo con las catequesis», explica Modesto. ¿El riesgo? Que haya familias que deciden llevar a sus hijos a otras parroquias. «Pero es que nosotros no damos cursillos para recibir sacramentos y ya está. Nosotros queremos hacer cristianos».
El núcleo de evangelización de San Francisco de Sales, de Parla, con algunos miembros de la comunidad Fe y Vida. Foto: Modesto Álvarez
El núcleo de evangelización de San Francisco de Sales, de Parla, con algunos miembros de la comunidad Fe y Vida. Foto: Modesto Álvarez
Esta mentalidad influye también en la celebración del domingo. En San Francisco de Sales solo hay una Eucaristía dominical, «porque somos una única comunidad. Y la preparamos muy bien: la homilía, la música, un equipo de acogida… Es una Misa larga, de más de una hora, y es muy bonito ver que la gente se queda después en la puerta hablando, los niños jugando por ahí, haciendo vida comunitaria… De ahí han surgido peregrinaciones, encuentros, vacaciones parroquiales…».
Como en otros casos, el cambio comenzó con la creación de un pequeño equipo y perdiendo el miedo a que la parroquia «sea algo más que un dispensario de servicios religiosos».
No es proselitismo
En Nuestra Señora de la Asunción, en Cadalso de los Vidrios, diócesis de Getafe, «lo que marcó la diferencia fue crear un equipo para preguntarle a Dios qué quiere de nuestra parroquia», dice Carlos Ruiz, el párroco. «Creamos un núcleo y nos pusimos a la escucha de Dios, no para ver cómo podemos traer más gente a Misa, que eso es proselitismo, sino para ver qué necesita la gente del pueblo y qué les podemos ofrecer».
«Ojo, la conversión pastoral no se puede quedar en un lema bonito y seguir haciendo lo mismo», dice Julio Segurado, párroco de San Pedro Poveda, en Jaén. En su parroquia han probado muchas cosas en los últimos años, pero siempre en una clave: grupos pequeños en torno a un café o algo de comida, en un ambiente relajado que propicie el diálogo. «No queremos hacer alumnos –dice Julio–. No podemos seguir repitiendo esta metodología. Nuestro lema: Más adultos y menos niños; más laicos y menos clero».
Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
alfayomega.es

domingo, 8 de enero de 2017

Fotos Navidad MFC 2016

 En la convivencia del MFC de Madrid nos reunimos numerosas familias y tras la misa se concedió un recuerdo de una imagen de la Sagrada Familia al matrimonio que había cumplido los 50 años.
Tras unos juegos pudimos disfrutar de una rica comida compartida.
Abajo se pueden apreciar algunas de las fotos de la visita tradicional de los belenes navideños por el centro de Madrid, en la que se dieron cita familias con niños y jóvenes del movimiento.
¡¡¡Y como siempre terminamos con un chocolate con churros!!!





sábado, 7 de enero de 2017

Película con valores: Silencio. Historia de los mártires de Japón

«Silencio», de Scorsese, llega a los cines: estremece y da fe, pero hay críticos que dudan de ella


«Silencio», de Scorsese, llega a los cines: estremece y da fe, pero hay críticos que dudan de ella
Los jesuitas se preparan para entrar en Japón, donde los cristianos son perseguidos y masacrados
5 enero 2017

Desde el día 6, está en los cines españoles Silencio, la película de Martin Scorsese sobre la persecución contra los cristianos en el Japón del siglo XVII. A Hispanoamérica llega en febrero.

Buena parte de la crítica, tanto católica como secular, está desconcertada con la película, aunque hay consenso en que es una historia compleja, estremecedora, con una extraña belleza, y de efectos a largo plazo: horas y días después de verla, sigue rondando en la mente y el alma del espectador. No es posible olvidarla. En nuestra época de consumo de imágenes no es fácil decir eso.

No hay choque de religiones: el que tortura es el Estado
No está claro hasta qué punto los críticos entienden la película. Por ejemplo, una crítica afirma que el "aspecto intelectual más suculento" está en "el choque de religiones", cómo extrapolar la religión a una tierra extranjera. "Acaba por ser el nipón el discurso más elaborado y tolerante, pues defiende las ideas cristianas en sus lugares de origen, pero la imposibilidad de convertir un pueblo budista a la nueva religión del mismo modo que no tratan de predicar fuera de sus dominios", escribe un crítico.

Pero eso no es lo que se ve en la película, ni tampoco lo que sucedió históricamente. No había "imposibilidad de convertir": en apenas 60 años había 300.000 cristianos en Japón, sin recurrir a fuerza alguna. Era una iglesia vivísima y perseveró en la persecución.

No vemos en la película un choque entre religiones: la religión budista en la película son meros actos externos, de decorado social. El choque que se ve es entre funcionarios policiales del Estado, una máquina fría y política, especializada, una Sluzba, Stasi, KGB o Securitate del siglo XVII, contra unos sencillos campesinos y unos misioneros dispuestos a morir por el Cielo, el Paraíso, Cristo.



Los argumentos anticristianos...¡son mero uso de la fuerza!
Ninguno de los argumentos de los torturadores vale nada, porque lo único que les respalda es la fuerza y la tortura. Hay cinco escenas de tortura detallada para que quede claro. La película recoge un hecho histórico: una persecución de especialistas constantes y maquiavélicos, que podrían ser superados solo por el experimento Pitesti en Rumanía.

El jesuita Hubert Cieslik en su investigación de 1974 sobre el caso Ferrerira dice que hay testimonios de la época que vivieron la tortura de la fosa y también la de ser quemados y pudieron contar que la fosa era mucho peor que el fuego, más dolorosa y muchísimo más larga. Hay que tenerlo en cuenta al juzgar a los mártires y a los recusantes.

Los civiles (y feligreses) como rehenes
El obispo Robert Barron, que se declara fan de las películas de Scorsese y es un popular columnista y comunicador, hace otra comparación extraña (aquí en español). Sugiere que la película nos hace simpatizar con la apostasía de algunos jesuitas ante la tortura. Lo compara con una película en la que unos comandos norteamericanos muy entrenados tratan de ayudar a unos civiles leales tras las líneas enemigas, civiles que demuestran estar dispuestos a morir, pero luego los comandos "son finalmente detenidos y, bajo tortura, renuncian a su lealtad a su país, se unen a sus oponentes y viven una vida cómoda bajo los auspicios de sus antiguos enemigos. ¿Estaría alguien ansioso de celebrar las complejas capas y la rica ambigüedad de su patriotismo? ¿No los veríamos directamente como cobardes y traidores?"

Pero esta comparación no es buena, porque Barron parece olvidar que en la película los torturadores usan a los civiles como rehenes: muestran a varios campesinos en la terrible tortura de la fosa (inventada solo en esta época y sólo para este fin) y dicen al jesuita Rodrigues: "ellos ya han apostatado muchas veces, eres tú el que has de apostatar si quieres que dejemos de torturarlos". No está claro si históricamente se usaron rehenes así para presionar a los jesuitas, pero esa es la "opción del diablo" de la película y la novela.



Cuando Cristo habla 
Además, muchos críticos olvidan que si en la novela original de Shusaku Endo la voz de Cristo que Rodrigues oye puede entenderse como una alucinación, en la película, en cambio, es un hecho. Cristo habla. Habrá quien no quiera aceptarlo, o a quien le moleste. Pero Cristo habla, con voz majestática, propia, no con la voz de la mente de Rodrigues. Y da instrucciones directas a su servidor.

Por supuesto, Cristo ha hablado antes a lo largo de la película de muchas formas más discretas: en las Eucaristías, bellísimas; en palabras de la Biblia, que resuenan; a veces en la naturaleza (Rodrigues ve el rostro de Cristo en un charco).

Y, sobre todo, y es la tesis central de la película, habla en el sufrimiento de los inocentes. Y ese sufrimiento es la voz de Cristo que dice: esto es horrendo, esto es espantoso, torturar a personas está mal. Los malos no son los campesinos cristianos ni los misioneros: es una máquina estatal que tortura hombres. Que nadie caiga en el síndrome de Estocolmo.

¿Centrarnos en los santos? ¿O en el débil que se confiesa?
Barron invita a no prestar demasiada atención a las complejidades de los casos de apostasía en la película y pide centrarse en los mártires laicos japoneses, que vemos que son muchos. Uno de ellos proclama claramente, a voz en grito: ¡Paraíso!, justo antes de morir.

Dan Hitchens, uno de los editores del Catholic Herald, plantea otro enfoque: "los grandes santos y mártires ayudan a nuestra fe, pero en estos días el testimonio más inspirador es la cola del confesionario".

Y es que el padre Rodrigues confiesa al traidor Kojichiro una y otra y otra vez. Rodrigues, incluso después de ceder... ¡seguirá confesando porque Cristo se lo pide! Y Kojichiro no es una figura tan parecida a Judas como comentan algunos críticos, porque él mismo dice que no acepta los sobornos, que cede solo por miedo a las terribles torturas, y porque acude continuamente a confesión sin minimizar su pecado.

El Estado opresor cree tenerlo todo controlado... pero, bajo su radar, sigue habiendo un sacerdote de Jesucristo que confiesa y absuelve pecados, que quita el pecado del mundo.

El padre Barron critica: "Esa es justamente la clase de cristianismo que la cultura reinante quiere, totalmente privatizado, escondido, inofensivo".

Quizá: pero la película demuestra que ese cristianismo escondido sólo se consigue con métodos estatales de tortura totalitarios, sofisticados, sistemáticos y sostenidos durante 250 años. Y aún así, después de 250 años sin sacerdotes, cuando llegó la libertad religiosa a finales del siglo XIX se descubrió que aún quedaban unos 30.000 cristianos en Japón (sobre los 300.000 que había habido hacia el año 1620).

La película anima a ser fuertes, no a ceder
La película hace rezar. La película hace que cualquier cristiano quiera ser valiente, ser mejor. La realidad es que ningún cristiano sale de esta película pensando "si ese personaje cede ante la tortura de la fosa, yo también puedo permitirme ciertas libertades".

Por el contrario, todos salimos pensando: "eso de Japón sí era martirio, y no lo que me puedan hacer a mí, con multas de leyes LGBT, amenazas de despido de jefes anticlericales o insultos de gente que apenas conozco en Facebook. Soportar estas cosas es muy llevable".

Pensamos también, eso sí: "cuidado, el Estado puede ser un monstruo terrible, insaciable, feroz, contra el hombre". Algo que el siglo XX europeo demostró con creces.

Pensamos, por último, "si Rodrigues siempre acababa confesando a Kochijiro, también yo podría confesarme". Esta es una de las ideas que sin duda más han motivado a Scorsese, que probablemente se ve a sí mismo como un Kochijiro.



Explorar otros escritores católicos japoneses
Hay quien plantea que es sospechoso que la novela de Shusaku Endo se difundiera mucho en los años 60, mientras que las historias de autores cristianos japoneses que  muestran ejemplos de mártires constantes no se hayan difundido. Sin embargo, en el "Silencio", de Scorsese, vemos muchos mártires sinceros. Por otro lado, tiene sentido mencionar, como hace Roy Peachey en la revista First Things a esos autores japoneses católicos que nadie traduce: Sono Ayako, Miura Shumon, Shimao Toshio, Tanaka Chikao, Tanaka Sumie, Takahashi Takako y Kaga Otohiko.

Peachey escribe: "Kaga Otohiko es un ejemplo particularmente interesante. Se convirtió al catolicismo por influencia de Shusaku Endo, y escribió sobre Ukon Takayama, el samurai que se convirtió al cristianismo" [y murió en las Filipinas españolas, exiliado; lea aquí su historia]. "Las novelas sobre la fe no siempre son populares entre los editores occidentales, así que la novela sobre Ukon Takayama no se ha traducido".

Los jesuitas de hoy aprovechan la película
Por su parte, los jesuitas, aplicando aquello de "con limones haz limonada", han difundido un completo dossier de prensa con una lista detallada de 93 mártires jesuitas en el Japón de la época, quizá un poco molestos de que tengan protagonismo casos de apostasía, y no los de perseverancia hasta el final. Tres de ellos han sido ya canonizados, y otros 37 beatificados. El resto están en proceso de beatificación. Sus historias son también estremecedoras.

Scorsese, que de adolescente fue novicio jesuita un año, pidió ayuda a algunos para la película. El jesuita estadounidense James Martin fue asesor del director durante todo el rodaje. El jesuita español Alberto Núñez fue consultor técnico del set y su misión fue preparar a los actores sobre los modos de proceder jesuita y supervisar las escenas de carácter religioso. Por su parte, dos jesuitas de los Estudios Kuancgchi de Taipei, el americano Jerry Martinson y el italiano Emilio Zanetti, también estuvieron en el set, e incluso este último aparece de extra. Asimismo el actor Andrew Garfield hizo los Ejercicios Espirituales de San Ignacio para interiorizar mejor la espiritualidad ignaciana. 

El dossier de prensa de los jesuitas explica los hechos históricos y asegura que según "algunas fuentes los padres Chiara y Ferreira recusaron después su apostasía; Ferreira murió por defender la fe en un segundo martirio y Chiara acabó sus días en una inhumana celda de castigo". El dossier no explica qué fuentes son esas y no parecen fiables. En ReL tratamos con detalle los enigmáticos hechos históricos sobre el padre Ferreira a partir de la detallada investigación del jesuita Hubert Cieslik de 1974 -aquí en inglés- y no refuerza esa posibilidad (léalo aquí en español).

 

domingo, 1 de enero de 2017

Actividades MFC enero


ENERO
14 y 15.- Curso Prematrimoniales en la Parroquia Sta. Teresa Benedicta de la Cruz.
28 y 29.- Encuentro Conyugal.
Adoración Eucarística Permanente, Parroquia Beata Mª Ana Mogas, (metro Tres Olivos).
Primeros sábados de Mes en la Colegiata de San Isidro, rezo del Santo Rosario( 11,30 hrs) y la Santa Misa (12,00hrs)
2º Jueves de mes.-  Adoración al Santísimo por  las  familias  en la Parroquia Nuestra Señora de la Estrella a las 20,00 hrs.
Todos los Jueves de mes.- Adoración Eucarística  en la Iglesia de la Santísima Trinidad (Collado Villalba).