jueves, 4 de septiembre de 2014

Especial semanario Alfa y Omega sobre Monseñor Carlos Osoro

Entrevista a monseñor Carlos Osoro:
Impresa (nº 893)

Don Carlos Osoro recibe a Alfa y Omega el domingo 31 de agosto en su casa, en Valencia, mientras empieza ya a preparar la mudanza a Madrid. Mantiene una larga conversación sobre multitud de cuestiones, pero hay un tema que emerge constantemente: el arzobispo electo quiere ser el pastor que, «por encima de todo, hace posible el encuentro». No viene a ser sólo obispo de los que ya creen... Leer mas

Especial web
Noticia digital (03/IX/2014)
En su primera carta como arzobispo electo de Madrid, monseñor Carlos Osoro hizo un saludo especial a los jóvenes madrileños y les aseguró que se pondría en camino junto a ellos y se encontrarían todos los meses. Los jóvenes de sus anteriores archidiócesis dan testimonio del impulsó que dio el arzobispo a su fe y a su evangelización. «Nos invitaba a encontrarnos con el Señor, llenarnos de Él para luego salir al encuentro de los demás, especialmente de los más necesitados», explica una ovetense de 26 años... Leer mas




















miércoles, 3 de septiembre de 2014

Los cinco ingredientes que no deben faltar en el matrimonio






© mast3r/SHUTTERSTOCK
El matrimonio tiene mucho que ver con el arte de cocinar. Se seleccionan los mejores ingredientes, se prepara cuidadosamente y se realiza un proceso de cocción. Luego se prueba y se plantean mejoras para que el plato sea superior. Así debe ser el matrimonio, un proceso en permanente construcción para lograr un estupendo resultado, dando siempre lo mejor de cada uno. Y estos cinco ingredientes que no deben faltar:

1. El buen humor

Si bien es importante llevar una vida ordenada y con cierta estructura, igualmente es primordial ser flexible ante las circunstancias desfavorables que hacen parte de la naturalidad de la vida. Una sonrisa en medio de un ambiente tenso, puede despejar la hostilidad y cambiar el rumbo de una situación que seguramente no iba a desembocar en un buen final.

Francisco M. González en un artículo publicado por The Family Watch anota lo siguiente: “¡Cuántas amargas discusiones de pareja se evitarían si ante un malentendido, una presunción equivocada, el error inevitable o el despiste habitual, en lugar de la “chispa incendiaria” saltara la carcajada o la sonrisa franca y natural! En el fondo, el optimismo y el buen humor en el matrimonio creo que indican, también, madurez, imaginación y no tomarse por la tremenda lo que no tiene tanta importancia.”

2. La creatividad

No es de extrañar que los quehaceres de la vida diaria desplacen los espacios que los cónyuges están llamados a compartir juntos, ¡gran error! Por ello se convierte en una tarea apremiante, el buscar alternativas que rompan la monotonía e inviten a la re-conexión de la pareja.

3. La comunicación

Se especula que la mayoría de las crisis matrimoniales tienen el mismo origen: falta de comunicación. No hay nada que una buena plática no pueda solucionar, el diálogo es una herramienta básica de toda relación humana y en especial cuando se trata de la conyugal.

Los esposos han de adoptar la comunicación como su aliada, su compañera y así llegar a conocer al cónyuge de manera tan profunda, que dicho conocimiento puede evitar situaciones que causen disgusto. Una pareja que se comunica, es una pareja que se reconoce, que identifica las fortalezas y debilidades del otro y sabe además encontrar un apoyo en los momentos de dificultad. La comunicación genera lazos de confianza e intimidad que fortalecen la relación. Un diálogo sincero, sereno, amoroso y respetuoso hace maravillas, incluso en ciertos casos, puede ayudar más que cualquier terapia.

4. El respeto

Una relación de respeto, es una relación fiel, sincera, amorosa. La autora Sheila Morataya Fleishman habla con relación a este tema y expone: “¿Recuerdas la primera vez que tuvieron una pelea y preferiste guardar silencio? O por lo menos ¿no alzaste la voz? Lo hiciste por respeto, ¿verdad? (…) La actitud `respeto´ hacia lo que el cónyuge es, decide, hace y opina es básica para que la relación de pareja no sufra heridas que con los años si no se cuidan pueden volverse en verdaderas llagas que jamás podrán cerrarse. El famoso filósofo Dietrich Von Hildebrand llamaba al respeto `la madre de todas las virtudes´, e insistía en que el respeto es la clave para una vida feliz y desde luego para un matrimonio feliz.”

Las faltas de respeto resquebrajan el amor e impiden además el desarrollo humano; desterrar estas negativas conductas, se convierten en una de las búsquedas incesantes del matrimonio.

5. La confianza

Todo aquello que se basa en la confianza, tiene un éxito casi que seguro. El confiar en el cónyuge, es decir, confiar en su amor, en sus capacidades, en sus promesas… es un acto que provee solidez a la relación. Depositar en el otro la confianza, es un acto de amor, es más, el matrimonio en sí mismo, es una demostración maravillosa de confianza, se entrega al otro lo mejor de sí para formar uno solo.

No olvidemos estos cinco ingredientes que están de lado del matrimonio, se encuentran al alcance de los esposos para servirles, ayudarlos y mantenerlos fortalecidos.


 
sources: LaFamilia.info

martes, 2 de septiembre de 2014

Concierto del grupo de música católica Son by Four.


El 13 de septiembre estamos preparando desde la Deleju y la Delegación de Pastoral Universitaria para volver a encontrarnos todos.
Será un CONCIERTO del grupo de música católica Son by Four.

SON BY FOUR cantaron en la JMJ de Rio 2013... 

El concierto será en el Auditorio Juan XXIII de la Fundación Pablo IV en Ciudad Universitaria. El beneficio del concierto será para Caritas Universitaria.

SON BY FOUR. Escucha el testimonio de la conversión de sus miembros 

Programa especial de Maríavisión México donde el grupo musical Son By Four nos habla de su testimonio de conversión 

lunes, 1 de septiembre de 2014

Síndrome postvacacional, cómo evitarlo











Syda Productions
Las vacaciones son un período de descanso en que se disfruta de la familia, los amigos, en donde se cambia de actividad y se sale de la rutina. Lo maravilloso de este tiempo es el estado mental de relajación en que nos encontramos pues al no haber horarios, ni trabajo, ni estrés laboral, el cuerpo se transforma recargando baterías para volver a comenzar y enfrentar la realidad.

El problema aparece cuando finalizan las vacaciones y se regresa a la vida ordinaria provocando un choque de vidas, el cual puede causar ciertas frustraciones y algunas trabas para volver a adaptarse al mundo laboral.

¿Qué es el síndrome postvacaciones?

Todos asimilamos las situaciones de diversas maneras. Mientras que algunas personas el regreso al trabajo les resulta indiferente, a otras puede llegarlas a afectar en un alto grado.

Esto puede generar un estado llamado síndrome postvacaciones, que consiste en la incapacidad para adaptarse, creando una reacción de rechazo al trabajo. Sus síntomas son similares a los producidos en la depresión: tristeza, irritabilidad, angustia, ansiedad, frustración, dolores musculares, insomnio, etc. pero que a diferencia de la depresión, se presentan en menor intensidad y con una menor duración.

¿Qué hacer para adaptarse otra vez?

En las manos de cada uno está hacer de esta experiencia algo positivo o negativo. Se requiere de un esfuerzo mental y físico, empezando por hacer un cambio de actitud, adoptar una mirada positiva y una total disposición para regresar a la rutina.

Es muy importante pensar en el trabajo como algo bueno que nos beneficia de diferentes formas (a nivel económico, personal, profesional) y tomarlo como la fuente de realización personal que nos permite ser útiles y servirle a los demás.

Tenga en cuenta las siguientes estrategias para prevenir este síndrome y apaciguar el retorno al trabajo:

· Erradique el planteamiento que faltan muchos meses para volver a descansar. Este pensamiento nos lleva directamente al síndrome pos vacacional. Viva el presente con entusiasmo y elimine las lamentaciones futuras. Piense que todo es cuestión de tiempo, la angustia del regreso es un problema pasajero y hasta cierto punto normal, pero se debe afrontar adecuadamente.

· Si es posible, no comience a laborar el día lunes. Ojalá pudiera reintegrarse al trabajo a la mitad de la semana, verá lo diferente que es.

· Aproveche el tiempo libre los fines de semana para hacer otras actividades fuera del entorno laboral.
Utilice diferentes métodos para reducir la ansiedad, como el deporte, la relajación, las manualidades, la lectura
, los paseos, los hobbies, entre otros.

· Dedíquese unos minutos al día exclusivos para hacer lo que a usted le gusta. Es una excelente manera de aumentar la resistencia personal al estrés.

· Logre tener unas buenas relaciones laborales, un buen equipo de trabajo puede hacer que las responsabilidades sean más llevaderas. Trabajen por lograr un clima positivo donde sobresalga el apoyo a los demás compañeros.

Artículo originalmente publicado por lafamilia.info

sources: LaFamilia.info

domingo, 31 de agosto de 2014

ENTREVISTA A MONSEÑOR CARLOS OSORO


El nuevo arzobispo de Madrid, que aún no sabe cuándo se hará cargo de su diócesis, espera poder responder «verdaderamente a las necesidades de la gente»

Un día después de que se hiciera público su nombramiento como arzobispo de Madrid, monseñor Carlos Osoro (Castañeda, Santander, 1945) recibió ayer a ABC en el Palacio Arzobispal de Valencia, la que ha sido su casa en los últimos cinco años. Aunque aún no sabe cuándo tomará posesión de su nuevo destino, el prelado espera poder ganarse el cariño y la confianza de los madrileños a fuerza de diálogo, cercanía y de tomar iniciativas que respondan «verdaderamente a las necesidades de la gente».
-¿Qué retos cree que le esperan como arzobispo de Madrid?
-El primero es conocer la realidad de la Iglesia que camina en Madrid. La idea no es hacer algo nuevo por hacerlo, sino que de verdad responda a las necesidades de la gente y sobre todo a la necesidad de una Iglesia que tiene que salir y hacerse presente en todas las realidades del mundo. Una Iglesia que no tiene que tener cristianos de salón sino en la calle, junto a los demás. En definitiva, una Iglesia que asuma los problemas reales que tiene el mundo y dé una respuesta. Hay muchas necesidades en este momento histórico, pero sobre todo en este momento en que hemos aparcado a Dios. Creo que este es el gran reto que tenemos los cristianos y eso no lo podemos hacer solo viviendo hacia dentro. Hay que salir a evangalizar con las obras y con las palabras.
-¿Por qué cree que el Papa Francisco le ha elegido para ser el nuevo arzobispo de Madrid?
-Sinceramente no lo sé porque yo no conocía al Santo Padre. Le conocí en la visita «ad limina» de los obispos españoles y después durante un encuentro como vicepresidente de la Conferencia Episcopal, junto al secretario y el presidente. En esa ocasión estuvimos mucho tiempo hablando. Supongo que él se habrá informado y habrá visto que era conveniente que fuese yo el nuevo arzobispo de Madrid. Ciertamente yo no lo esperaba, entre otras cosas, porque llevaba poco tiempo en la archidiócesis de Valencia y también porque me parece que otros pueden hacerlo mucho mejor que yo. Esto no es una falsa humildad, sino que es algo que constanto y podría decir personas concretas.
-¿Ha podido hablar estos días con el cardenal Rouco?
-Sí, he hablado con él. Me llamó y hemos quedado en vernos en esta próxima semana.
-Pero en principio él seguirá hasta cumplir los 20 años al frente de la diócesis en el mes de octubre...
-No sé cómo será. Sí sé cómo vamos a hacerlo en Valencia. El día 4 de octubre entrará el cardenal Cañizares en nuestra archidiócesis y a partir de entonces ya no estaré aquí. A lo mejor me voy unos días de descanso.
-¿Pero entonces todavía no sabe el día exacto que llegará a Madrid?
-Hasta que no hable con el cardenal Rouco no lo sabré. No tengo problema en entrar cuando sea, pero no sé exactamente cuándo podré hacerlo.
-Usted llega a una diócesis que ha tenido durante 20 años no solo al mismo obispo, sino también a un prelado con una impronta que ha marcado la historia de la Iglesia en España, ¿estas circunstancias le producen algún temor? ¿Qué sentimientos le despierta?
-Cuando recibes la noticia de que el Santo Padre te nombra arzobispo de Madrid el primer sentimiento que te llega es un cierto miedo y comienzas a pensar qué es lo que tienes que dar allí. Pero llega un momento en que uno descubre en aquellas palabras de San Agustín lo que en verdad tienes que hacer en la vida. Te das cuenta de que no hay que buscar qué dar sino darte a tí mismo. Y con esa convicción voy a Madrid. Por eso cuando me preguntaban cuáles eran mis proyectos les decía que primero pretendía conocer la realidad y darme desde el principio. Creo que eso lo he intentado hacer en todos los lugares donde he estado y eso es lo que voy a intentar hacer ahora.
-¿Cómo entiende la relación con el poder político? En Madrid además del gobierno autonómico que también tiene aquí en Valencia está el Gobierno de la Nación.
-Yo entiendo esas relaciones desde mi condición de obispo y desde la convicción de un hombre que cree firmemente que la Iglesia tiene una presencia pública. La Iglesia no es para las sacristías, es para salir al mundo. Y naturalmente cuando sale al mundo se encuentra con los poderes públicos y naturalmente tiene que hacer lo que hizo el Señor. El Señor fue el primero que inició la cultura del encuentro. El Padrenuestro es un diseño de lo que es la cultura del encuentro: Hijos de Dios y hermanos de todos los hombres. Dedicarme a que percibamos esto y que no estamos para dañarnos, sino para sanarnos unos a otros. Es que no me veo haciendo otra cosa porque no sabría hacerlo. Me he preparado para esto. En la Iglesia no hacemos proselitismo. Tenemos que hacer una pastoral de atracción. La atracción se hace con esa capacidad de mirar al otro no como un enemigo sino como un hermano. Yo le pido al Señor ser un pastor así. ¿Es un cuento de hadas todo esto que les estoy contando? Yo creo que no. Lo ha hecho otra gente.
-¿Estamos en un cambio de ciclo de la Iglesia en España?
-Ciertamente. Tenemos que asumir que está naciendo una época nueva. Por eso es mucho más urgente ver qué cimientos ponemos para construir algo que merezca la pena, que tenga presente y futuro. En esta época hay una enfermedad que yo siempre he llamado la de las tres «d». Desdibujamiento de lo que es la persona humana, la deseperanza y la desorientación. El ser humano o es peregrino o es vagabundo. Al vagabundo le da igual estar aquí que estar donde sea; el peregrino, en cambio, sabe de metas. Yo creo que en este momento es bueno intentar que la Iglesia haga presente su capacidad para que esta enfermedad no exista.
-¿Por qué es usted una vocación tardía? Hoy en día cuesta entender que ordenarse a los 28 años es un vocación tardía pero en esa época sí lo era.
-Yo siempre cuento que el primer día que empecé a dar clases mientras explicaba a los alumnos la ecuación de segundo grado me dije: «Creo que puedo hacer algo más». Así llegué a mi vocación, de una forma sencilla.
-¿Qué cree le hace falta a la Iglesia en España para convertirse en esa Iglesia que pretende el Papa Francisco, más cercana, más atenta a los pobres?
-La Iglesia hace muchas cosas. Si ahora mismo retirásemos esas obras concretas que realizan congregaciones, movimientos y organizaciones España sería completamente distinta. Pero así y todo sí que es verdad que es probable que esa historia de amor que tiene que seguir realizando la Iglesia la tenemos que hacer todos juntos y unidos. Tenemos que ser capaces de no maquillarnos tanto los ojos que nos impidan ver las realidades que se están dando, pero también es verdad que la Iglesia tiene que ser capaz de que esto se muestre con más fuerza. Si no estáis unidos y cada uno va por su lado, esto afecta la vida del obispo porque el que tiene que recrear la unidad es el obispo. Nadie sobra en la Iglesia, al menos a mí no me sobra nadie.
-El Papa Francisco pone el acento en que el estilo y las formas son tan importantes como el mensaje mismo, ¿está de acuerdo?
-Yo creo sinceramente que sí. El Papa con un gesto muy sencillo nos está escribiendo una encíclica y eso es importante en la vida de todos los seres humanos. Hoy la gente entiende más a los testigos. Lo decía Pablo VI. Necesitamos más testigos que maestros. No es que no sean necesarios los maestros pero a la gente le entran las cosas por lo que ve. Pero detrás del gesto tiene que haber esa sabiduría que viene de Dios y que supone también ser maestro. En ese sentido, el Papa Francisco es un hombre que tiene la sabiduría, que la sabe hacer ver y vivir con hechos concretos que están prendiendo en la gente. ¡Cuánta gente que miraba para otro lado ha vuelto a mirar a la Iglesia con el Papa Francisco! Yo conozco mucha gente.
-Esta pregunta puede parecerle precipitada pero ¿piensa continuar con la Misa de la Familia que se celebra cada año en la Plaza de Colón?
-No he pensado en ello. Creo que es muy bueno que en las diócesis se celebre en todas las iglesias. Estoy hablando por hablar porque no había pensado en esa pregunta. Pero sí he pensado siempre que esto debiera estar en las Iglesias particulares, que la Iglesia diocesana tiene que celebrar ese día y con fuerza y con su obispo al frente.
-¿Qué siente usted cuando ve que otras religiones asesinan a los cristianos en nombre de Dios en otras partes del mundo?
-Un dolor tremendo porque ciertamente ese no es Dios. Matarán en nombre de Dios pero si es Dios nunca mata, nos hace vivir a todos. Cuando yo convierto a ese Dios en una lucha política pues probablemente lo que esté haciendo es imponer a los demás mi forma de entender las relaciones entre los hombres, la política. A mí me da una pena tremenda. Por eso les decía qué vigencia tiene el Padrenuestro. Y qué necesidad tiene este mundo de que verdad podamos entender que en nuestras relaciones las grandes religiones tenemos que ponernos a descubrir que nuestro Dios es un Dios que es imposible que si es Dios mate. Al contrario viene a dar vida.
-A cualquiera podría parecerle inverosímil que en pleno siglo XXI haya tantos mártires. Quizás las cosas no han cambiado tanto como creíamos...
-El Papa es un ejemplo de ese intento de querer de que todos sean uno. Ahí está la oración con palestinos y judíos. Él intenta reunirse con todos porque lo cierto es que no puede ser un Dios que mata. Eso es de los hombres.