jueves, 16 de marzo de 2017

El Foro de la Familia presenta el I Indicador sobre Conciliación Familiar en España

martes, 14 de marzo de 2017

Mi pastoral con jóvenes


Sobre los jóvenes hay una frase que dice: «Si a un joven o adolescente le pides poco, no te dará nada, pero como le pidas mucho, te dejará boquiabierto por su generosidad».
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Hace poco publiqué en InfoCatólica un artículo que titulé «En el aniversario de mi ordenación sacerdotal» que terminé así: «Indudablemente la administración de los sacramentos no agota las tareas del sacerdote. Pero de esas otras tareas hablaré otros días».
Decía Benedicto XVI ante la pregunta de cuantas maneras hay para encontrar a Dios que la respuesta era: «Tantas como personas». Es indudable que eso se puede referir también a cuántas maneras hay de ejercitar el sacerdocio. Por ello cuando yo pienso en mi sacerdocio, creo que, aparte de la administración de los sacramentos, la mía fundamentalmente ha sido la docencia.
Docencia a dos niveles: el primero ha sido como Profesor de Moral, fundamentalmente en mi Seminario Diocesano, donde daba las materias de Moral Fundamental, el Sacramento de la Penitencia y Moral Sexual, incluido lo referente al Sacramento del Matrimonio. Mi objetivo lo tenía muy claro: hacer que mis alumnos, que en un par de años iban a ser sacerdotes, estuviesen bien preparados y pudiesen sentarse tranquilamente en un confesionario. Para ello es necesario no sólo cuidar la propia vida espiritual, sino también una actualización constante con el estudio, y es que mucha gente viene a nosotros dentro y fuera del sacramento a pedir ayuda y consejo en los problemas de su vida, especialmente en aquello que toca directa o indirectamente lo moral o lo religioso. Creo además que un sacerdote en este sacramento no es sólo una máquina que reparte absoluciones, sino también ser capaces de aconsejar para excitar en nuestros penitentes el deseo de servir mejor a Dios y al prójimo según su propia vocación. Siempre he pensado que estas clases del Seminario eran mi principal trabajo como sacerdote.
Pero además de las clases del Seminario la mayor parte de mi vida de sacerdote la he pasado dando clases de Religión y Moral Católica en cuatro Institutos públicos de Logroño. He tenido por tanto varios miles de alumnos. Puedo decir que, salvo las inevitables excepciones de quienes tratan de hacerte la vida imposible, les he querido mucho. En la respuesta de ellos es evidente que ha habido de todo, pero confío haber logrado lo que dijo otro profesor: «el buen profesor es el que es amadísimo por la mayoría de los alumnos, y odiadísimo por una minoría».
Sobre la clase de Religión diré: el derecho a la formación religiosa y moral de los hijos según las convicciones de los padres es un derecho humano fundamental e inalienable (art. 26.3 de la Declaración de Derechos Humanos de la ONU). Además es evidente que la cultura de España y de Europa está totalmente impregnada por el Cristianismo. En cualquier ciudad el monumento más importante suele ser su Iglesia principal y quien visite nuestro Museo más universal, el Prado, no se enterará de mucho si no tiene ni idea de Religión, sin contar los valores humanos que una buena formación religiosa proporciona para el desarrollo intelectual y madurez personal.
Aunque seguramente lo más atípico eran los viajes de fin de Curso. Como parte de nuestro plan de formación de los alumnos, a fin de curso montábamos unos viajes por Europa bastante económicos (Comisiones Obreras que un año quiso cargarse el viaje, tuvo que reconocerlo) y eso que nadie, ni siquiera el Consejo Escolar, nos subvencionaba. Llevábamos dos autobuses, algo más de cien chavales de ambos sexos, y estábamos a cargo los dos sacerdotes, o los dos irresponsables, como decíamos. Había también un grupito de adultos, que nos ayudaron muchísimo, sin olvidar los chóferes que tuvimos, auténticos amigos. Eran quince días y un año llegamos hasta Estocolmo. Fueron viajes en los que lo pasaban estupendamente, y muchos nos han dicho: «Fue el viaje de mi vida» pero también bastante culturales. Nos permitía una convivencia especial y un conocimiento mucho más profundo de los chavales. Nunca se me olvidará una noche en el camping de Praga donde estuvimos casi toda la noche hablando muy en serio sobre sexualidad un grupo de unos sesenta, así como otras muchas conversaciones. Sigo pensando que la Providencia de Dios nos ayudó descaradamente, y por supuesto decíamos a nuestros alumnos que el que nos incitaba a los viajes y era su máximo responsable, era Jesucristo. En lo humano recuerdo que un día le pregunté a un alumno, hijo de un profesor: «¿para vosotros qué supone, como tres meses de Instituto?» Me contestó: «No, más».
Una curiosidad que seguramente muchos tendrán: ¿qué tal se comportaron los alumnos? A la inmensa mayoría les pondría un sobresaliente y es que creo que cuando les demuestras que te fías de ellos, la respuesta de ellos es estupenda. Sobre los jóvenes hay una frase que dice: «Si a un joven o adolescente le pides poco, no te dará nada, pero como le pidas mucho, te dejará boquiabierto por su generosidad».
               
Pedro Trevijano, sacerdote

lunes, 13 de marzo de 2017

INAUGURA LA 109ª PLENARIA DE LA CEE


El cardenal Blázquez recuerda el derecho a la vida y a recibir la educación que quieren los padres

El cardenal Ricardo Blázquez Pérez ha pronunciado el discurso de la 109º Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española, que se celebra del 13 al 17 de marzo.


(InfoCatólica) El cardenal Blázquez ha recordado que «el papa Francisco ha manifestado desde el principio de su ministerio de sucesor de Pedro la intención de profundizar en la sinodalidad eclesial y promover una saludable descentralización, particularmente a través del Sínodo de los Obispos y de las Conferencias Episcopales. Se trata de prolongar la onda expansiva del Concilio Vaticano II».
Además ha indicado que la reforma de la Curia romana que está llevando a cabo el Papa, «repercutirá también en el organigrama de nuestra Conferencia Episcopaly en la organización de los servicios pastorales de nuestras diócesis, como ocurrió en fases anteriores». 
Tras apelar a la exhortación del Pontífice a los españoles para que se profundice en el diálogo, el arzobispo de Valladolid ha advertido que «los derechos humanos forman como una constelación en la que ningún derecho es “ab-soluto” en el sentido de que pudiera separarse de los demás. Por ejemplo, el ejercicio del derecho a la libertad de expresión debe ser compatible con el derecho al respeto de los sentimientos religiosos. El diálogo auténtico requiere respeto mutuo para buscar juntos las soluciones pertinentes».
El purpurado ha expuesto a continuación una serie de principios éticos fundamentales que deben regir las actuales circunstancias históricas:
La persona humana con su dignidad inviolable, sus derechos y deberes, debe ocupar el centro de nuestra atención en todos los órdenes. ¡No se le corte el paso en la gestación ni se le anticipe el desenlace natural! 
- ¿Por qué la unión humanamente más íntima, como la del matrimonio, se puede convertir en ámbito peligroso para la vida del consorte? ¡Cuántas mujeres asesinadas por la violencia machista! 
No se respeta la dignidad de las llamadas «madres subrogadas» o «madres de alquiler», ni la del niño, cuando este se consigue al margen del ámbito digno para ser concebido, gestado junto al corazón de la madre, esperado y recibido como persona.
El cardenal Blázquez también se ha referido al Pacto por la Educación que se está gestando en España y ha abogado por respetar la Constitución:
El artículo 27 de la Constitución afirma lo siguiente: «Todos tienen derecho a la educación. Se reconoce la libertad de enseñanza. La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales. Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones. Se reconoce a las personas físicas y jurídicas la libertad de creación de centros docentes, dentro del respeto a los principios constitucionales».
El presidente de la CEE ha adelantado que la Plenaria abordará la cuestión de las vocaciones sacerdotales y la celebración del próximo sínodo general sobre los jóvenes.
El cardenal Blázquez ha acabado su discurso mencionado la próxima beatificación de 115 mártires de Almería, que tendrá lugar el próximo 25 de marzo.

Discurso completo


«La JMJ será el acon­te­ci­mien­to más gran­de que haya su­ce­di­do en Panamá»

NUNCIO DE SU SANTIDAD EN EL PAÍS CENTROAMERICANO

Mons. Carrascosa: «La JMJ será el acon­te­ci­mien­to más gran­de que haya su­ce­di­do en Panamá»

Mons. Andrés Carrascosa, Nuncio de Su Santidad en Panamá, ha pasado por España y ha concedido una entrevista en la que explica cómo se están desarrollando los preparativos para la próxima JMJ en el país centroamericano.
(SIC) De ca­mino a Roma, el Nun­cio Apos­tó­li­co de su San­ti­dad en Pa­na­má, el ex­ce­len­tí­si­mo y re­ve­ren­dí­si­mo. Mons. An­drés Ca­rras­co­sa Coso, reali­zó una pa­ra­da en Pam­plo­na para sa­lu­dar a Mons. Fran­cis­co Pé­rez, con el que guar­da una gran amis­tad des­de an­tes de de ser sa­cer­do­te.
Apro­ve­chan­do esta vi­si­ta, el se­ma­na­rio La Ver­dad char­ló con él so­bre la pró­xi­ma Jor­na­da Mun­dial de la Ju­ven­tud, que se ce­le­bra­rá en enero del 2019 en Pa­na­má.

¿Cómo van los pre­pa­ra­ti­vos de la JMJ?

Se nos está pa­san­do el sus­to, por­que el 31 de ju­lio el Papa nos dio la no­ti­cia y nos cayó la res­pon­sa­bi­li­dad de or­ga­ni­zar un acto de se­me­jan­te mag­ni­tud.
Es­ta­mos pre­pa­ran­do todo y tra­ba­jan­do, pero al mis­mo tiem­po ha coin­ci­di­do con que el Papa ha re­es­truc­tu­ra­do la Cu­ria Ro­ma­na. El Pon­ti­fi­cio Con­se­jo de Lai­cos que or­ga­ni­za­ba la JMJ ya no exis­te. Aho­ra es un Di­cas­te­rio nue­vo, el Di­cas­te­rio de Lai­cos Fa­mi­lia y Vida, con un pre­si­den­te que no es­ta­ba en la Cu­ria, que era el Obis­po de Da­llas, que ha te­ni­do que lle­gar y po­ner­se al día de todo. Ade­más, nada más lle­gar lo nom­bra­ron Car­de­nal. Todo ha sido como una ca­rre­ra de obs­tácu­los. El Car­de­nal hace reunio­nes cada dos me­ses, unas ve­ces en Roma y otras en Pa­na­má.
Se es­tán mon­tan­do las co­mi­sio­nes, se está em­pe­zan­do a tra­ba­jar con otras con­fe­ren­cias epis­co­pa­les que ya se han he­cho pre­sen­tes, como Aus­tra­lia. Han via­ja­do a Po­lo­nia para in­for­mar­se so­bre asun­tos de or­ga­ni­za­ción, se­gu­ri­dad, alo­ja­mien­to, etc. Y han te­ni­do la vi­si­ta de per­so­nas cla­ves de la or­ga­ni­za­ción de la JMJ de Ma­drid 2011.

¿Y aho­ra en qué es­tán cen­tra­dos?

Aho­ra lo que se pre­pa­ra es la trans­mi­sión de la Cruz, don­de los jó­ve­nes de Po­lo­nia pa­san la Cruz de la JMJ a los jó­ve­nes de Pa­na­má. El acto ten­drá lu­gar en la Pla­za de San Pe­dro, don­de una de­le­ga­ción le cede la Cruz a la otra de­le­ga­ción, de­lan­te del Papa. Ha­bla­ban los Obis­pos so­bre que, ade­más de los jó­ve­nes pa­na­me­ños, que­rían que hu­bie­se jó­ve­nes de otros paí­ses de Cen­tro Amé­ri­ca. El Papa ha in­di­ca­do que, en esta pe­re­gri­na­ción de la Cruz, quie­re que vaya tam­bién a Cuba, para in­vo­lu­crar a unos jó­ve­nes que no han te­ni­do la opor­tu­ni­dad de par­ti­ci­par.

¿Por qué cree que el San­to Pa­dre eli­gió Pa­na­má para ce­le­brar la pró­xi­ma Jor­na­da Mun­dial de la Ju­ven­tud?

Ha sido una de­ci­sión per­so­nal del Papa. Eso que el Papa dice de las pe­ri­fe­rias se lo cree. Qui­zás no era la can­di­da­tu­ra téc­ni­ca­men­te más pre­pa­ra­da, pero Amé­ri­ca Cen­tral es una re­gión que el Papa tie­ne cla­ro que no hu­bie­ra te­ni­do nin­gu­na po­si­bi­li­dad y nos la ha que­ri­do dar. Está cla­ro que es un even­to que se rea­li­za en Pa­na­má, pero que es para toda Amé­ri­ca Cen­tral. Amé­ri­ca Cen­tral nun­ca hu­bie­ra te­ni­do una JMJ. Co­men­ta­ba con el Papa que ha ha­bi­do dos Jor­na­das en Amé­ri­ca del Nor­te, en Den­ver en el 1993 y en To­ron­to en 2002, y dos en Amé­ri­ca del Sur, en Bue­nos Ai­res en 1987 y en Río de Ja­nei­ro en 2013, pero nin­gu­na en Amé­ri­ca Cen­tral. Le ha to­ca­do a una re­gión que ha pa­sa­do mu­cho, gue­rras muy san­grien­tas como la de Ni­ca­ra­gua, el Sal­va­dor o Gua­te­ma­la. Le ha to­ca­do a una ju­ven­tud del in­te­rior, que no hu­bie­ra te­ni­do nun­ca la po­si­bi­li­dad de ir a una JMJ.
Por otra par­te los tiem­pos son los que son, el cli­ma es el que es y la reali­dad de Igle­sia es la que es. Ten­go que re­sal­tar que el Papa me co­men­tó que le ha­bía sor­pren­di­do mu­cho que la so­li­ci­tud fue­ra he­cha por 6 con­fe­ren­cia epis­co­pa­les.

¿Por qué se ha ele­gi­do el mes de enero para ce­le­brar la JMJ?

Los obis­pos le es­cri­bie­ron una car­ta al San­to Pa­dre para de­cir­le que si se ha­cía en Pa­na­má ha­bía que te­ner en cuen­ta la cli­ma­to­lo­gía, no po­dría ha­cer­se en ve­rano, por­que es épo­ca de mu­chas llu­vias. En Pa­na­má llue­ve de abril a di­ciem­bre, con un cen­tro llu­vio­so de ju­lio a agos­to, con lo cual se­ría im­po­si­ble ha­cer­la en las fe­chas ha­bi­tua­les. Lo que ha pa­sa­do es que en Amé­ri­ca La­ti­na, ma­yo­ri­ta­ria­men­te tie­ne va­ca­cio­nes de enero a fe­bre­ro, pero Amé­ri­ca La­ti­na ha participa­do en to­das la JMJ sin es­tar de va­ca­cio­nes. No pasa nada por­que por una vez se haga cuan­do es va­ca­ción en este te­rri­to­rio. Esto, ob­via­men­te, pone di­fi­cul­ta­des a Eu­ro­pa y Es­ta­dos Uni­dos, pero la Igle­sia es uni­ver­sal y en este as­pec­to es bueno te­ner cla­ro que hay que di­vi­dir. Para un jo­ven de Cen­tro Amé­ri­ca ve­nir a Eu­ro­pa su­po­ne un gran es­fuer­zo. Tie­ne que tra­ba­jar mu­cho para aho­rrar y po­der via­jar has­ta allí.

¿Cómo es la ju­ven­tud pa­na­me­ña?

Pa­na­má es un país muy re­li­gio­so, como lo es toda Amé­ri­ca Cen­tral. El otro día clau­su­ra­ba el En­cuen­tro Na­cio­nal de Jó­ve­nes don­de par­ti­ci­pa­ron 8.500. Fue­ron cua­tro días de una gran fe viva. Es un país muy bo­ni­to, don­de los obis­pos es­tán muy cer­ca de la gen­te, muy cer­ca de los jó­ve­nes, cosa que lla­ma mu­cho la aten­ción a los pre­di­ca­do­res que vi­nie­ron de otros paí­ses. Es una ju­ven­tud con vi­ta­li­dad en la fe. Tú lle­gas a las igle­sias y está lle­na de gen­te jo­ven. Aho­ra mis­mo, es­tán con el desa­fío de pre­pa­rar­se para la JMJ. Es­tán in­ten­tan­do apren­der otros idio­mas para po­der aco­ger a jó­ve­nes de otros paí­ses.

¿Nos pue­de dar al­gu­na ci­fra so­bre los jó­ve­nes que acu­di­rán a la JMJ?

No, aun es muy pron­to para sa­ber cuán­tos jó­ve­nes se ins­cri­bi­rán en la Jor­na­da.Pen­sa­mos en los ins­cri­tos. A mí no me gus­ta ha­blar de par­ti­ci­pan­tes, por­que ha­brá mu­chos que par­ti­ci­pen en la Misa de clau­su­ra o en otros ac­tos sin es­tar ins­cri­tos. Lo im­por­tan­te es la gen­te que se apun­ta, a la que hay que bus­car­le alo­ja­mien­to, co­mi­da, etc. Hay que tra­ba­jar por ellos, te­nien­do siem­pre en cuen­ta que ha­brá un aba­ni­co muy am­plio de jó­ve­nes que ven­drán de re­gio­nes cer­ca­nas a ac­tos pun­tua­les.

¿Cómo será la JMJ de Pa­na­má?

Te­ne­mos la idea de que sea un JMJ sen­ci­lla. Pa­na­má no tie­ne que po­ner­se a ha­cer la com­pe­ten­cia a na­die. So­mos lo que so­mos y com­par­ti­re­mos lo que so­mos, sin gran­des pre­ten­sio­nes. Los que ven­gan com­par­ti­rán sus vi­das con gen­te sen­ci­lla, gen­te muy maja, gen­te de fe. El país lo está vi­vien­do como una gra­cia que nos ha con­ce­di­do el Papa. El San­to Pa­dre tie­ne muy cla­ro que quie­re que sea una jor­na­da sen­ci­lla, que de opor­tu­ni­dad a esta gen­te sen­ci­lla y que será un com­par­tir la fe des­de esa reali­dad.
Por otra par­te los pa­na­me­ños tie­nen una ale­gría muy gran­de ya que los tres te­mas ele­gi­dos por el Papa para la JMJ es­tán re­la­cio­na­dos con la San­tí­si­ma Vir­gen. Ha co­gi­do el pre­sen­te, el pa­sa­do y la aper­tu­ra al fu­tu­ro con tres fra­ses de la Vir­gen Ma­ría. Y ha crea­do esta ale­gría por­que Pa­na­má es la pri­me­ra Dió­ce­sis crea­da so­bre tie­rra fir­me ame­ri­ca­na. En el año 2013 ce­le­bra­mos los 500 años de vida. Y el nom­bre de la Dió­ce­sis está li­ga­do a la ima­gen que Vas­co Nú­ñez de Bal­boa lle­va­ba cuan­do lle­gó, San­ta Ma­ría la An­ti­gua. Una ima­gen que, se­gún me con­tó un his­to­ria­dor, lle­va­ba por­que era la pa­tro­na del pue­bli­to don­de na­ció su ma­dre. Hay una ale­gría de de­cir que el Papa nos en­ca­mi­na a una reali­dad que no­so­tros so­mos, una Igle­sia que na­ció de la mano de la Vir­gen.
La JMJ será el acon­te­ci­mien­to más gran­de que haya su­ce­di­do en este país des­de su fun­da­ción, un país con 4.000.000 de ha­bi­tan­tes.

¿Las au­to­ri­da­des del Pa­na­má es­tán ayu­dan­do con la or­ga­ni­za­ción de la JMJ?

Sí, mu­chí­si­mo. El pre­si­den­te, Juan Car­los Va­re­la, está en­can­ta­do con que la JMJ se vaya a ce­le­brar en Pa­na­má. Dos de los tres hi­jos del pre­si­den­te han par­ti­ci­pa­do en es­tas jor­na­das, por lo que está mos­tran­do su apo­yo en todo. Cree que es una gran opor­tu­ni­dad para este país, es­pe­cial­men­te para los jó­ve­nes. Han va­lo­ra­do la elec­ción de Pa­na­má como una dis­tin­ción a un pue­blo de fe, de va­lo­res, com­pro­me­ti­do con la ho­nes­ti­dad y la jus­ti­cia so­cial.

¿Cómo está la se­gu­ri­dad del país?

Pa­na­má es un país muy se­gu­ro. Casi no se pro­du­cen ho­mi­ci­dios y los po­cos que hay son ajus­tes de cuen­tas por te­mas de dro­ga. Has­ta hace poco, si se pro­du­cía un ho­mi­ci­dio, era un acon­te­ci­mien­to tan raro que sa­lía en por­ta­da en la pren­sa na­cio­nal. Se pue­de ca­mi­nar por la ca­lle con toda tran­qui­li­dad, in­clu­so por la no­che.

An­tes de ter­mi­nar, ¿cómo se en­cuen­tra el Car­de­nal José Luis La­cun­za?

El úni­co car­de­nal pa­na­me­ño en 500 años es el Car­de­nal La­cun­za, na­ci­do en Pam­plo­na. Él está muy bien y he apro­ve­cha­do esta vi­si­ta a Pam­plo­na para sa­lu­dar a su fa­mi­lia, a la que co­noz­co de las ve­ces que han ve­ni­do a Pa­na­má.


sábado, 11 de marzo de 2017

Sínodo de los obispos, sobre Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional.

Los obispos españoles ya están manga por hombro estudiando con ilusión el documento preparatorio para la XV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los obispos, sobre Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional.
En este documento aparece una mirada positiva para los jóvenes y desafiante para la Iglesia: «Los jóvenes no se ponen contra, sino que están aprendiendo a vivir sin el Dios presentado por el Evangelio y sin la Iglesia, apoyándose en formas de religiosidad y espiritualidad alternativas y poco institucionalizadas». Por eso «acompañar a los jóvenes exige salir de los propios esquemas preconfeccionados, encontrándolos allí donde están». Así como «salir de esas rigideces que hacen que sea menos creíble el anuncio de la alegría del Evangelio». Y porque no, soñar «con una Iglesia que sepa dejar espacios al mundo juvenil y a sus lenguajes, apreciando y valorando la creatividad y los talentos», porque «a veces nos damos cuenta de que entre el lenguaje eclesial y el de los jóvenes se abre un espacio difícil de colmar».
En sintonía con la propuesta de la cultura del encuentro del Papa , se vislumbra un Sínodo sobre los jóvenes de inculturación, basado en la llamada conciliar al diálogo (no confrontación) fe-cultura que ahora vendría a reclamar una lectura positiva de la cultura circundante, mediática y global. Una cultura que, si a todos nos envuelve, a los jóvenes los determina, pues generacionalmente pueden saber de otras cosmovisiones culturales pero no se han nutrido existencialmente de ellas. Los jóvenes mediáticos nos presentan un triple desafío: el de conocerlos a ellos mejor a través de esta cultura en la que se desenvuelven, se relacionan y entienden el mundo; el de conocer por ellos mejor esta cultura, de la que ellos son mediadores; y el de poder compartir con ellos la alegría del Evangelio en su mundo y en su lenguaje.
Para empezar a tejer este diálogo no nos faltan pistas nuevas y desafiantes. Por ejemplo: descubrir que este tiempo de posverdad no es solo tiempo de relativismo, sino también de catarsis posfundamentalismos y postotalitarismos; que la cultura débil que huye de los megarelatos nos permite recuperar el valor en el primer anuncio del Evangelio de los microrrelatos; y que ante la sociedad líquida y desvinculada que ha generado la modernidad, en la postmodernidad, escasos de utopías y cansados de discursos, las nuevas generaciones buscan topías, espacios de comunión y de solidaridad concretos y verificables. ¿Evangelio y jóvenes mediáticos? ¡Un encuentro apasionante!
Manuel María Bru
Fecha de Publicación: 02 de Marzo de 2017

miércoles, 8 de marzo de 2017

Peregrinación a Taizé con la Deleju

 

 
 





















Después de la preciosa experiencia que compartimos el año pasado en la peregrinación a Taizé en Semana Santa, ¡repetimos un año más!

El viaje de ida y vuelta de Madrid a Taizé:

Salida el sábado 8 de abril por la tarde de Plaza de San Juan de la Cruz.
Llegada lunes 17 de abril de madrugada a Plaza de San Juan de la Cruz.

El precio de ida y vuelta son 120€

¡Inscribirse es muy fácil! 

El primer paso es hacer la inscripción en Taizé remarcando que el viaje se hace con DELEJU: http://www.taize.fr/es_article5484.html

Las inscripciones de grupo se hacen sólo a nombre de la persona responsable.

Una vez en Taizé, se abonará el pago por la estancia y comidas: de 50 a 70€ para menores de 30 años y de 125 a 175€ para mayores de 30.

Tras recibir el localizador, se hace la inscripción para el BUS: https://goo.gl/forms/HOC1ios8bqTDSI1I3

Para resolver cualquier duda, sólo hay que escribir a deleju@archimadrid.es o llamar de L a V por la mañana al 91 456 13 40.

lunes, 6 de marzo de 2017

900 madrileños en las javieradas 2017

viernes, 3 de marzo de 2017

Oraciones MFC

Os pedimos que animéis cadenas de Oración por los novios, agentes de encuentros y sacerdotes. Así como por los abundantes frutos apostólicos del Encuentro de Novios que se celebrará, Dios mediante el:
18 y 19 de Febrero en la Diócesis de Zaragoza

"El fruto del silencio es la oración. El fruto de la oración es la fe. El fruto de la fe es el amor. El fruto del amor es el servicio."
SANTA TERESA DE CALCUTA

José Antonio Corrales y María Carmen Pomares
Responsables SN Encuentros MFC

miércoles, 1 de marzo de 2017

Actividades MFC marzo


MARZO
4 y 5.- Curso Prematrimoniales en la Parroquia Sta. Teresa Benedicta de la Cruz.
11 y 12.- Javierada.
Adoración    Eucarística   Permanente,   Parroquia  Beata   
Ana Mogas,  (metro Tres  Olivos).
Primeros  sábados  de Mes en la Colegiata de  San Isidro, rezo del Santo Rosario ( 11,30 hrs)  y  la  Santa Misa  (12,00hrs)
 Jueves  de  mes.-  Adoración al  Santísimo  por  las  familias,  Parroquia  Nuestra  Señora  de  la  Estrella  a  las  20,00 hrs.
Todos los Jueves de mes.- Adoración Eucarística  en la Iglesia de la Santísima Trinidad (Collado Villalba).

lunes, 27 de febrero de 2017

El MFC nace en Vietnam

Queridos amigos miembros del Directorio:
Aunque todos vosotros sabéis que el MFC está en todo el mundo, hay muchos miembros de las bases que lo desconocen.
Hoy os adjunto el correo de los Presidentes Mundiales en el que se nos informa del Proyecto de fundación del MFC en Vietnam.
Extendidos por todo el mundo trabajando por la Familia nos hacemos más fuertes, más hermanos, más familia.
 
Un abrazo:
  
Pepe y Encarnita
(Presidentes Nacionales del MFC)